<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Proensa &#187; Artículos</title>
	<atom:link href="https://www.proensa.com/category/articulos/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.proensa.com</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Wed, 01 Apr 2026 04:03:02 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
		<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
		<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.8.1</generator>
	<item>
		<title>25 años en el vino español.  La evolución permanente</title>
		<link>https://www.proensa.com/25-anos-en-el-vino-espanol-la-evolucion-permanente/</link>
		<comments>https://www.proensa.com/25-anos-en-el-vino-espanol-la-evolucion-permanente/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 01 Sep 2007 13:02:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[proensa]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Articulos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www..com/?p=2943</guid>
		<description><![CDATA[Un simple paseo por nuestros campos, ciudades y pueblos basta para constatar que España ha experimentado un cambio total en los últimos 25 años. Una mirada al estado actual de los vinos españoles y su comparación con el estado de cosas de hace un cuarto de siglo ofrece una dimensión espectacular de ese cambio, tal [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Un simple paseo por nuestros campos, ciudades y pueblos basta para constatar que España ha experimentado un cambio total en los últimos 25 años. Una mirada al estado actual de los vinos españoles y su comparación con el estado de cosas de hace un cuarto de siglo ofrece una dimensión espectacular de ese cambio, tal vez aún más acusado en el vino que en la mayor parte del resto de las facetas del país.</p>
<p>En 1982 España contaba con cerca de un millón y medio de hectáreas de viñedo, en el que estaba prohibido el riego y que producían entre treinta y treinta y cuatro millones de hectolitros de vino al año. Contaba con veinticinco denominaciones de origen y exportaba poco más del diez por ciento de su producción, en su mayor parte a granel. Hace 25 años, España apenas contaba en el mundo del vino de calidad y la imagen que proyectaba era la de un mar de vinos a granel: por esas fechas un grupo británico con intereses en Jerez, Harvey’s, patrocinaba una pequeña guía de vinos en la que toda la zona centro española se marcaba como productora de graneles anónimos, olvidando las denominaciones de origen que funcionaban en ambas mesetas y marcas míticas como Vega-Sicilia o las entonces emergentes Protos o Pesquera.</p>
<p>En la actualidad, se cultiva menos viñedo, poco más de un millón de hectáreas, pero en gran medida transformado de las achaparradas cepas de secano en plantaciones modernas, apoyadas en estructuras y alambre y, en muchos casos, con el refuerzo del riego por goteo; se produce más vino, en torno a cuarenta millones de hectolitros; se exporta un tercio de la producción, la mayor parte vinos embotellados, y el número de zonas calificadas como denominación de origen se ha multiplicado por tres. Y, lo que es más importante, cuenta cada vez más en el mercado de vinos de calidad. Las figuras tradicionales más conocidas en el mercado internacional, las familias jerezanas, la familia Torres o el singular Alejandro Fernández, han sido reemplazadas en su mayor parte (Miguel Torres se mantiene) por creadores de vinos del empaque de Álvaro Palacios, Marcos Eguren, Fernando Chivite, Javier Ausás o Peter Sysseck, entre otros muchos. Son los que dibujan un retrato del vino español profundamente modernizado.</p>
<p>Un síntoma del cambio es la proliferación de publicaciones especializadas. En 1982, cuando Spain Gourmetour vio la luz, la información vinícola se limitaba a la veterana publicación técnica La Semana Vitivinícola, a una revista especializada que nacía por esas fechas, Bouquet, y a la atención que le prestaba la única revista gastronómica, Club de Gourmets. A finales de ese mismo año, esa revista ponía en el mercado la Guía Práctica para Amantes y Profesionales de los Vinos de España, la pionera en su género y uno de los muy escasos títulos sobre el mundo del vino disponibles en las librerías. En lo que se refiere a la comercialización, apenas había un puñado de tiendas especializadas y aún menos sumilleres en los restaurantes.</p>
<p>Testigos del cambio<br />
En la actualidad se publican varias revistas centradas en el vino (Mi Vino, PlanetaVino, Vivir el Vino, Vinum), ha irrumpido Internet con sus web especializadas, las publicaciones gastronómicas prestan una atención muy especial a la información vinícola, la prensa de información general cuenta con secciones específicas, se puede contar una decena de guías y anuarios vinícolas y hay docenas de libros dedicados a los diferentes aspectos de la producción, conservación. Servicio, cata y consumo del vino, al turismo enológico, que está en alza, y a todo lo que rodea al vino. El interés por el vino se traduce en la apertura de numerosas tiendas especializadas, en la creación de espacios específicos en las grandes superficies y en una mayor atención al vino en los restaurantes, donde la figura del sumiller ya no es una rareza pintoresca.</p>
<p>En 25 años esa prensa especializada ha registrado una transformación espectacular en el vino español. Quedan recuerdos del pasado, unos más satisfactorios (los grandes vinos viejos de Andalucía, la conservación del patrimonio varietal en muchas zonas) y otros menos (el ambiente de crisis permanente, el desigual ritmo de puesta al día en las diferentes comarcas productoras), pero hay novedades tan importantes que el resultado final no puede ser calificado más que como altamente positivo. En estos cinco lustros España ha pasado de no contar apenas en el panorama mundial del vino de calidad a ser contemplada como uno de los países vinícolas con mayor proyección de futuro.</p>
<p>España va camino de convertirse en una potencia mundial en el campo del vino de calidad. Compite en unas condiciones muy favorables en cuanto a precios (todavía), en cuanto a la personalidad que ofrecen sus variedades de uva autóctonas y la amplia variedad de terruños en los que se cultivan, en cuanto a equipamiento de sus bodegas y en lo que se refiere al nivel técnico de sus enólogos, en constante progresión. El estado actual de cosas no ha sido un golpe de suerte, ni el descubrimiento de un tesoro oculto. Es el resultado de un costoso proceso que sigue en marcha. Sin duda queda camino por recorrer, sobre todo en el terreno de la consolidación e incremento del prestigio que se va adquiriendo, en el que la buena imagen de los vinos ha de transformarse con el paso del tiempo en el prestigio legendario de las grandes marcas mundiales. Sin embargo, hasta los más escépticos de entre quienes han vivido el proceso, implicados en él o de forma menos cercana, no pueden sino reconocer el enorme camino recorrido.</p>
<p>Los primeros pasos<br />
En los primeros ochenta apenas se había comenzado a dibujar el mapa vinícola español. El frustrado Estatuto del Vino de 1932 y las normas en cuanto a denominaciones de origen de 1946 habían sido sustituidos por el Estatuto de la Viña, el Vino y los Alcoholes de 1971, una de cuyas más importantes consecuencias fue la creación del Instituto Nacional de Denominaciones de Origen (INDO). Ese orgsanismo tuvo un papel decisivo en la trayectoria del vino español en los años ochenta y parte de los noventa hasta que el desarrollo del Estado de las Autonomías hizo que sus competencias fueran transferidas a las diferentes administraciones autonómicas.</p>
<p>La primera labor del INDO fue la necesaria organización del sector: en 1982 se terminaron los catastros vitícolas y se supo de forma más o menos exacta cuánto viñedo había en España, dónde estaba, en qué condiciones se cultivaba, cuáles eran las variedades de uva, el tamaño de las parcelas, la edad del viñedo y otros datos necesarios. Al mismo tiempo, se desarrollaban las denominaciones de origen y se tomaban iniciativas para estimular la calidad de los vinos y el proceso de modernización de todo el sector productivo, incluidas las facetas de comercialización y de distribución.</p>
<p>Era un proceso modernizador que ya se había puesto en marcha. Incluso en los años sesenta, cuando apenas se comenzaba a pensar en salir de la posguerra, ya se daban los primeros pasos en ese sentido. La iniciativa de algunos pioneros mostraba el camino: en 1963 el cántabro nacionalizado estadounidense Jean León ponía en marcha su bodega en el Penedés. En su finca ensayó con algunas de las más prestigiosas variedades de uva mundiales, que ya se habían implantado en el incipiente imperio vinícola de California; descartó varios de los ensayos y finalmente adoptó Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Merlot y Chardonnay.</p>
<p>Por esa línea seguiría la renovación del viñedo del Penedés y en ese camino moderno se encontraría muy poco después Miguel A. Torres, que, recién terminados sus estudios, pondría manos a la obra en la bodega familiar para convertirla en cabeza de ariete de la modernidad y campo de ensayos de las técnicas más vanguardistas de cultivo, de elaboración y de crianza de los vinos. Al mismo tiempo se convirtió en uno de los personajes emblemáticos de la modernidad y de la innovación, secundado muy poco después por Carlos Falcó, marqués de Griñón, adalid de la adopción de nuevas variedades (autor del primer varietal de Petit Verdot del mundo) y de las técnicas agrícolas del Nuevo Mundo.</p>
<p>Muy poco después, en los primeros años setenta, otro joven enólogo buscaba nuevas alternativas: el riojano Francisco Hurtado de Amézaga desistía en sus intentos de elaborar grandes vinos blancos en la centenaria Marqués de Riscal y en su búsqueda descubría las posibilidades de la uva Verdejo, la variedad blanca de Castilla. Cerca, en Navarra, los hermanos Magaña importaban de contrabando (estaba prohibida también la introducción de cepas extranjeras) plantas de variedades francesas que comenzaron a reproducir en su vivero familiar.</p>
<p>Nuevas variedades de uva<br />
Eran los primeros pasos del doble camino que se tomaría en el proceso de renovación del viñedo español: la adopción de las más prestigiosas variedades de uva internacionales y la reivindicación de las cepas autóctonas, las de toda la vida. Ambos procesos siguen muy vigentes en la actualidad, con las Syrah o Petit Verdot como variedades de moda junto a la puesta en primera línea de las Graciano, Monastrell, Garnacha, Prieto Picudo y otros tipos de uva de toda la vida, capitaneadas por la reina Tempranillo, la uva emblemática del viñedo español. Esos procesos fueron estrechamente ligados a la revolución tecnológica que vivieron las bodegas y que tuvo mucho que ver en el desarrollo futuro de los vinos.</p>
<p>En los años setenta ya se detectaban síntomas de cambio en las zonas punteras. Rioja se había instalado en el liderazgo comercial con toda una hornada de nuevas bodegas, la llamada generación del 70, que habían aprovechado la buena marcha de la economía familiar española para abrir brecha de consumo de vinos de calidad. En esa misma línea estaban los elaboradores de cava, que buscaban fórmulas para mejorar sus productos e intentar competir con el gran espumoso mundial, el champán. La vía era la mejora de los vinos base y para ello adoptaron las técnicas de vanguardia en la elaboración de vinos. Se abría la época dorada del acero inoxidable, de los mecanismos de frío para controlar las temperaturas de fermentación y de todo lo que sirviera para mejorar el vino joven.</p>
<p>En el camino se cayó en el pecado de los vinos tecnológicos, elaborados con levaduras seleccionadas, que laminaban el carácter de las variedades. Sería un periodo transitorio, en plenos años ochenta, marcado por aquello de los vinos jóvenes-frescos-y-afrutados que se recitaba de corrido. Eran vinos adecuados para elaboraciones especiales, como los cavas, cuya segunda elaboración será la encargada de darles el carácter. O como los vinos generosos andaluces, que buscan precisamente vinos de poco carácter, como un lienzo en blanco; los prodigiosos procesos de crianza son los encargados de pintar sobre ese lienzo puro. Las bodegas jerezanas estuvieron también muy despiertas a la hora de adoptar el acero inoxidable y el resto de los implementos de las bodegas modernas.</p>
<p>Muy pronto los elaboradores más despiertos, que habían aprendido a hacer vinos tecnológicamente correctos, buscaron personalidad. En esa búsqueda recurrieron a las variedades de uva internacionales, que llegarían casi con aires invasores, tal vez no como un Atila vinícola, que arrasara con todo lo que había, pero sí como un nuevo Escipión, dispuesto a romanizar la tierra conquistada.</p>
<p>La variedades “mejorantes”<br />
En esa apertura hacia las variedades foráneas intervinieron varios factores. Por un lado, la uniformidad de los vinos elaborados con las nuevas tecnologías; por otro, la falta de confianza en las variedades de uva autóctonas. Además, estaba el tirón comercial de los varietales exóticos y su aire cosmopolita. En el caso de las uvas blancas, tradicionalmente obtenidas mediante una agricultura que puede ser calificada de industrial, que tenía en cuenta los kilos y el grado por encima de otras consideraciones, y destinadas a la destilación, el panorama era poco halagüeño: variedades productivas y con poco relieve, sobre todo en lo que toca a aromas. En el caso de las uvas tintas, uvas como Garnacha, Cariñena, Monastrell y otras muchas, eran consideradas poco aptas para vinos de larga crianza.</p>
<p>En ambos casos el tiempo demostraría el error. No es que las variedades fueran inservibles, sino que no se sabía trabajar con ellas. Mientras se descubrían sus cualidades, se abrió la puerta a las que se denominaron variedades mejorantes, uvas de reconocida calidad que, combinadas con las locales, estarían llamadas a mejorar los vinos. Dicho y hecho: en los años ochenta se afrontó la renovación de un gran número de viñedos, a veces con tanta pasión que se llegaban a desplazar del todo las autóctonas. En Murchante (Navarra), la firma Bodegas Príncipe de Viana, sustentada en los viñedos de la cooperativa, tenía que comprar Garnacha en otros pueblos porque la cooperativa tenía suficiente producción de esa uva para producir los rosados de la bodega.</p>
<p>Eran los ochenta, los tiempos de la invasión de Cabernet Sauvignon, Merlot y Chardonnay en todas partes. ¿Todas? No. Rioja resistía al invasor, como la aldea irreductible de Astérix y Obélix, y sólo muy recientemente, este mismo año, se ha abierto la puerta a uvas diferentes a las siete de siempre. Por el momento se han autorizado nuevas variedades blancas (entre ellas Chardonnay y Sauvignon Blanc, pero también Verdejo; todo un síntoma) pero se ha reabierto el debate sobre las tintas, que nunca se cerró del todo. Era un debate un tanto sorprendente visto desde fuera: variedades como Cabernet Sauvignon se cultivan en Rioja desde que hace un siglo y medio fueron traídas por los primeros artífices del rioja moderno, entre ellos el marqués de Riscal, y han intervenido ininterrumpidamente en sus vinos. La solución fue un tanto hipócrita: se podía utilizar pero no se podía decir; se adoptó el eufemismo de “otras variedades”.</p>
<p>La fórmula sustitutiva no se utilizó en otras zonas. En muchas denominaciones de origen se siguió el modelo internacional y se utilizaron las variedades foráneas como reclamo comercial. En el paso de los ochenta a los noventa parecía que se impondría el pensamiento único también en lo vinícola. Proliferaron los varietales de uvas forasteras y su intervención desdibujaba los perfiles de muchos vinos clásicos. Sin embargo, se vio pronto que tampoco eso funcionaba.</p>
<p>En contraposición a los vinos de color evolucionado y poco intenso que dominaban el panorama español y siguiendo la moda internacional, se buscó el color a toda costa. Las elaboraciones perseguían colores vivos e intensos, pero con el color extraían otras cosas. Fue la época de los vinos-piedra, de intenso color, mucho cuerpo y sustentados en taninos verdes. Había muchos vinos de marcado carácter vegetal, muchas veces debido a la maduración incompleta de las uvas. Se temía al grado alcohólico y se vendimiaba demasiado pronto, sin esperar a la maduración fenólica, un concepto que apenas empezaba a abrirse camino.</p>
<p>Desde luego, no era ese desolador panorama el dominante en las distintas zonas españolas. En los ochenta y, sobre todo, en los noventa, se imponía un estilo de vino que se daba de forma natural en algunas zonas. Fue la oportunidad de la Ribera del Duero, que había sido calificada como denominación de origen en 1982 y emergía con mucha fuerza, primero en terrenos internacionales, luego en el mercado español. Hasta tal punto triunfó que hizo reaccionar al gigante riojano, que estaba plácidamente instalado en las cifras de sus vinos de gran tirada.</p>
<p>Y entonces llegó el Priorato<br />
La reacción a los excesos de los vinos-piedra llegó por la reivindicación de los vinos mediterráneos, en la entrada de conceptos como la madurez fenólica, con la que se combatían las durezas de los vinos-piedra, y en el fin de los prejuicios en cuanto a graduación alcohólica. Hacia 1989 un grupo de pioneros reunido en torno a René Barbier comenzó a elaborar unos nuevos vinos tintos en la DO Priorato, una agreste zona del interior de Cataluña de la que en los años sesenta expertos de la FAO habían dictaminado que reunía las condiciones para producir nada menos que los mejores vinos del mundo. Nadie les creyó hasta que en los primeros noventa comenzaron a comercializar sus vinos.</p>
<p>Esos nuevos prioratos, los Finca Dofí, Mogador, L’Obac, Erasmus y Martinet, abrían un nuevo capítulo en la trayectoria del vino español preñado de conceptos nuevos: un tratamiento diferente de los cultivos, la reivindicación de las variedades autóctonas (las denostadas Garnacha y Cariñena), aunque todavía con la tutela y refuerzo de las foráneas, unas elaboraciones singulares, la pérdida de complejos en aspectos como el cuerpo y el grado alcohólico y, lo más llamativo, unos precios desconocidos hasta la fecha en el vino español. Traían, además, un cambio de mucho más calado aunque menos llamativo: la atención al terruño.</p>
<p>En los años noventa, sobre todo a partir de la segunda mitad, se produce un cambio fundamental, que tiene que ver con la filosofía de trabajo de las bodegas y afecta profundamente a la estructura productiva y al mismo perfil de los vinos. En esos años se cambia el enfoque y los enólogos empiezan a tener en cuenta el campo. Saben que un porcentaje muy alto de la calidad de los vinos se consigue en el viñedo y comienzan a actuar en la viña dibujando ya desde ese precoz momento el perfil del producto final.</p>
<p>Eso es difícil de llevar a cabo en viñedo ajeno, de manera que las bodegas punteras cambian su estrategia y comienzan a acumular viñas. Si en los años setenta se desprendían del viñedo propio y esperaban a pie de bodega a que el viticultor trajera su fruto, en los noventa los enólogos salen del calor de las bodegas y se llenan los pies de barro. Los jóvenes técnicos que surgen de las escuelas y realizan viajes de preparación por todo el mundo, viven una gran parte de su tiempo en la viña, diseñan los cultivos, las podas y dirigen las producciones. Buscan la maduración, la concentración, la personalidad y la expresión del terruño.</p>
<p>Con esas bases y con la maestría de sus elaboradores, espoleados por la cotización de los prioratos y el empuje de los riberas, a partir de la primera mitad de los noventa surgieron los tintos de Rioja de nuevo estilo. Vinos apoyados en la fruta, con color, con cuerpo y vigor, limitados los característicos rasgos de crianza y con un estilo más moderno que muy pronto empiezan también a triunfar en los mercados internacionales al mismo tiempo que recuperan posiciones en los puestos más altos de la valoración de la prensa especializada, que habían sido ocupados por zonas emergentes, como las estrellas del Priorato y la Ribera, los nuevos vinos del Somontano y otros vinos de alta calidad que fueron surgiendo en todas partes.</p>
<p>Las viñas del abuelo<br />
Entre las comarcas productoras beneficiadas por ese nuevo estilo se encontraban, precisamente, algunas de las zonas malditas del vino español, las que habían tenido que luchar contra el entorno para intentar aligerar unos vinos que de forma natural respondían a lo que se bautizó como estilo mediterráneo. Zonas de duras condiciones, terrenos ásperos y pobres, de clima límite, sobre todo en sus tórridos veranos, como las comarcas aragonesas, junto al Ebro (Cariñena y Campo de Borja), la zona sur de Navarra, buena parte de Cataluña (Montsant, el sur de Costers del Segre, Empordá), toda la franja levantina hasta el Altiplano, donde se reúnen cinco denominaciones de origen (Almansa, Alicante, Yecla, Jumilla y la parte sur de Valencia), y más allá, en Bullas y las emergentes zonas de tintos de Andalucía (Sierras de Málaga, Sierra de Cádiz). Incluso las zonas interiores, la DO Toro y el propio gigante manchego.</p>
<p>Son zonas antes marginales que se reivindican con la modernidad. Jóvenes enólogos aprovechan la marea favorable de vinos vigorosos y sin barreras sicológicas en cuanto a su riqueza alcohólica y se encuentran con un auténtico tesoro: las variedades autóctonas. Trabajan en zonas que eran casi marginales, tanto que ni siquiera se afrontó la reconversión del viñedo porque no había capital ni económico ni humano en comarcas que se despueblan casi a ojos vista y los viejos viñedos se mantuvieron prácticamente como único modo de subsistencia de la envejecida población que no emigraba. Las viejas viñas de los abuelos están siendo la base del relanzamiento de comarcas enteras, con materia prima de calidad y enólogos inquietos que están sabiendo extraer lo mejor de esos terruños.</p>
<p>El proceso, que se dio ya en la Ribera del Duero de los ochenta y se repitió en los noventa en Priorato y en la misma Rioja, se reproduce punto por punto por toda la geografía española. Frente a la amenaza del Cabernet o el Syrah se opone la calidad de las viejas viñas de Garnacha, Monastrell, Bobal, Cariñena y otras minoritarias que resplandecen, incluidas algunas casi desaparecidas que resucitan. Frente a los vinos-piedra de uvas inmaduras, cobran fuerza inusitada los tintos de uvas de maduración apurada al límite, con elaboraciones arriesgadas y largas maceraciones para conseguir un color intenso.</p>
<p>En los años del cambio de siglo aún vive la pasión por los colores intensos pero se huye de los taninos vegetales. Las expresiones clave son maduración fenólica y concentración y las elevadas graduaciones alcohólicas son un efecto colateral que no parece importar. La reacción ante los vinos-piedra es el imperio de los vinos-mermelada, que llegan en un momento clave. Son los últimos años noventa, cuando la publicación de estudios sobre los efectos saludables del consumo moderado de vinos tintos (el resveratrol, la paradoja francesa) impulsa la venta de ese tipo de vinos, de color muy intenso y, por tanto, cargados de sustancias beneficiosas. Las bodegas lo venden todo y zonas como la Ribera del Duero, que no tiene precios baratos, se quedan casi literalmente vacías de vino.</p>
<p>Es la época en la que también se produce una apertura a nuevos horizontes vinícolas dentro del mercado español. Aunque baja el consumo de vino, llegan al mercado nuevas generaciones de consumidores de mentalidad más abierta, que exploran en nuevas marcas, nuevas bodegas y nuevas zonas productoras. Rioja mantiene su liderato y rompe todas las marcas de ventas, pero hay espacio para vinos de toda procedencia y surgen nuevas estrellas: Montsant, Toro, Cigales, Jumilla, Campo de Borja y, en los últimos años, Bierzo, además de toda una serie de vinos de la tierra producidos en la gran llanura manchega.</p>
<p>Nuevo estilo en el nuevo siglo<br />
El siglo XXI se presenta con todos esos nuevos nombres, sobre todo con la nueva zona estelar, Bierzo, que se impulsa con la llegada de Álvaro Palacios, creador de Finca Dolí y L’Ermita; con una nueva chispa en la zona centro (Méntrida, Vinos de Madrid, La Mancha, Manchuela, la creación de las nuevas denominaciones de origen Ribera del Júcar y Uclés, las primeras denominaciones de origen de pago), con la consolidación de las comarcas levantinas y de los vinos de Baleares y con la aparición de los tintos andaluces, aún en sus primeros pasos.</p>
<p>Y llega también con un nuevo cambio de estilo en los vinos tintos. Si las aristas tánicas de los vinos-piedra tuvieron detractores, otro tanto ocurre con los vinos-mermelada, a los que se acusa (¡vaya ocurrencia!) de ser vinos para catar y no ser vinos para beber, como si el buen vino sólo diera la cara en la comida o en la cata y no en ambas situaciones. Y es que en esos buenos vinos de cuerpo y color también hay excesos: los pecados de esos años del cambio de siglo, además de algunas locuras en los precios, se llaman sobremaduración y sobreextracción. Pasar las líneas fronterizas da lugar a vinos pastosos y, también, a taninos vegetales indeseables.</p>
<p>La respuesta llega pronto con los vinos elegantes, que es la tendencia actual. No es una vuelta al pasado, sino la consolidación de las conquistas y la creación de vinos más fluidos y con más nervio. El nuevo tinto, el que elabora la vanguardia actual, es fruto de un mejor conocimiento de todos los procesos, desde el concepto terruño, que sigue vigente, hasta las maderas de crianza. Después de beber en las fuentes internacionales del saber enológico, los enólogos de vanguardia españoles han seguido progresando y ahora en algunos casos imparten doctrina: cada vez se ven más técnicos internacionales haciendo sus prácticas en las bodegas punteras españolas.</p>
<p>Los nuevos tintos de vanguardia han perdido la obsesión por la intensidad colorante, pero mantienen el pulso en los que se refiere a sus vivos colores aplicando técnicas que dan lugar a colores más estables. Se adelantan algo las vendimias para evitar la sobremaduración y para limitar el grado alcohólico. Las experiencias con la madera de crianza traen también ciertos pecadillos (algunos excesos de madera) pero en general se persigue conservar en el vino el carácter de la variedad y del terruño. Tampoco se dilatan tanto las maceraciones para evitar las puntas vegetales de la sobreextracción y para conseguir vinos más fluidos y equilibrados, vinos, en definitiva, más elegantes, amables para consumo inmediato pero que tengan proyección de futuro.</p>
<p>No todo es tinto<br />
La longevidad es la palabra clave del nuevo reto que están afrontando las bodegas españolas de vanguardia, el reto de los vinos blancos. También en este terreno se ha producido un proceso similar al experimentado en el capítulo de los tintos, pero con sus peculiaridades. Se da la paradoja de que se descubrieron antes las virtudes de ciertas variedades autóctonas, pero la progresión de los vinos no se generalizó hasta tiempos muy recientes.</p>
<p>Como en el caso de los tintos, la apuesta por las variedades foráneas ha dejado un puñado de magníficos blancos de larga vida, generalmente varietales (los chardonnay Chivite Colección, Milmanda, Enate, Castillo de Monjardín, Jean León y otros) aunque también alguno de mezcla de variedades (Clarión), pero el descubrimiento de las variedades locales, como Albariño, Verdejo, Godello, Xarel•lo y otras, se quedó durante mucho tiempo en el éxito de los vinos jóvenes. Ejemplos claros están en los verdejo castellanos o los albariños gallegos, que enseñaron a los españoles a gastar mil pesetas (seis euros) en una botella de blanco cuando un tinto crianza de Rioja costaba la mitad.</p>
<p>Hay que decir aquí que la presencia de variedades foráneas tiene también larga tradición en España. Se dice que hubo algo en la Rioja del siglo XIX, cuando los comerciantes franceses buscaban vinos en las principales zonas españolas. En los archivos de la familia Raventós, creadora del cava con sus Codorníu, se registra la plantación de Chardonnay en los años veinte del siglo pasado, cuando la Gran Guerra había asolado la zona de producción de Champagne y vaciado sus bodegas y el espumoso francés se producía en bodegas españolas: hay pruebas documentales de ello colgadas en las paredes de Bodegas Bilbaínas, en Haro (La Rioja).</p>
<p>Con Chardonnay o con variedades autóctonas, por separado o en solitario, en los últimos años le ha tocado el turno de la renovación a los blancos. Los de variedades foráneas de las zonas más significadas (Somontano, Penedés o Navarra, convertida en uno de los feudos españoles de Chardonnay) mantienen en general un estilo cercano al de sus homólogos del Nuevo Mundo, aunque se buscan y se consiguen vinos más finos y profundos. Al mismo tiempo, se buscan nuevas elaboraciones para los de las uvas locales más prestigiosas con el fin de impulsar los vinos de segundo o tercer año, o más, como complemento, si no sustituto, de los jovencitos del año.</p>
<p>La fermentación en barrica, seguida de la crianza con sus lías tiene una tradición en España de 40 años (era el sistema que utilizó Jean León para su blanco de Chardonnay), pero se ensayan otros menos agresivos para el vino, como la elaboración en conos de roble de gran capacidad, la maduración en depósitos de acero en presencia de las lías o el ensayo con nuevas maderas (el viejo cerezo, la acacia; ya hay un vino elaborado en acacia, un godello Guitián). En esa línea está toda una generación de nuevos grandes vinos de Rías Baixas, con madera (Veigadares y Gran Veigadares, Organistrum, Condes de Albarei, 1583 Albariño de Fefiñanes, Fillaboa fermentado en barrica) o madurados en tanque (Pazo de Señoráns. Albariño de Fefiñanes III Año, San Amaro, Fillaboa Monte Alto, Finca de Arantei).</p>
<p>El reto de la longevidad<br />
También se buscan vinos que vivan en la botella, como lo hacen algunos albariños y algunos de los nuevos ribeiros. Y como lo hacen los de Godello, la nueva estrella del firmamento vinícola gallego. Es una variedad rescatada en los años setenta a partir de unas pocas cepas diseminadas por la DO Valdeorras, en el interior de Galicia, que es una de las comarcas productoras de blancos con mayor proyección en los últimos tiempos, incluso para plantar cara a Rías Baixas, la patria del albariño, o a la zona tradicional de Galicia, la DO Ribeiro. Y lo hacen con vinos de la altura de la colección Gutián o del nuevo y excepcional As Sortes, de Rafael Palacios.</p>
<p>La batalla de los blancos se libra incluso con las variedades tradicionales, consideradas poco aptas para otra cosa que no fuera la destilación o el envejecimiento en madera, caso de los blancos clásicos riojanos de Viura. Las técnicas vanguardistas están arrancando facultades desconocidas a variedades como la propia Viura (en Rioja se impone la fermentación en barrica) e incluso la manchega Airén, con vinos sorprendentes (Ercavio, Fnca Antigua). Al mismo tiempo se ensaya con otras: Garnacha Blanca en zonas de Cataluña (se complementa con las cepas clásicas del Ródano, en especial Viognier); Xarel•lo, que es la uva blanca emblemática de Cataluña; la levantina Merseguera o la rara Picapoll del interior de Cataluña.</p>
<p>Hay mucho camino por recorrer en blancos, pero se ha iniciado la marcha, lo mismo que en el terreno de los espumosos, con el cava como gran capitán indiscutible, que sigue creciendo a pesar de sufrir diversos avatares de orden interno y hasta de naturaleza política, que son ajenos a la calidad del vino. Como en el caso de los blancos, en los cavas se trabaja en dos vertientes de calidad, por un lado en la profundización en los rasgos propios, en la personalidad de producto y de marca, y, por otro, en la obtención de cavas que no sean de consumo inmediato y que respondan bien a la permanencia en la botella.</p>
<p>Los mejores rosados del mundo<br />
Ese afán de producir vinos que duren más en el tiempo se llegó a detectar incluso en los vinos de consumo a corto plazo por antonomasia, los vinos rosados, un capítulo que ha tenido una trayectoria de ida y vuelta en estos 25 años. En esos primeros ochenta había zonas especialistas en la elaboración de rosados, un tipo de vino que se ligaba directamente con el nombre de Navarra y se asociaba a la variedad Garnacha. Había otras zonas, como las de Castilla y León, donde el rosado recibía el nombre tradicional de clarete; ahí estaban los claretes de Cigales, de la zona oriental de la Ribera del Duero, en las provincias de Burgosa y Soria, o en otras comarcas, como las del Páramjko de Léon (actuales denominaciones Benavente-Los Valles y Tierra de León) o en la actual zona de vinos de calidad de la Ribera del Arlanza.</p>
<p>Con la mejora tecnológica de las bodegas, los rosados se integraron en el grupo de los vinos jóvenes que pujaban en los años ochenta y al catálogo de buenos rosados se unieron nombres como Penedés, Utiel-Requena, Valencia, Jumilla y otras zonas, incluida la misma Rioja. En muchas de ellas se empleaban en la elaboración de rosados uvas de viejas viñas que luego darían todo su enorme potencial en la producción de tintos. Buena uva y buenas condiciones de elaboración que revolucionaron también el capítulo de rosados y dieron lugar a los mejores vinos rosados del mundo.</p>
<p>Era una gloria efímera, por cuanto sus virtudes de frutosidad, frescura y alegre consumo se pierden en gran medida apenas transcurrido un año de su elaboración. También se han buscado fórmulas contra ese rápido declinar, incluido el paso por barrica, aunque más breve de lo que se hacía en los clásicos rosados de Rioja o de Cigales. Los mejores resultados parece que se obtienen espaciando la salida al mercado de las diferentes partidas de vino, con embotellados sucesivos y conservación de los vinos en atmósfera inerte hasta el momento de su expedición.</p>
<p>El capítulo de rosados se vio también afectado por la renovación del viñedo y por el impulso de los tintos, aunque no siempre en sentido positivo. Los productos de muchas de las nuevas plantaciones se destinaban a rosado a la espera de que la planta alcance la madurez necesaria para dar las mejores prestaciones en tintos. Se conseguían vinos rosados frescos y, además, se registraba la incorporación de las nuevas variedades, dando lugar a lujos como los rosados de Merlot, de Syrah o de Petit Verdot, aunque con ese componente de producto residual que también se da en algunas bodegas de todo el mundo: escasean los buenos rosados porque la mayor parte no se conciben desde la viña para su destino como rosados.</p>
<p>En la medida en que se destinan a rosado determinadas partidas de uva (de viñas jóvenes, de parcelas situadas en zonas más frescas, de viñas de alta producción), crece la calidad y así lo hacen los productores de los mejores rosados españoles. También hay otro rosado de calidad que es feliz consecuencia de descartes de bodega: los rosados procedentes del sangrado de depósitos de tinto a la búsqueda de aumentar la relación de hollejo por litro de mosto en fermentación y conseguir la producción de tintos más concentrados.</p>
<p>El resultado final es una gama de vinos rosados también muy sugestiva, desde los clásicos de color salmón claro, como los riojanos del “triángulo del rosado”: San Asensio, Cordovín y Badarán, en el valle del Ureña, en Rioja Alta; hasta los modernos, de color fresa e intensidad variable. Es un capítulo que está experimentando un gran impulso comercial en los últimos tiempos, sobre todo en mercados de costa o en países como el Reino Unido o Estados Unidos.</p>
<p>Las buena vibraciones de modernidad llegan incluso al capítulo más tradicional, el de los vinos generosos. En el caso de los legendarios vinos de Jerez, Málaga y Montilla-Moriles, que más vale no tocar en su grandiosidad, se hace especial hincapié en las esencias, en los vinos muy viejos que se atesoran en las viejas botas de las bodegas. La creación en 2001 de las nuevas categorías, VOS y VORS, para vinos de 20 y 30 años de edad media respectivamente, ha revitalizado un sector que declinaba y ha sacado a la luz auténticas joyas enológicas. Se han aligerado los vinos finos y las manzanillas, que buscan un lugar en la mesa, como vinos blancos, para salir de su encasillamiento como vinos de aperitivo, al mismo tiempo que buscan su posición en los mercado internacionales.</p>
<p>Atención especial merece el segmento de los vinos dulces, que viven un buen momento en todo el mundo y en el que España aporta grandes vinos singulares. Encabezan la clasificación los vinos negros, los vinos viejos de pasas, de Moscatel y, sobre todo de Pedro Ximénez, vinos densos e intensos clásicos que se ven mucho en los restaurantes de vanguardia. En el extremo contrario, los vinos jóvenes, pálidos y frescos de Moscatel y de otras variedades, elaborados con todas las técnicas que se llevan por el mundo, desde las vendimias tardías (eso en muchas zonas españolas significa llegar a septiembre en la cepa) hasta los vinos de hielo o la recuperación de viejos estilos, como los tostados del Ribeiro, elaborados tradicionalmente a partir de uvas desecadas en los altillos de las casas. Hoy se hace lo mismo en las bodegas o en paseras diseñadas al efecto.</p>
<p>En todas las zonas hay bodegas innovadoras que exploran nuevos caminos, se adhieren a unas u otras tendencias, con especial atención a lo propio, y configuran un horizonte fascinante en su evolución y en la constante aportación de nuevos matices a un panorama de gran riqueza. Lo más importante en todo esto es que se van diluyendo los viejos complejos. Ya no es corriente oír a los enólogos españoles hablar de emular a vinos de Burdeos, de Borgoña, del Ródano o de California. Se impone el terruño, la explotación de las cualidades y el deseo de perfilar lo mejor de la personalidad de cada una de las regiones, de cada una de las comarcas, de cada terruño y el sello personal de cada elaborador. En esa filosofía se sustenta el espléndido futuro del vino español.</p>
<p>Fecha publicación:Septiembre de 2007<br />
Medio: Spain Gourmetour</p>
<p><span style="color: #0a0a0a; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; line-height: normal;"> </span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.proensa.com/25-anos-en-el-vino-espanol-la-evolucion-permanente/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Entrevista de Elizabeth Peña</title>
		<link>https://www.proensa.com/entrevista-de-elizabeth-pena/</link>
		<comments>https://www.proensa.com/entrevista-de-elizabeth-pena/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 09 Aug 2007 11:02:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Andrés Proensa]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Articulos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www..com/?p=3011</guid>
		<description><![CDATA[Fecha publicación:Agosto de 2007 Medio: Entrevista de Elizabeth Peña a Andrés Proensa ¿Por qué te inclinas a escribir sobre vinos? En el año 1980 conseguí trabajo en la revista Club de Gourmets. Era periodista en paro y vi la posibilidad de escribir sobre tres temas: gastronomía, turismo y vinos. Me gustó más el mundo del [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<h4>Fecha publicación:Agosto de 2007<br />
Medio: Entrevista de Elizabeth Peña a Andrés Proensa</h4>
<h4>¿Por qué te inclinas a escribir sobre vinos?</h4>
<p>En el año 1980 conseguí trabajo en la revista Club de Gourmets. Era periodista en paro y vi la posibilidad de escribir sobre tres temas: gastronomía, turismo y vinos. Me gustó más el mundo del vino, en el que, además, en esa época no contábamos en España con especialistas de auténtico peso. Seguí un curso de cata de vinos en la Facultad de Ingenierís Técnica Agrícola de la Universidad Politécnica de Madrid y, a partir de ahí, no he parado de catar y aprender y de contar lo que cato y aprendo, procurando traducirlo a un lenguaje periodístico, ameno y comprensible, sin perder rigor.</p>
<h4>Menciona dos de las experiencias más satisfactorias que has tenido a lo largo de tu carrera.</h4>
<p>Afortunadamente son muchas: mi primer libro, una pequeña monografía sobre los vinos de Madrid. La primera guía personal. La primera edición de la Guía Proensa. Y, sobre todo, la apasionante aventura de crear una nueva revista, PlanetaVino, en la que apenas estamos empezando aunque desde el 1 de junio ya está en la calle el primer número.</p>
<h4>¿Has mantenido siempre el mismo criterio para catar los vinos o has cambiado a lo largo de los años?</h4>
<p>Cambian los vinos, cambian los criterios y cambiamos nosotros. Se procura mantener una línea, pero el criterio de calificación necesariamente ha de ir mudando al ritmo que marca el cambio en los vinos. Dado que hay cada vez mayor número de vinos de calidad, es preciso ir elevando el nivel de exigencia.</p>
<h4>¿Te has encontrado con personas que difieren de tus opiniones y te lo hacen saber?</h4>
<p>El intercambio de opiniones y más de una disparidad de criterios son frecuentes, tanto con mis colegas, como con enólogos y bodegueros. Sin embargo, no es tan frecuente la discrepancia con un aficionado y es lástima porque esas opiniones diferentes son siempre enriquecedoras. No lo son tanto cuando median factores que no son puramente de calidad del vino, como los que mueven a publicitarios, comerciales e incluso sumilleres y responsables de tiendas especializadas. Esos son casos bastante frecuentes también pero tienen menos interés para mí.</p>
<h4>Y, entre esas diferencias, ¿has encontrado muchas diferencias en un mismo vino que te han hecho reflexionar sobre tu crítica?</h4>
<p>Primero he de decir que una sola crítica, si está bien argumentada, me hace reflexionar sobre mi opinión y no es difícil que busque volver a catar un vino en circunstancias diferentes a las que se realizó la cata que motivó la primera impresión. He de decir que pocas veces he cambiado mi criterio, en un sentido o en otro, aunque siempre guardando el respeto debido a las opiniones que lo merecen.</p>
<h4>¿Has tenido problemas con alguna bodega o bodeguero por alguna puntuación que ellos consideraran “injusta”?</h4>
<p>Problemas muy serios, ninguna. Situaciones incómodas, bastantes. Y unas cuantas “represalias” por parte de algunas bodegas que retiran el apoyo publicitario por no obtener calificaciones que consideran suficientes. Aún sufro algunas de esas represalias y discriminaciones, pero sin dramas.</p>
<h4>¿Qué opinas de Robert Parker y James Matews de Wine Spectator y su crítica del vino español?</h4>
<p>Son dos especialistas que merecen el mayor de los respetos, por su trayectoria y por su influencia. Personalmente, considero más equilibrados los juicios de Wine Spectator, sobre todo porque vemos calificaciones de Parker a vinos españoles realmente sorprendentes, con calificaciones muy altas a algunos vinos y ausencias bastante notables. Supongo que ni más ni menos que lo que puede decir cualquiera sobre mis críticas.</p>
<h4>¿Te interesaría ir más allá de la crítica del vino español?</h4>
<p>Si te refieres a hacer vino o a asesorar a una bodega en la elaboración, la respuesta es que no me atrevería. Si te vale el símil, prefiero ver los toros desde la barrera; pienso que no ha que ser torero para hacer crítica de toros. Por otro lado, si trabajara para una bodega, bien en la elaboración, en la comunicación, en la imagen o en la publicidad, pienso que perdería legitimidad para criticar a los vinos de esa bodega que me paga o a los que son competencia de la bodega que me paga. Ya me equivoco solo bastante para permitir que me “equivoquen” con una remuneración. Me gustaría que hubiera más rigor en ese sentido.</p>
<h4>¿Cuáles países productores encuentras más interesantes?</h4>
<p>No podría elegir. En todas partes hay suficientes puntos de atención y nunca terminas de conocer nada a fondo. De manera que cada día te puede levantar con el deseo de conocer mejor cualquier zona del mundo.</p>
<h4>¿Qué opinas de las opciones de cierre de los vinos, como la rosca y el tapón sintético? ¿Crees que el vino español de cierto nivel, aunque sea un vino joven, para consumir pronto, está listo para esto?</h4>
<p>Para empezar, el que tiene que estar preparado y aceptarlo es el consumidor y dudo que estemos preparados para abrir un gran vino tapado con un tapón metálico como el del aceite, una “chapa” como la de la cerveza, un plástico de colorines o un tapón de cristal, que es lo último de lo que se habla. Tengo algunos prejuicios culturales a favor del tapón de corcho y lo cierto es que algunos de los nuevos materiales no los conocemos suficientemente en periodos largos de conservación. Algunos de ellos se muestran en principio poco o nada agresivos y no parece que vayan mal en vinos de consumo rápido.</p>
<h4>Tu, que catas tantos vinos, ¿has encontrado que el corcho y sus problemas del TCA son tan frecuentes y alarmantes como se dice? ¿Crees que no hay más problemas porque muchas veces las personas no saben que estén tomando un vino con ese problema?</h4>
<p>El problema, que como sabes no siempre es culpa del corcho, es suficientemente frecuente como para ser preocupante. Y las buenas bodegas están preocupadas, lo mismo que los fabricantes de corcho, que no están locos y saben que sería suicida no intentar atajar el problema. Otra cosa es la capacidad del consumidor para descubrir el problema. Hay casos excepcionales, pero lo normal es que al menos de detecte que el vino de esa botella no gusta, aunque no se sepa dar el diagnóstico preciso, por falta de confianza en el propio criterio o, muchas veces, por timidez.</p>
<h4>Háblanos de tu nuevo proyecto, PlanetaVino.</h4>
<p>Es la consecuencia lógica de casi 25 años de profesión. He tenido la suerte de poder ganarme el sustento trabajando en lo que me gusta y casi siempre en el ambiente de libertad que me gusta. Cuando he visto peligrar mi independencia de criterio, he salido por la puerta. La buena marcha de la Guía Proensa hizo que me animara a un proyecto más ambicioso como es una revista bimestral, realizada a mi medida y, claro, con entera libertad para aplicar mis criterios profesionales. Al menos mientras dure el dinero. Si no podemos sobrevivir manteniendo esa línea, cerraremos. No estoy dispuesto a ceder en esto, que ha sido criterio fundamental en toda mi vida profesional.</p>
<p>Por lo demás, es una revista bimestral dedicada casi en exclusiva al mundo del vino y con especial atención al vino español, aunque sin olvidar que las fronteras son cada vez más tenues, el mundo cada vez más pequeño y la curiosidad del aficionado cada vez más grande. Va dirigida de forma especial al consumidor español, pero sin perder de vista a otros posibles lectores. La buena experiencia de la Guía Proensa, sobre todo en América Latina me permite pensar que también llegaremos con PlanetaVino al otro lado del Atlántico. Lo haremos con todo respeto, enviando la revista al corriente y no las revistas atrasadas, como se hacía en otro tiempo (y creo que aún), en una práctica que no me gusta nada.</p>
<h4>¿Qué opinas de que tu guía se esté vendiendo en República Dominicana?</h4>
<p>La verdad es que estoy encantado, me hace una ilusión enorme y al mismo tiempo siento una mayor responsabilidad. Los vinos son más caros y el esfuerzo por adquirirlos, mayor; por tanto, debo afinar aún más si cabe en todo. El año pasado inicié la venta en Puerto Rico, este año en República Dominicana y espero seguir añadiendo destinos, aunque sea uno por año. Aunque las cifras no son espectaculares, estoy encantado de poder contribuir a la difusión del amor por el vino y a la gran acogida que tienen los vinos españoles en República Dominicana. Y les estoy muy agradecido por confiar en mí.</p>
<h4>¿Te gustaría venir por acá? Te mantendríamos ocupado firmando libros.</h4>
<p>Me gustaría mucho volver (ya estuve en una ocasión) y cambiar impresiones con las gentes del vino de allá, doblemente cercanos a mí, por las razones culturales que nos unen y, sobre todo, por la pasión común por el vino de calidad. Supongo que no estaría tan ocupado como para no poder conocer mejor ese país. Y si pudiera contribuir a que mejorara la calidad del vino en sus zonas turísticas (también lo intento en las españolas), pues mucho mejor para todos.</p>
<h4>¿Cuáles zonas consideras que pueden despegar en pocos años? El mercado se está comenzando a saturar de prioratos, riojas y riberas. ¿Qué opinas de los vinos de Toro, que en nuestro mercado no terminan de despegar?</h4>
<p>No creo que haya saturación de vinos de zona alguna, siempre que sean de alta calidad y a ser posible de precio moderado. Es cierto que hay otras zonas que vienen llamando a la puerta con vinos de interés (los nuevos de La Mancha, algunos tintos andaluces, los de las zonas levantinas, Cigales, Bierzo, los de las denominaciones catalanas, como Montsant, Ampurdán, Terra Alta..) y Toro es, sin duda, una de ellas. Hay que conocer bien esos vinos para saber apreciarlos a fondo. Pero eso ocurre con el viuno, con el cine, con el golf&#8230;</p>
<h4>¿Cuáles personajes del mundo del vino español consideras que han sido los más relevantes en los últimos cinco años?</h4>
<p>Se podrían citar muchos. Creo que, sobre todo, Miguel Ángel de Gregorio, que ha dado una nueva dimensión al tinto de Rioja y de España y va a traer más. Añadiría muchos nombres: Mariano García, siempre en el Olimpo de los dioses del vino, lo mismo que Miguel Torres, la familia Eguren, Juan Carlos López de la Calle, Agapito Rico, Álvaro Palacios&#8230; y otros que salen y tienen un futuro espléndido. No se han de perder a Carlos San Pedro y su pujanza Norte, tal vez el segundo mejor tinto de España, a su hermano Javier San Pedro, autor de los Vallobera, a Ricardo Pérez Palacios, a los grandes de los blancos gallegos (Gerardo Méndez y Do Ferreiro, José Antonio López y Lusco, Javier Alén y Viña Mein). La lista sería interminable.</p>
<h4>Tu vino tinto favorito.</h4>
<p>Es difícil porque en eso soy muy veleidoso y cambio de apetencia según el día, la hora, el calor, el estado de ánimo y el puro capricho. Creo que Aurus es hoy por hoy el mejor tinto de España pero tomaría si dudar otros veinte o más en su lugar.</p>
<h4>¿El blanco?</h4>
<p>Durante el año pasado tal vez el Lusco Pazo Piñeiro, pero hay otros muchos, tal vez sin el punto añadido que tiene Pazo Piñeiro por ser una marca nueva.</p>
<h4>¿Algún espumoso?</h4>
<p>Cuando quiero algo fresco, me gusta el Codorníu NPU Cuvée Reina María Cristina; si busco profundidad, volumen y elegancia, el Raventós i Blanc Gran Reserv Personal MRN. También añadiría unos cuantos.</p>
<h4>¿Y licoroso?</h4>
<p>Los finos, como Tío Pepe, La Ina y Quinta, y algunas manzanillas, como La Gitana, San León o Solear me apetecen prácticamente en cualquier momento.</p>
<h4>¿Qué consejos les das a los socios de Connoisseur a la hora de catar un vino para poderle apreciar mejor?</h4>
<p>Más que la cata, cuyas condiciones idóneas se explican en cualquier manual, yo hablaría del consumo, del aspecto más lúdico. Como se trata de disfrutar, hay que buscar un momento de tranquilidad, a ser posible en buena compañía (sin perros ladradores, niños ruidosos, compañeros de mesa con ánimo de polémica&#8230;) en el que el vino se encuentre a gusto y el que lo va a consumir, también. Una copa adecuada, que permita gozar con el vino. Poca prisa para ir descubriendo las facetas de una gran vino. Y, en el caso de República Dominicana, con calor y elevada humedad, cuidar con mucho rigor (no importa que nos acusen de maniáticos) la temperatura del vino. Ningún gran tinto deberá ser servido por encima de 16ºC de temperatura; casi en el momento de servir se podrá a 18 y por encima de eso destilará alcohol que impedirá apreciar la fruta, las sensaciones de crianza, las notas sutiles del vino grande. Lo mismo para el resto de los vinos: busque sin prejuicios la temperatura a la que más le gusta y, no lo dude: su criterio personal es el que vale, por encima de convencionalismos y zarandajas. Se trata de ser feliz, de conseguir esos momentos efímeros de placer que constituyen la felicidad y que el vino puede contribuir a su disfrute. Lo demás importa menos.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.proensa.com/entrevista-de-elizabeth-pena/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El valor de las variedades</title>
		<link>https://www.proensa.com/el-valor-de-las-variedades/</link>
		<comments>https://www.proensa.com/el-valor-de-las-variedades/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 01 Jan 2007 13:02:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[proensa]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Articulos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www..com/?p=2971</guid>
		<description><![CDATA[La Comunidad Valenciana, como otras muchas zonas productoras de España y del mundo, está inmersa en un proceso de reforma de su catálogo varietal. Los tipos de uva de toda la vida parecían relegados a un segundo plano con la invasión de las más prestigiosas uvas francesas. Más adelante, se realzaron las cualidades de las [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La Comunidad Valenciana, como otras muchas zonas productoras de España y del mundo, está inmersa en un proceso de reforma de su catálogo varietal. Los tipos de uva de toda la vida parecían relegados a un segundo plano con la invasión de las más prestigiosas uvas francesas. Más adelante, se realzaron las cualidades de las cepas de toda la vida, lo que supuso todo un descubrimiento. Sin que se haya terminado de definir ninguno de los dos caminos, la llegada de una nueva hornada de variedades de uva foráneas abre nuevas perspectivas a unos vinos con vocación cosmopolita.</p>
<p>Las bodegas valencianas históricas, las que estuvieron instaladas junto al puerto de Valencia, han vivido siempre volcadas al comercio mundial de vinos. Eso ha tenido consecuencias negativas, como el secular desconocimiento de sus vinos en el mercado español (la DO Valencia, por ejemplo, suena más en Suiza o Alemania que en Andalucía o Cantabria), pero también otras positivas: la atención a las tendencias internacionales en cuanto al estilo de los vinos de mayor proyección comercial. .</p>
<p>Hubo un tiempo en el que no fue exactamente así. Hacia los años setenta y ochenta, el sector del vino valenciano vivía anclado en los viejos parámetros de las ventas de vino a granel. El puerto era la vía de salida de millones de litros de vino y daba salida a la producción no sólo de las zonas vinícolas de la región, sino de grandes cantidades de vinos murcianos, castellanos, catalanes y aragoneses. La crisis de los graneles y hasta la eclosión de los vinos del Nuevo Mundo pillaron a las bodegas de El Grao de Valencia con el paso cambiado. Pero no tardarían en reaccionar. .</p>
<p>A partir de los años ochenta, cuando se produce la renovación de las estructuras del vino español, las firmas valencianas se unieron sin dudar al proceso. Favorecidas por la revalorización de sus viejas instalaciones portuarias, convertidas en unos golosos solares para la expansión de la ciudad, comenzaron a emigrar hacia el interior y construyeron modernas instalaciones en las zonas de producción. Al mismo tiempo, se producía un cambio radical en su filosofía de trabajo: dejaron de ser meras receptoras de vinos elaborados en cooperativas y bodegas particulares y se fueron transformando en viticultores. Acumularon grandes fincas vitícolas, lo que daba facilidades para la transformación del viñedo y para su adecuación a las necesidades de unas bodegas atentas a la demanda mundial de vinos. En esa transformación tendría un papel importante la aportación de variedades internacionales. .</p>
<p>En los años ochenta y noventa ya se veía la fuerza de los vinos del Nuevo Mundo. Triunfaba California, con Australia agazapada por su corta producción pero plantando viñas a toda velocidad, lo mismo que Chile, Argentina, Nueva Zelanda o Sudáfrica. Los mercados emergentes, como Estados Unidos o la nueva faz del consumidor del Reino Unido, que iba abandonando su predilección por los vinos licorosos, se estaban formando con vinos elaborados con una sola variedad de uva, preferentemente con una variedad famosa. Era el triunfo de uvas como Cabernet Sauvignon, Chardonnay y Merlot y, en menor medida, Pinot Noir, Sauvignon Blanc o Riesling. Las bodegas del Nuevo Mundo buscaban referencias en las más famosas zonas productoras francesas y proyectaban esos puntos de atención hacia sus mercados. Y muchas bodegas de la vieja Europa tomaron a California como modelo. .</p>
<p>Eran tiempos en los que no se confiaba en las variedades locales para elaborar grandes vinos. Concebidos durante décadas para proporcionar producción abundante, los viñedos de la Comunidad Valenciana daban lo que se les pedía: graneles, vinos jóvenes que se mezclaban con otros en envasadoras de vinos populares situadas fuera de España. Lo importante en el campo era producir muchos litros de vino, que aportaban lo que el clima negaba a otras zonas europeas: grado, cuerpo y color. Cuando se buscaron nuevas elaboraciones y se impulsó el embotellado, la vía buena para relanzar las zonas y las bodegas, se encontraron con que las cepas autóctonas no parecían aptas para esa producción de vinos de calidad con capacidad de mejorar en la crianza y de competir con los vinos más prestigiosos. .</p>
<p>Se pensó que variedades como Monastrell o Bobal (lo mismo que otras más abundantes en otras regiones, como Garnacha o Cariñena) no podían ser sometidas a crianza si no era con el refuerzo de otras más consistentes. Con esa idea y con la mirada puesta en los mercados en los que triunfaban los vinos monovarietales, se abrió la puerta a invasión de las cepas más internacionales, que llegaron acompañadas por la hispana Tempranillo, a la sazón la única que tenía buena fama en vinos de crianza gracias a su buen papel en Rioja y Ribera del Duero. .</p>
<p>Proliferaban los vinos varietales y las elaboraciones modernas, con sus ventajas (adecuación a la demanda) y sus inconvenientes (globalización, dilución de la personalidad de las zonas). Inmersa aún en una modernización al go tardía, no sería la Comunidad Valenciana de las primeras en reivindicar las cualidades de las uvas propias, pero lo haría con fuerza. Los tintos de Monastrell del sur o los de Bobal marcan, junto con algunos grandes vinos de variedades internacionales, la modernidad del vino valenciano. .</p>
<p>En esa modernidad tiene mucho que ver la evolución técnica de las bodegas y, sin duda, la aparición de enólogos de mérito. Sin embargo, las variedades tienen un peso fundamental, no sólo por su valor intrínseco, tanto de calidad como de proyección comercial, sino también, y de forma fundamental, porque definen toda una filosofía nueva de trabajo, con las bodegas muy atentas al campo, sabiendo bien que el estado y la calidad de la uva que entra en la bodega define en gran medida la calidad del vino. .</p>
<p>En la actualidad, desde el punto de vista del cultivo de la vid, la Comunidad Valenciana ha adquirido un aspecto que evoca a los viñedos del Nuevo Mundo. Viñedos modernos, bien alimentados y bien regados, en parte de los cuales todavía se tiende a forzar altas producciones y en los que se cultiva todo un catálogo de variedades, las clásicas reivindicadas, la oleada de las internacionales, ya con más de veinte años de adaptación, y la llegada de otras nuevas (Syrah y Petit Verdot son las de moda, y aquí también Albariño), además de la investigación para recuperar otras casi olvidadas (Tardana, Mandó). Un viñedo multicolor que define el aspecto multicolor actual de los vinos valencianos.</p>
<p>Fecha publicación:Enero de 2007<br />
Medio: Anuario Gastronómico de la Comunidad Valenciana</p>
<p><span style="color: #0a0a0a; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; line-height: normal;"> </span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.proensa.com/el-valor-de-las-variedades/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>España, un jardín de variedades</title>
		<link>https://www.proensa.com/espana-un-jardin-de-variedades/</link>
		<comments>https://www.proensa.com/espana-un-jardin-de-variedades/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 09 May 2006 11:02:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Andrés Proensa]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Articulos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www..com/?p=2942</guid>
		<description><![CDATA[Fecha publicación:Mayo de 2006 Medio: Spain Gourmetour Las uvas de toda la vida y las nuevas, las asentadas mayoritariamente en cada comarca, las minoritarias, la aportación de las principales cepas internacionales y la recuperación de otras que prácticamente habían desaparecido. Lejos de caminar hacia la globalización y el pensamiento único vitícola, las zonas productoras españolas [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<h4 style="text-align: justify;">Fecha publicación:Mayo de 2006<br />
Medio: Spain Gourmetour</h4>
<p style="text-align: justify;">Las uvas de toda la vida y las nuevas, las asentadas mayoritariamente en cada comarca, las minoritarias, la aportación de las principales cepas internacionales y la recuperación de otras que prácticamente habían desaparecido. Lejos de caminar hacia la globalización y el pensamiento único vitícola, las zonas productoras españolas profundizan en sus rasgos personales, proporcionando un jardín multicolor que apenas se está empezando a desarrollar.</p>
<p style="text-align: justify;">El pasado mes de enero, el Instituto Español de Comercio Exterior organizó en Madrid, en el marco del certamen Madrid Fusión, una cata de algunos de los mejores vinos españoles con el título España, un jardín de variedades. Un título sugestivo, pero, además, muy acertado en su descripción del estado actual del viñedo español. Convencidas de que la calidad y la personalidad residen en un porcentaje muy alto en el viñedo, las bodegas españolas de vanguardia miran cada vez más al campo, al suelo y al cultivo, a la producción y, claro, a las variedades de uva. Si hace unos años se fiaba casi todo al trabajo en la bodega, a partir de los años noventa se presta la atención que merecen a conceptos como terruño y variedades. Y, dentro de las variedades, se priman las que están bien adaptadas al terreno sobre las que vienen de fuera, sean variedades de uva, sean clones de las cepas autóctonas seleccionados en vivero.</p>
<p style="text-align: justify;">En los años ochenta, cuando se pusieron las bases para la revolución de los vinos españoles, la variedad Tempranillo, que había demostrado sobradamente sus cualidades en varias zonas, pero sobre todo en Rioja, era considerada la única cepa autóctona apta para vinos que fueran sometidos a envejecimiento. Había otras minoritarias, como Graciano, y se confiaba en algunas poco conocidas, como la castellana Prieto Picudo. Sin embargo, la gran mayor parte de las zonas, en las que abundaban variedades como Garnacha (valle del Ebro), Monastrell (Altiplano Levantino) o Bobal (Valencia), producían vinos de vida corta. En blancos ni se planteaba porque primaban los vinos jóvenes, para consumir en el año, a pesar de que ya había algunos blancos fermentados en barrica y en Rioja se mantenían los clásicos blancos de crianza.</p>
<h4 style="text-align: justify;">Las “variedades mejorantes”</h4>
<p style="text-align: justify;">
La supuesta debilidad de las variedades autóctonas hizo que se planteara la necesidad de reforzarlas con la aportación de otras de reconocidas cualidades, que recibieron el calificativo común de “variedades mejorantes”, es decir, destinadas a mejorar las prestaciones de las uvas locales. Era la época de la “invasión” de las más famosas cepas francesas, Cabernet Sauvignon y Merlot en principio, junto con algo de Pinot Noir y Cabernet Franc; más adelante, Syrah y ahora Petit Verdot (en España se elaboró el primer varietal de Petit Verdot del mundo, Dominio de Valdepusa). También hubo un impulso a la expansión de la más reconocida de las nacionales, Tempranillo.</p>
<p style="text-align: justify;">Esas variedades trajeron grandes vinos, que se han consolidado en el mercado y proporcionan sus pinceladas al rico cuadro del vino español, pero trajeron también el riego de la pérdida de personalidad. No hay duda de que son vinos que han de competir con miles de otros vinos elaborados con las mismas variedades en todo el mundo y que aprovechan el indudable tirón comercial que tiene la mención del tipo de uva en sus etiquetas. Pero no es menos cierto que la competencia es feroz, salvo en el caso de los vinos del más alto nivel, que se defienden con calidad y no con recursos comerciales, y que los sectores más exigentes del mercado buscan personalidad.</p>
<p style="text-align: justify;">En los primeros noventa se dio un nuevo giro a los vinos españoles. Y en ese nuevo estilo tuvieron mucho que ver las variedades de uva de toda la vida. La verdad es que todo empezó con los blancos, concretamente ya en los años setenta con la castellana Verdejo y poco después con el descubrimiento de la riqueza que proporcionaban las variedades de Galicia, en especial Albariño, la reina de las uvas gallegas, protagonista casi única de la DO Rías Baixas, pero también Godello, en la DO Valdeorras, y Treixadura, en la DO Ribeiro. Todas ellas son variedades recuperadas después de años de invasión de otras más productivas, en especial la Palomino, que da grandes vinos en Jerez pero sólo es muy productiva en otras zonas.</p>
<p style="text-align: justify;">En el engrandecimiento de Galicia como gran región productora de blancos singulares es emblemático el caso de la uva Godello, una sensacional variedad de uva, que está adquiriendo un relieve impresionante en los últimos años y que estuvo a punto de desaparecer. En 1974 el riesgo era evidente y el Consejo Regulador de la DO Valdeorras y otras entidades de la zona pusieron en marcha el Plan Revival (reestructuración del viñedo de Valdeorras), cuya primera actuación se centró en la recuperación de la variedad Godello. El trabajo se realizó a partir de no más de cuatrocientas plantas dispersas en diferentes viejos viñedos de la región, mezcladas con otras variedades.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque el trabajo con Godello era anterior, sería la cepa Albariño la que tomaría fama y la que serviría de ejemplo para la recuperación del catálogo vitícola tradicional de Galicia. Aunque todavía están en el proceso, con muchas otras uvas aún por desarrollar (Lado, Loureira, Torrontés…) y con todo el capítulo de tintas pendiente (Caíño, Sousón, Ferrón, Loureira Tinta y otras), lo cierto es que el ejemplo cundió en otras zonas españolas.</p>
<h4 style="text-align: justify;">Tintos modernos</h4>
<p style="text-align: justify;">
Era el momento en el que los técnicos empezaban a salir de las bodegas para investigar en el campo, buscando primero la adecuación del estilo de los vinos a los parámetros de calidad que se imponían en los mercados internacionales y, luego, el antídoto ante los riesgos de globalización y uniformidad derivados de la adopción de las más famosas uvas foráneas. Desde los ochenta, y aún antes, la DO Ribera del Duero había puesto las bases del nuevo estilo de tintos que triunfaría en los mercados: los vinos estructurados y frutales, con fuerza aun afrontando cierta rusticidad, de la Ribera del Duero eran un contraste acusado frente al estilo imperante de los riojas clásicos, más ligeros y con marcados rasgos de crianza en barrica.</p>
<p style="text-align: justify;">Era la reivindicación de un nuevo estilo pero sustentado también, como el rioja, en la variedad Tempranillo, llamada en la Ribera Tito Fino o Tinta del País. La ascensión de los tintos de la Ribera estaría en el origen de la renovación de los tintos de Rioja. Habían antecedentes en marcas como Contino o Barón de Chirel, pero el camino sería emprendido en los primeros noventa por marcas como Dominio de Conté, San Vicente o Torre Muga y seguido por otros muchos hasta devolver a Rioja el papel protagonista un tanto diluido durante un breve periodo de tiempo en lo que se refiere a estilo de los vinos, no a comercialización, con un liderazgo en ese sentido indiscutido en todo momento.</p>
<p style="text-align: justify;">Los riojas modernos buscaron potencia, fruta, estructura y vigor resistiendo tenazmente a toda aportación foránea. Así se reencontraron con la variedad autóctona Graciano, poco productiva y de ciclo largo, con dificultades para una maduración completa pero que proporcionaba taninos firmes, viva acidez y color intenso y estable, además de ciertos rasgos aromáticos distintivos. Se convirtió con ello en la gran barrera defensiva frente a la Cabernet Sauvignon.</p>
<p style="text-align: justify;">En ese estado de cosas surgió el Priorato. Y en el nacimiento del nuevo Priorato, de la mano de René Barbier y su grupo de amigos (Álvaro Palacios, José Luis Pérez Verdú, Dafne Glorian y Carles Pastrana), había elementos nuevos que se revelarían fundamentales. En el Priorato eran muy mayoritarias las variedades Garnacha y Cariñena, cepas ejemplares en la supuesta falta de energía ante la crianza que se atribuía a la mayor parte del catálogo de uva españolas. Los pioneros del nuevo Priorato llevaron bajo el brazo plantas “mejorantes” de Cabernet Sauvignon, Merlot (poco éxito el de ésta) y las primeras Syrah, entre otras.</p>
<p style="text-align: justify;">En el proceso de renovación pudieron descubrir el auténtico potencial de la zona, de los viejos viñedos “de coster” (plantados en pendientes sin abancalar), de las “llicorellas” (los terrenos pizarrosos característicos) y, sorpresa, también de las variedades de toda la vida, tenidas hasta ese momento por uvas produtoras de vinos desprotegidos ante la oxidación. Se vería primero la finura y la sensación golosa de las viejas plantas de Garnacha y luego la profundidad y sobria elegancia de las de Cariñena. El ejemplo de la DOC Priorato sería un revulsivo para toda la enología de Cataluña, sobre todo en el terreno de los vinos tintos. Varias hornadas de jóvenes enólogos, surgidos de las escuelas de enología en las que se difundían las nuevas doctrinas, han cambiado casi por completo el panorama del vino catalán y han proyectado sus conocimientos a otras zonas..</p>
<p style="text-align: justify;">La investigación con las variedades autóctonas es uno de sus puntos de referencia y a partir de ese trabajo se están revitalizando zonas como la DO Empordá o creando otras, como la pujante DO Montsant. Además, hay movimientos de interés en prácticamente todas, incluida la DO Penedés, donde empieza a moverse el tinto después de años de sinfonías solistas de Miguel Torres o Jean León, y la multicolor DO Costers del Segre, además alguna zona nueva de interés, como la poco conocida DO Pla de Bages.</p>
<h4 style="text-align: justify;">El país de la Monastrell</h4>
<p style="text-align: justify;">
Casi al mismo tiempo, al principio de los noventa, en Jumilla, se ponía en marcha la bodega de Agapito Rico, un antiguo técnico, director de exportación y director comercial de una de las grandes casas comercializadoras (al viejo estilo) de la zona. También utilizaría las variedades “mejorantes”, pero el verdadero mérito de Agapito Rico y sus Carchelo fue ser pionero en la explotación de las virtudes de la uva Monastrell, durante mucho tiempo ocultas en elaboraciones rutinarias destinadas a los mercados internacionales de vinos a granel, en los que se sustentaban las zonas productoras de la región levantina.</p>
<p style="text-align: justify;">No era la primera vez que se intentaba traer aires renovadores a Jumilla, pero en esta ocasión la senda de Agapito Rico cuajó y tuvo seguidores (Casa Castillo, Finca Luzón, Casa de la Ermita, Bleda, Olivares, Juan Gil) y en la actualidad Jumilla es una de las zonas emergentes del panorama vinícola español. Tampoco es un caso aislado; en las comarcas próximas, las que se agrupan en el Altiplano Levantino, también hay gran interés: la familia Castaño empieza a no estar sola en la DO Yecla; se ve movimiento en el interior, en la DO Almansa, donde también cuentan con Garnacha Tintorera; la familia Mendoza, en la DO Alicante, entra con su Estrecho en el campo de la uva Monstrell, lo mismo que El Sequé, iniciativa conjunta de Agapito Rico y el riojano Juan Carlos López de la Calle (Artadi) y también cabe incluir en el país de la Monastrell a la parte sur de la DO Valencia, donde se consolida el prometedor Pablo Calatayud y su Celler del Roure, y, algo más lejos, al sur, la DO Bullas, una zona por descubrir donde todavía lucha en solitario Bodega Balcona.</p>
<p style="text-align: justify;">Los renovados vinos de Priorato y Jumilla formaron una especie de pinza que sirvió para reivindicar un estilo de vinos en alza, el estilo mediterráneo: vinos con apurada maduración de la fruta, lo que proporciona taninos bastante redondeados, con mucho cuerpo, noblemente pastosos y sin complejos en cuanto a graduación alcohólica. En esa línea caben los vinos de Baleares, donde marcas como AN o Ribas de Cabrera han llamado la atención sobre un viñedo de gran interés utilizando cepas autóctonas: Callet la primera, Mantonegro la segunda. AN ya es prácticamente monovarietal de Callet mientras Ribas de Cabrera mantiene el refuerzo de las cepas francesas.</p>
<p style="text-align: justify;">También cabe ahí de alguna manera la nueva realidad andaluza, materializada aún de forma incipiente en los tintos de Sierras de Málaga, una denominación de origen nueva y en construcción: nueva por su corta trayectoria (cinco años) y en construcción porque apenas comienzan a andar las nuevas plantaciones, en las que tienen protagonismo las variedades Syrah y Petit Verdot. Antes de llegar a Málaga, en la sierra de la Contraviesa, la formación montañosa que corre paralela a la costa en la provincia de Granada, se podrían ver pronto producciones de alto interés a partir de variedades como Garnacha, Tempranillo, las habituales cepas francesas y la blanca local Vijiriega.</p>
<p style="text-align: justify;">La pinza de Jumilla y Priorato, además, dejaba en el centro las zonas de Valencia, las denominaciones de origen Valencia y Utiel-Requena. Son zonas en las que el protagonismo recae en la variedad tinta característica es Bobal, casi monocultivo en la segunda, algo menos en Valencia, donde convive con blancas, sobre todo Moscatel y también Merseguera, mientras que al sur entra de lleno en el país de la Monastrell. La tinta Bobal ha sido la última reivindicación del viñedo levantino entre las variedades de amplia implantación. Dedicada tradicionalmente a vinos de gran producción, nadie apostaba realmente por ella hasta que llegaron los vinos de Bodega Mustiguillo, tan diferentes a los habituales en el entorno que los responsables decidieron trabajar fuera de la DO Utiel-Requena. Son algunos de los mejores vinos de la Comunidad Valenciana y consiguieron una indicación geográfica singular, la de vinos de la tierra de finca, concretamente de la finca El Terrerazo.</p>
<h4 style="text-align: justify;">La Garnacha del Ebro</h4>
<p style="text-align: justify;">
En todas partes el cambio ha sido llamativo, pero donde puede llegar a ser espectacular es en el valle del Ebro. Como en algunas otras comarcas, incluido el propio Priorato, en muchas de las zonas el viñedo era el único cultivo posible, la única planta capaz de producir en las duras condiciones de sequía, que en Aragón, además, se acentúa con el viento frío y seco del norte, el Cierzo, que limita mucho los beneficios de las magras lluvias. En esas condiciones, ni siquiera se arrancaban las viejas viñas plantadas a la antigua, en laderas en las que no era posible otro cultivo.</p>
<p style="text-align: justify;">Así, a finales de los noventa y primeros años del nuevo siglo, cuando se han visto las buenas prestaciones de esa variedad antes denostada, se están encontrando con una riqueza inesperada: las viejas viñas mantenidas milagrosamente por los campesinos que no habían emigrado y que entregaban el fruto en las cooperativas. Estructuras productivas familiares que apenas aportaban nada a las economías de los viticultores y que ahora son la base del descubrimiento de la DO Campo de Borja, una de las comarcas vinícolas más interesantes de Aragón, de los nuevos tintos de la DO Cariñena, donde, además, se empieza a recuperar la variedad Cariñena, que, paradójicamente, casi había desaparecido de la zona que le da nombre. La reivindicada Garnacha ha llegado a llamar la atención incluso en la vanguardista DO Somontano, caracterizada por su apuesta por las variedades foráneas, en la que ha irrumpido la nueva faceta que aporta el tinto Secastilla, de Viñas del Vero. También de viejas viñas casi marginales de Garnacha cultivadas en las faldas del Moncayo es el tinto Mancuso, una de las mejores novedades del vino aragonés y del conjunto de España en los últimos años.</p>
<p style="text-align: justify;">Aguas arriba del Ebro, en Navarra, también se ha llegado a tiempo antes de que las uvas internacionales desplazaran del todo a la mayoritaria Garnacha y las bodegas están empezando a trabajar bien con ella en algunos nuevos vinos tintos de interés, entre los que cabe destacar el tinto Santa Cruz de Artazu, elaborado por una filial de la riojana Artadi, o el Gran Feudo Cepas Viejas de Bodegas Julián Chivite, en el que se combina con Cabernet Sauvignon y Merlot.</p>
<p style="text-align: justify;">En Rioja la uva Garnacha era mayoritaria en la subzona Rioja Baja y en algunas áreas concretas de Rioja Alta, como el valle del Najerilla, donde es utilizada para la elaboración de sus peculiares “claretes”, rosados de poco color de San Asensio, Cordovín y Badarán, que se consumen mucho en la región. La Garnacha de Rioja Baja, que en los años ochenta y noventa cedió mucho terreno a la Tempranillo, también está protagonizando novedades de peso. Fue pionera la familia Martínez Bufanda, con un sorprendente y atrevido reserva varietal de Garnacha, y también Miguel Ángel de Gregorio, autor de Auras y Finca Allende, mira hacia las Garnachas de Rioja Baja, del entorno de Tudelilla o del confín más oriental, el valle del Alhama, para algunos de los Paisajes, una gama de vinos que elabora en asociación con Quim Vila, un destacado comerciante de vinos de Barcelona.</p>
<h4 style="text-align: justify;">Dos hallazgos en Castilla y León</h4>
<p style="text-align: justify;">
Son innovaciones que se abren camino en Rioja en el paso del siglo. Por esas mismas fechas tuvo lugar uno de los fenómenos más llamativos del vino español moderno: la eclosión imparable de la DO Toro. Al abrigo de los nuevos estilos que se imponían en los vinos tintos, muchas bodegas de otras zonas se instalaron en la clásica comarca zamorana para explotar la peculiaridad de la uva Tinta de Toro, una peculiar variante de Tempranillo adaptada a las condiciones de la comarca y en no pocos casos, aprovechando los terrenos arenosos, donde no progresa la filoxera, plantada a pie franco.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin ir muy lejos en el espacio y mucho menos en el tiempo, el proceso se está repitiendo en la leonesa DO Bierzo. Si en Toro el detonante fue la llegada de casas del prestigio de Bodegas Vega Sicilia o Bodegas Mauro, en el Bierzo fue llamativo el aterrizaje de Álvaro Palacios con sus Corullón Villa y la colección de tintos de pago, y también la más discreta aportación del enólogo Mariano García (Bodegas Mauro) en su colaboración en Luna Beberide o en el magnífico tinto Paixar. En el Bierzo el descubrimiento es la variedad Mencía, uva característica del valle del Sil que daba vinos ligeros, poco aptos para la crianza. Como en todas partes, había antecedentes que discutían esa supuesta debilidad (los tintos Valdeobispo que elaboró en los ochenta Francisco Pérez Caramés).</p>
<p style="text-align: justify;">El perfil actual de los mejores tintos de la DO Bierzo ha llegado cuando los nuevos elaboradores han recuperado las viejas viñas de ladera, a veces en lugares cercanos a los mil metros sobre el mar, tan escarpados que se han recuperado sistemas como el cultivo con animales y las mulas vuelven a marcar su silueta en el paisaje berciano, mientras los productivos viñedos del fértil fondo del valle siguen dando los vinos débiles que se impusieron en los años de la producción industrial.</p>
<p style="text-align: justify;">Otra cepa castellana que promete grandes cosas es la Prieto Picudo, característica de la zona del Páramo Leonés, donde se encuentran las nuevas zonas calificadas en 2005 como VCPRD de Tierras de León y Benavente-Los Valles. Era utilizada tradicionalmente para la elaboración de unos peculiares rosados ligeramente chispeantes y, por ellos, se suponía que era poco adecuada para tintos. Ya hace tiempo que se ha demostrado y ahora se empieza a explotar su espléndida aptitud para vinos de crianza, con estructura poderosa y una acidez más viva que la que es capaz de proporcionar la misma Tempranillo, aunque tal vez más rústicos, todavía sin lograr la finura que es capaz de desplegar la Tempranillo.</p>
<p style="text-align: justify;">Esas cualidades “descubiertas” en tantas variedades autóctonas en realidad lo que ponen de relieve es la deficiente explotación del viñedo durante muchos años. Tal vez no había los medios ni los conocimientos para extraer esas virtudes ocultas. O, tal vez, la producción se orientaba a la cantidad más que a la calidad. El panorama ha cambiado completamente y la superior preparación de técnicos y bodegas está sacando a la luz un auténtico jardín de variedades y una gama de vinos con una sensacional gama de matices. Y el proceso no ha hecho sino empezar.</p>
<h4 style="text-align: justify;">Cuestión de genes</h4>
<p style="text-align: justify;">
El creciente interés por la gama de variedades autóctonas y el estudio más profundo de sus cualidades está poniendo de relieve facetas desconocidas. La adaptación de las plantas al entorno a los largo de muchas décadas proporciona cualidades que parecen cerradas a las plantas cultivadas en viveros, con selección clonal y libres de virus. A veces se considera que incluso la propia enfermedad, ciertas virosis, contribuyen a limitar la producción y a dar personalidad a los vinos. En otras ocasiones, la adaptación al medio ha dado lugar a subvariedades que son reivindicadas por los enólogos de vanguardia.</p>
<p style="text-align: justify;">Un caso ilustrativo es el de la Tinta de Toro, una variante de Tempranillo que tal vez fuera el origen de la repoblación de amplias zonas del Duero tras la filoxera; amplias áreas de Toro son inmunes a la plaga y con material de esas viñas se pudo sustituir hace un siglo el viñedo afectado en toda la región del Duero. En la Ribera del Duero, se llama la atención sobre lo que en la zona denominan “Aragonés”, el tipo de Tempranillo cultivado en algunos de los mejores viñedos clásicos. Un proceso similar está ocurriendo en la DOC Priorato, donde se distingue la llamada “Garnacha del País”, la de las viñas más viejas, frente a la Garnacha plantada en épocas en las que se buscaba mejorar la producción o frente a las que llegan ahora preparadas en los viveros. En Rioja, la familia Eguren reivindica el “Tempranillo Peludo”, una variante de Tempranillo al parecer exclusiva del entorno de San Vicente de la Sonsierra, que es la empleada en su famoso tinto San Vicente.</p>
<h4 style="text-align: justify;">Las que vienen</h4>
<p style="text-align: justify;">
La búsqueda de nuevas sensaciones, de vinos de un relieve distinto, está dando lugar a ensayos de enorme interés que ya empiezan a dar de qué hablar en diferentes zonas. Dos son las grandes despensas de variedades en España: Galicia, que aún no ha explorado sus cepas tintas y no pocas de las blancas, y Canarias. El archipiélago fue estación de aclimatación de cultivos que viajaban de Europa a América, como el viñedo, y en sentido contrario. Esa función ha hecho que los viñedos canarios atesoren toda una colección de viejas variedades que aún no han sido del todo catalogadas y contrastadas. Sus zonas productoras están aún poco desarrolladas y apenas han empezado a explotar ese yacimiento varietal.</p>
<p style="text-align: justify;">En otras zonas españolas van destacando poco a poco trabajos con variedades locales. En un recorrido somero cabría comenzar por Castilla y León, con variedades aún poco conocidas, como la Prieto Picudo del Páramo Leonés, la también tinta Juan García de los Arribes del Duero, calificada también el pasado año como VCPRD, o la Rufete de más al sur, de la Sierra de Salamanca. A orillas del Ebro, en Rioja, siguiendo la senda emprendida con uvas como Graciano o Mazuela (Cariñena), se investiga con viejas variedades locales, como Maturana, con versiones tinta y blanca, e incluso con accidentes, como la Tempranillo Blanca, mutación descubierta a finales de los noventa.</p>
<p style="text-align: justify;">En Aragón cabe destacar la Parraleta, autóctona del Somontano, cuya poderosa estructura y escasa productividad contrasta vivamente con los rendimientos y la ligereza de la otra autóctona, la también tinta Moristel. En Cataluña también se busca recuperar viejas variedades, como Sumoll, cepa muy productiva que aún queda en el Penedés. En esa labor de recuperación destaca el trabajo de investigación que se realiza en la firma Miguel Torres, plasmada ya en uno de sus vinos de selección, Grans Muralles, en el que participan uvas autóctonas poco frecuentes como Garró y Samsó.</p>
<p style="text-align: justify;">En Valencia, Pablo Calatayud cuida con mimo sus plantas de Mandó, de la que se dice que es una variedad de Garnacha. Y en las islas Baleares, la recuperación de la tinta Callet, a partir de plantas dispersas en viejos viñedos, tendrá continuidad con otras. En la firma Hereus de Ribas han elaborado una muy limitada producción de las dos primeras cosechas de su varietal de Gargollassa, la uva que era mayoritaria en amplias zonas de Mallorca antes de la llegada de la filoxera, hace un siglo. Galicia (Loureira, Caíño, Lado), Canarias (Gual, Malvasía) y zonas como la Alpujarra granadina (Vijiriego) parecen un buen vivero de variedades a estudiar.</p>
<h4 style="text-align: justify;">El reto de los blancos</h4>
<p style="text-align: justify;">
España aprecia los tintos y proyecta imagen de productora de buenos vinos tintos, pero en su viñedo hay más uvas blancas. Las grandes superficies y mayores producciones de Airén, Palomino, Cayetana y otras van parejas con su escaso relieve. Con las espectaculares excepciones de las uvas gallegas Albariño, Treixadura y Godello o la sobria elegancia de uvas como Verdejo (la Verdejo de antes; ahora le descubren fragancias sorprendentes) o Xarel•lo (uno de los hallazgos recientes en Cataluña para blancos tranquilos tras muchos años de aplicación en los cavas; sus versiones Pensal mallorquina y Pansá Blanca de Alella ya daban la cara hace tiempo), las uvas blancas españolas están aún en una fase similar a la de los tintos de hace veinte años: parece que necesitan el apoyo de otras variedades.</p>
<p style="text-align: justify;">El capítulo de los blancos aún no ofrece un desarrollo equivalente al de los tintos, por la peculiar estructura del mercado español, que bebe poco blanco, y por las escasas prestaciones que hasta ahora se han descubierto en las variedades locales. La elaboración (levaduras seleccionadas, fermentación en barrica) y la aportación de uvas foráneas (sobre todo Chardonnay, también Sauvignon) o la aromática Moscatel local (o ambas: un buen Barón de Ribero malagueño es una muestra) parecen las principales alternativas para dar lustre a los blancos hispanos.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin salir de las variedades españolas, hay movimientos migratorios de la Viura del Ebro hacia la zona centro; de Verdejo, que se ensaya en distintas zonas, y hasta la propia Albariño, de la que hay plantaciones en Cataluña (Raimat, Miguel Torres), en el centro (sierra de Gredos, al sur de Ávila, en la frontera de las dos Castillas) y en la misma costa levantina (Alicante). Los blancos de Moscatel secos son una opción que se plantea con cierta intermitencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay, sin embargo, síntomas de que las variedades de siempre también pueden dar alegrías. Vinos como Allende, Caudalia, Muga, Remelluri o la efímera trayectoria de Plácet han descubierto nuevas facetas a la Viura riojana (Macabeo en Cataluña). La Garnacha Blanca, que se da en todo el valle del Ebro y es más abundante en zonas catalanas, está respondiendo bien asociada a Viognier y a otras, como Marsan y Rossan del Ródano o con Moscatel. Sin salir de Cataluña, hay que poner atención a la peculiar Picapoll, de la DO Pla de Bages, que ha dado vinos notables en los dos o tres últimos años. Incluso hay algunos vinos, como Ercavio, Finca Antigua o Señorío de Guadianeja, que llaman la atención sobre el inicio de una nueva etapa en los blancos de la zona centro, el primero de ellos con el mérito añadido de sustentarse en la productiva uva Airén.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #0a0a0a; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; line-height: normal;"> </span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.proensa.com/espana-un-jardin-de-variedades/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El Pinós. Alabanza de la Monastrell de Alicante</title>
		<link>https://www.proensa.com/el-pinos-alabanza-de-la-monastrell-de-alicante/</link>
		<comments>https://www.proensa.com/el-pinos-alabanza-de-la-monastrell-de-alicante/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 01 Mar 2006 13:02:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[proensa]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Articulos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www..com/?p=2984</guid>
		<description><![CDATA[Cuando los vinos de la DO Alicante se movían entre los dos extremos, el clasicismo más rancio y la modernidad en estilo Nuevo Mundo, el tinto El Sequé vino a poner orden. Fue el primero en reivindicar la uva Monastrell para vinos modernos y de alta calidad. Y tuvo que ser iniciativa de forasteros. En [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando los vinos de la DO Alicante se movían entre los dos extremos, el clasicismo más rancio y la modernidad en estilo Nuevo Mundo, el tinto El Sequé vino a poner orden. Fue el primero en reivindicar la uva Monastrell para vinos modernos y de alta calidad. Y tuvo que ser iniciativa de forasteros.</p>
<p>En una etapa de renovación de estructuras, que se verificó en mayor o menor medida en todo el entorno del Altiplano Levantino, los tintos de la DO Alicante quedaron anclados en los viejos esquemas. En esos viejos esquemas, desde muy antiguo, la zona de Pinoso y su entorno (el triángulo que forma con Monóvar y Villena, el corazón del valle del Vinalopó vitícola) gozaba de prestigio. Tintos de color intenso, generosos y vigorosos, que en las zonas elevadas, como Pinoso, ofrecían, además, una notable frescura proporcionada por su inmejorable situación, en área elevada, casi 700 metros sobre el mar, rodeada de sierras (Salinas, El Serral, El Carche, Quibas) con varias cumbres que superan los 1.000 metros de altitud.</p>
<p>Rasgos que proporcionan indudable calidad en unos vinos demandados y cotizados por el clásico mercado de los graneles, mercado anónimo que llevó a los tintos de Monastrell o de Garnacha Tintorera de Pinoso a viajar para arreglar media Europa vinícola. Esa salida era cómoda, no requería enorme esfuerzo en la elaboración y tampoco los costos de una crianza o de un embotellado. Pero tampoco proporcionan el deseado valor añadido, lo que no fue obstáculo para que una tímida modernización llegara a la DO Alicante. Sin embargo, cuando llegó, lo hizo cambiando totalmente el estilo, con vinos de indudable mérito pero en los que se dejaban de lado las variedades de la zona a favor de las más famosas uvas internacionales. Vinos que querían alejarse del perfil habitual en la zona y de su poco favorable imagen.</p>
<p>En esa situación, uno de los escasos inversores foráneos que actuaba en la zona, un comerciante de vinos de Irún que trabajaba también con granel, puso en venta su finca y su modesta bodega. Se interesó por ella un jumillano de prestigio, Agapito Rico, el autor de los tintos Carchelo que inauguraron la renovación de Jumilla. Agapito Rico habló de las posibilidades de El Sequé con su amigo y compañero de correrías vinícolas internacionales Juan Carlos López de la Calle, autor de los Artadi y Pagos Viejos riojanos y del navarro Santa Cruz de Artazu. Contra lo que esperaba, el alavés se embarcó enseguida en el proyecto y en 1999 crearon Laderas de Pinoso.</p>
<p>La nueva iniciativa se sustenta en una finca de 40 hectáreas, plantada mayoritariamente con Monastrell y con aportación reducida de otras variedades, como Cabernet Sauvignon, Syrah, Tempranillo y un poco de Garnacha Tintorera. A despecho de la existencia de esas otras cepas, algunas de las cuales, como la Tempranillo, están siendo sustituidas por Monastrell, es la uva autóctona la protagonista del trabajo en la modesta pero pulcra bodega (hay un proyecto de construcción de nuevas instalaciones). Al contrario que otros que llegaron más tarde, en las elaboraciones se busca explotar las cualidades de la uva Monastrell para obtener vinos de alta gama y no vinos que se sitúen en esa zona procelosa de la relación calidad-precio.</p>
<p>Se aplica la filosofía que se plantean los autores en sus respectivas bodegas de origen: respeto al terreno, búsqueda de fruta y frescura y reivindicación de las variedades autóctonas. El equilibrio es la clave; con el sabio manejo de los recursos, incluido el riego, y la elección de la fecha de vendimia, buscan salvaguardar los rasgos de la fruta sin forzar el estrés hídrico para evitar tonos pesados, pero ajustando todo para obtener ese punto de madurez que caracteriza al más fino carácter mediterráneo.</p>
<p>Aunque sus responsables manifiestan que aún están perfilando y forjando el estilo de los dos tintos de la casa, los resultados de su evolución, pausada y discreta en sus manifestaciones, son claros: El Sequé, tinto estructurado y de altura, se ha consolidado desde el primer momento como uno de los mejores tintos de la DO Alicante, reconocido por la crítica y valorado por las principales guías. El segundo vino, Laderas del Sequé, un media crianza con 4 a 6 meses de barrica, destaca por su equilibrio y por una frescura muy poco habitual en la zona.</p>
<p>La comercialización es una de las causas de esa trayectoria un tanto discreta en cuando a ruido. Los vinos cuentan con una correcta presencia en el mercado local, al menos en los establecimientos más interesantes, los más inquietos por el mundo del vino, pero no tanto en el mercado nacional. La exportación acapara el 85 por ciento de la producción, con especial éxito en Alemania, Holanda y Estados Unidos, donde se han instalado bien, incluso en la vinícola California. Con los vinos de la finca El Sequé se mantiene la vocación viajera de los tintos de Pinoso pero en una dimensión radicalmente diferente. Son vinos pioneros de un nuevo estilo creado por técnicos llegados de fuera de la zona que, paso a paso, van viendo que esa filosofía empieza a cuajar.</p>
<p>Fecha publicación:Marzo de 2006<br />
Medio: Viajeros por la Comunidad Valenciana</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.proensa.com/el-pinos-alabanza-de-la-monastrell-de-alicante/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Vinos en la encrucijada</title>
		<link>https://www.proensa.com/vinos-en-la-encrucijada/</link>
		<comments>https://www.proensa.com/vinos-en-la-encrucijada/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 09 Jan 2006 12:02:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[proensa]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Articulos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www..com/?p=2970</guid>
		<description><![CDATA[La lista de los mejores vinos de la Comunidad Valenciana sigue encabezada, con ligeros cambios, por los mismos nombres que el año pasado. No es habitual que en estos casos se produzcan cambios espectaculares, pero sí que se incorporen nuevos vinos. Por deseo expreso de los lectores de la anterior edición, para la elaboración de [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La lista de los mejores vinos de la Comunidad Valenciana sigue encabezada, con ligeros cambios, por los mismos nombres que el año pasado. No es habitual que en estos casos se produzcan cambios espectaculares, pero sí que se incorporen nuevos vinos. Por deseo expreso de los lectores de la anterior edición, para la elaboración de este Anuario se han catado más de 120 vinos, un número significativamente superior al de la pasada edición, pero no hay novedades de peso en la zona más alta de la clasificación.</p>
<p>No significa esto que haya un frenazo en la evolución de los vinos de la región. Más bien al contrario. A pesar de la crisis, el mundo del vino está muy activo en la Comunidad Valenciana. Y no hay duda de que pronto se van a seguir viendo resultados cada vez más importantes. No hay que olvidar que hace muy pocos años la Comunidad Valenciana situaba muy pocos vinos entre los mejores de España de las guías más respetadas. El número ha ido creciendo y va pasando al olvido la vieja idea de alguna mente preclara de destinar el viñedo de la región a la producción de rosados y de vinos de favorable relación precio-calidad. Una ecuación que no es sino un parapeto para ocultar mediocridades.</p>
<p>Por el momento, los mejores de la Comunidad Valenciana son los de siempre: los tres mosqueteros autóctonos, Pepe Mendoza y Bodegas E. Mendoza, en la DO Alicante; Toni Sarrión y su Bodega Mustiguillo, en Utiel aunque sin denominación de origen, y Pablo Calatayud con su Celler del Roure, en la zona sur de la DO Valencia; más el añadido de Laderas del Sequé, una firma de discreto discurrir en la DO Alicante, impulsada por el jumillano Agapito Rico y el alavés Juan Carlos López de la Calle (Artadi).</p>
<p>Esas cuatro bodegas, curiosamente cuatro bodegas familiares de reducidas dimensiones, siguen destacadas pero no tanto. Hay inquietud y se van viendo resultados. Hay nuevos proyectos en las diferentes denominaciones de origen y también otros de relieve que podrían ser calificados como excéntricos en tanto en cuanto surgen fuera de los cauces de las denominaciones de origen. En algunos de ellos rondan nombres sonoros de fuera de la región, como Mariano García (Mauro) en Casa Secilia o Ignacio de Miguel (autor de vinos como Dehesa del Carrizal, El Regajal, Estancia Piedra y otros muchos) en Emilio Clemente. Son asesores que sin duda tienen su aportación.</p>
<p>La histórica experiencia internacional de las grandes bodegas de la región permite a esas bodegas de mayor producción estar al día de todas las tendencias de los mercados. Eso hizo que llegaran pronto a la región los nuevos sistemas de elaboración, las llamadas variedades mejorantes y, también, hay que decirlo, el carácter comercial que lucha en los mercados internacionales y, con él, la dilución de la personalidad de los vinos propios.</p>
<p>Esa misma agilidad se puede aplicar en la búsqueda de los nuevos caminos. Y uno de ellos es la reivindicación de las variedades de uva propias, un antídoto contra la monotonía que acarrea la globalización de variedades y sistemas de elaboración. El proceso que ha experimentado la uva Bobal, que hace apenas diez años era considerada como apenas útil para la producción de rosados, se podría repetir con otras. Salen algunas totalmente desconocidas, como Mandó, y otras casi del todo, como Tardana, la Planta Nova que aparecía en los reglamentos de las denominaciones de origen pero no en los vinos.</p>
<p>En las uvas blancas también hay nuevos caminos de interés, como los emprendidos con las variedades de Moscatel, tanto para vinos dulces como para blancos secos e incluso algún espumoso. Se debería estudiar mejor la Merseguera, de la que vuelve algún varietal, se registra también algún intento con Verdil, con un blanco elaborado a partir de uvas tintas Bobal y hasta una no menos exótica aparición de uva Albariño muy cerca de la capital alicantina.</p>
<p>Son diferentes alternativas en un momento que se antoja crucial para los vinos valencianos. Hay que actuar en profundidad y no fiar el futuro a coyunturas como la proporcionada por el boicot al cava catalán, que en algunos casos ha tenido aspectos muy negativos para los cavas y espumosos valencianos.</p>
<p>Los mejores vinos de la Comunidad Valenciana</p>
<p>Los mejores tintos<br />
Enrique Mendoza Reserva Santa Rosa ’02 9,5/10<br />
Tipo: Tinto reserva<br />
Bodega: Bodegas E. Mendoza<br />
Zona: DO Alicante<br />
Variedades de uva: 70% Cabernet Sauvignon, 15% Syrah, 15% Merlot<br />
Crianza: 18 meses en barricas nuevas allier y nevers Perfil moderno, menos pastoso que en años anteriores pero sin<br />
perder prestancia, ni elegancia. Sensación de frescura.<br />
Vista: Rojo cereza granate muy intenso y vivo.<br />
Nariz: Aroma profundo, potente, elegante, rico en matices; fruta muy madura (compotas), frescos frutos silvestres, especias, hoja de té, maderas finas.<br />
Boca: Muy buen paso de boca, con mucho de todo y un gran equilibrio, carnoso, aterciopelado, noblemente tánico, algo graso, expresivo, largo.<br />
Evolución positiva: Hasta 2010-2012<br />
Gastronomía: Guisos de carne, carnes rojas, asados<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Enrique Mendoza Shiraz ’04 9,5/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Bodegas E. Mendoza<br />
Zona: DO Alicante<br />
Variedades de uva: Syrah<br />
Crianza: 14 meses en barricas nuevas allier Uno de los mejores varietales de Syrah de España. La bodega emplea el término Shiraz, frecuente en el Nuevo Mundo; una declaración de principios.<br />
Vista: Rojo cereza-rubí intenso.<br />
Nariz: Directo, muy bien definido y muy atractivo en la nariz. Aromas de fruta madura bien ensamblados con notas especiadas, de café natural y de brea.<br />
Boca: Goloso, con cuerpo y un conseguido equilibrio, ligeramente graso, carnoso, sabroso, amplio y fino en aromas de boca y en el posgusto.<br />
Evolución positiva: Hasta 2009-2010<br />
Gastronomía: Guisos aromáticos de carne, como ternera con setas<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Finca Terrerazo ’03 9,5/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Bodega Mustiguillo<br />
Zona: VT El Terrerazo<br />
Variedades de uva: 65% Bobal, 20% Tempranillo, 15% Cabernet Sauvignon Perfil moderno, menos pastoso que en años anteriores pero sin perder prestancia, ni elegancia. Sensación de frescura.<br />
Vista: Rojo cereza intenso, tonos rubí en el borde.<br />
Nariz: Aroma complejo, intenso, elegante; dominan tonos de frutas bien maduras sobre fondos minerales, matices especiados y de café natural.<br />
Boca: Equilibrado y con sensación general de frescura a pesar de tener bastante cuerpo, taninos de buena calidad, sabroso, expresivo, largo.<br />
Evolución positiva: Hasta 2010-2012<br />
Gastronomía: Asados castellanos, carnes rojas, parrillada de carne.<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Enrique Mendoza ’01 9/10<br />
Tipo: Tinto reserva<br />
Bodega: Bodegas E. Mendoza<br />
Zona: DO Alicante<br />
Variedades de uva: 70% Cabernet Sauvignon, 15% Syrah, 15% Merlot<br />
Crianza: 18 meses en barricas nuevas allier y nevers Redondo, goloso, está creciendo en la botella. De trago largo a pesar de ser un tinto de peso y potencia.<br />
Vista: Rojo cereza intenso, borde rubí.<br />
Nariz: Aroma complejo, rico en matices de notable finura, con sensación de profundidad; frutas rojas bien maduras, especias, minerales, tinta, café. Boca: Magnífica presencia en la boca, con cuerpo y taninos civilizados, equilibrado, textura algo grasa y tacto aterciopelado, sabroso, amplio.<br />
Evolución positiva: Hasta 2010-2012<br />
Gastronomía: Asados, parrillada de carne, codillo.<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Enrique Mendoza Petit Verdot ‘04 9/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Bodegas E. Mendoza<br />
Zona: DO Alicante<br />
Variedades de uva: Petit Verdot Novedad en la Comunidad Valenciana con la variedad de uva que se está poniendo de moda en España. Supera bien la juventud de la viña.<br />
Vista: Rojo cereza intenso, tonos rubí en el borde.<br />
Nariz: Aroma potente y fino de uvas bien maduras, con notas dominantes de frutas rojas y apuntes minerales, tonos discretos de madera de crianza.<br />
Boca: Buena estructura y equilibrio en la boca, cuerpo medio, taninos firmes de buena calidad, vivo y con nervio, sabroso, franco y fino en aromas de boca.<br />
Evolución positiva: Hasta 2009-2010<br />
Gastronomía: Guisos salseados de carne, arroces con carne<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Laderas de El Seque ‘04 9/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Laderas de Pinoso<br />
Zona: DO Alicante<br />
Variedades de uva: Monastrell<br />
Crianza: un año en barrica Potencia y frescura unidas en un tinto de gran clase; paradigma de la modernidad en los tintos de Monastrell de la DO Alicante.<br />
Vista: Rojo cereza intenso, tonos rubí-teja en el borde.<br />
Nariz: Aroma potente, sugestivo, con bastantes matices; recuerdos de frutas rojas y de frutillos silvestres bien maduros, notas de bien dosificada crianza.<br />
Boca: Estructurado, equilibrado y con potencia en la boca, con cuerpo y cierto tono graso en el cventro de la boca, taninos de calidad, buena acidez, sabroso.<br />
Evolución positiva: Hasta 2009-2010<br />
Gastronomía: Guisos de carne, arroces sabrosos (con conejo y caracoles)<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Les Alcusses ’04 9/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Celler del Roure<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades de uva: 60% Monastrell, 30% Tempranillo, 5% Merlot, 5% Syrah<br />
Crianza: 16 meses en barrica Muestra un nuevo avance en la calidad de los vinos de esta pequeña bodega familiar, ahora más directo y más franco en sus aromas.<br />
Vista: Rojo cereza intenso, tonos rubí en el borde.<br />
Nariz: Fino carácter mediterráneo; aromas de fruta bien madura y fino recuerdo de betún, notas d epimienta negra y tabaco, maderas finas bien conjuntadas.<br />
Boca: Buena estructura y equilibrio en la boca, taninos de fruta bien madura, aterciopelado y ligeramente graso, sabroso, expresivo en aromas, largo.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Parrillada de carne, guisos (ternera mechada), arroces sabrosos<br />
Consumo: 16-18ºC<br />
Casa del Pinar ’01 8,5/10<br />
Tipo: Tinto reserva<br />
Bodega: Bodegas Casa del Pinar<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades de uva: 45% Cabernet Sauvignon, 25% Bobal, 15% Tempranillo, 5% Merlot, 5% Syrah<br />
Crianza: 18 fermentación y 20 meses en barrica El trabajo serio e innovador de una pequeña bodega familiar, con medios modestos pero con gran calidad en el resultado final.<br />
Vista: Rojo rubí intenso, tonos teja en el borde.<br />
Nariz: Potente y con bastante matices; base de fruta roja bien madura, notas de maderas de calidad (cedro), balsámicos (piñones) y minerales (brea).<br />
Boca: Bien armado en la boca, buen equilibrio en cuerpo medio-alto, potente en sabores, moderadamente tánico, ajustada acidez, amplio, vivo, largo.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Arroz negro, pescados azules, parrillada de carne<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Enrique Mendoza Merlot ‘02 8,5/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Bodegas E. Mendoza<br />
Zona: DO Alicante<br />
Variedades de uva: Merlot<br />
Crianza: un año en barrica de roble americano UYna magnífica interpretación de una uva difícil, sobre todo en lo que toca a ajustar el nivel de maduración, que en este vino es perfecto.<br />
Vista: Rojo cereza intenso, borde rubí-teja.<br />
Nariz: Aroma potente y fino de fruta roja bien madura (compotas), adornado con notas de especias negras (clavo), minerales (hierro), tinta y café.<br />
Boca: Estructurado y potente en la boca, con cuerpo y taninos vivos pero no rudos, buena acidez, carnoso y con sensación de frescura, sabroso, expresivo.<br />
Evolución positiva: Hasta 2009-2010<br />
Gastronomía: Platos de caza, arroz con carne, estofados, caza de pluma<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Enrique Mendoza Selección Peñón de Ifach’01 8,5/10<br />
Tipo: Tinto reserva<br />
Bodega: Bodegas E. Mendoza<br />
Zona: DO Alicante<br />
Variedades de uva: 50% Cabernet Sauvignon, 25% Merlot, 25% Petit Verdot<br />
Crianza: 18 meses en barricas de roble francés y americano Hubo cambios en su composición varietal con la incorporación de Petit Verdot; ganó en prestancia y se hizo más amable, con la madera conjuntada.<br />
Vista: Rojo cereza-rubí intenso, borde rubí-teja.<br />
Nariz: Predominan aromas de crianza de cierta complejidad, con tonos especiados yminerales, sobre fondo de fruta madura.<br />
Boca: Buena estructura y equilibrio en la boca, con cuerpo y taninos bien domados aunque aún firmes, sabroso, carnoso, fresco, expresivo, amplio.<br />
Evolución positiva: Hasta 2009-2010<br />
Gastronomía: Asados castellanos, sobre todo cochinillo, aves de tiro<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Maduresa ’04 8,5/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Celler del Roure<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades de uva: 40% Syrah, 20% Cabernet Sauvignon, 10% Mandó, 10% Monastrell, 10% Merlot, 10% Petit Verdot<br />
Crianza: 18 meses en barrica En pocas ocasiones se consigue una armonía como la de este vino a partir de una mezcla de tantas variedades. Muy sugestivo.<br />
Vista: Rojo granate rubí de buena intensidad.<br />
Nariz: Aromas frutales de madurez y notas de crianza bien ensambladas y finas, aunque no especialmente potentes. Cierta complejidad, distinguido.<br />
Boca: Estructurado y con conseguido equilibrio en la boca, cuerpo medio-alto y tainos vigorosos pero de calidad, fresca acidez bien conjuntada, sabroso.<br />
Evolución positiva: Hasta 2010-2012<br />
Gastronomía: Guisos especiados de carne, arroces con caza<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Arras de Bobal ’02 8/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Pagos del Molino<br />
Zona: vino de mesa (Requena)<br />
Variedades de uva: Bobal Un destacado “excéntrico”. La DO Utiel-Requena debería hacer lo posible por asimilar a los disidentes de la zona, que muestran la grandeza de la uva Bobal.<br />
Vista: Rojo cereza muy intenso, ligero borde teja.<br />
Nariz: Aromas potentes de fruta muy madura, tonos minerales y especiados, notas de maderas finas. Conviene oxigenar durante unos minutos.<br />
Boca: Poderosa estructura y buen equilibrio en la boca, noblemente tánico, mucho cuerpo y textura ligeramente grasa, sabroso, carnoso, fresco.<br />
Evolución positiva: Hasta 2010-2012<br />
Gastronomía: Guisos de carne de tacto gelatinoso, platos de caza<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Beryna ‘04 8/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Bodegas Bernabé Navarro<br />
Zona: DO Alicante<br />
Variedades de uva: Monastrell y otras Una bodega emergente en la DO Alicante. Ha salido con vinos renovados y de notable interés. Para seguir su evolución de cerca.<br />
Vista: Rojo cereza granate intenso.<br />
Nariz: Aroma frutal de madurez sencillo, matizado por tonos discretos de crianza en barrica y toques minerales y balsámicos (arizónica).<br />
Boca: No es muy corpóreo y destacan algo los taninos, pero está bien equilibrado, es sabroso y con ligera sensación grasa, sobre todo al final.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Legumbres, arroces de interior, guisos<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Sueño de Megala ‘04 8/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Bodegas Enguera<br />
Zona: Valencia<br />
Variedades de uva: 60% Monastrell, 40% Syrah La buena influencia de la variedad Syrah, bien aclimatada en las luminosas comarcas vinícolas de la DO Valencia y que se lleva bien con la Monastrell.<br />
Vista: Rojo cereza intenso, borde rubí-teja.<br />
Nariz: Aroma sugestivo de fruta muy bien madurada, con notas de confituras, toques de madera no excesivos y cierto fondo de reducción. Oxigenar.<br />
Boca: Estructurado y potente en la boca, con cuerpo y taninos de buena calidad, sabroso, ligeramente graso, rotundo, amplio en aromas de boca.<br />
Evolución positiva: Hasta 2009-2010<br />
Gastronomía: Guisos especiados, arroces de interior, legumbres<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Álvarez Nölting ‘03 7,5/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Álvarez Nölting<br />
Zona: vino de mesa<br />
Variedades de uva: 75% Tempranillo, 25% Cabernet Sauvignon<br />
Crianza: un año en barricas de roble francés y americano Un tinto un tanto rústico (cierta astringencia que le resta prestancia en la boca) pero de indudable interés.<br />
Vista: Rojo rubí de buena intensidad, tonos teja en el borde.<br />
Nariz: Aromas frutales y de crianza bien ensamblados y finos, con recuerdos de frutas bien maduras y de maderas finas, toques de monte bajo.<br />
Boca: Buena estructura en la boca, con cuerpo y potencia, taninos de fruta y de madera un tanto rudos que entorpecen el paso de boca, sabroso, franco.<br />
Evolución positiva: Hasta 2009-2010<br />
Gastronomía: Guisos salseados de carne, carnes gelatinosas<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Ceremonia ‘02 7,5/10<br />
Tipo: Tinto reserva<br />
Bodega: Vicente Gandía Pla<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades de uva: 60% Tempranillo, 30% Cabernet Sauvignon, 20% Bobal Es uno de los iconos del tinto valenciano de gran tirada moderno; un vino de amplio espectro comercial y gastronómico no exento de interés y calidad.<br />
Vista: Rojo cereza-rubí intenso, tonos teja en el borde.<br />
Nariz: Aromas especiados (pimienta, canela) de crianza sobre una base de fruta (frutas rojas maduras), toques minerales (hierro) y tostados (café).<br />
Boca: Buen equilibrio en cuerpo medio, taninos domados, viva y bien conjuntada acidez, bien dotado de sabores sin ser muy intenso, amplio.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Carnes blancas, guisos suaves, pasta con carne<br />
Consumo: 16-18ºC</p>
<p>Labor del Almadeque ‘03 7,5/10<br />
Tipo: Tinto crianza<br />
Bodega: Finca San Blas<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades de uva: Merlot<br />
Crianza: un año en barricas de roble francés Tiene los pecados de la modernidad, sobremaduración y sobreextracción, pero no demasiado marcados. El conjunto es agradable.<br />
Vista: Rojo cereza rubí de buena intensidad, apuntes teja en el borde.<br />
Nariz: En la nariz dominan sensaciones de confituras de frutas rojas, matizadas con recuerdos de especias negras, maderas y minerales.<br />
Boca: Estructurado y equilibrado, con taninos vigorosos de fruta madura no del todo limados, carnoso, sabroso, con potencia y vigor, amplio en aromas.<br />
Evolución positiva: Hasta 2009-2010<br />
Gastronomía: Guisos especiados de carne, arroces caldosos con carne<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>L’Angelet ’04 7,5/10<br />
Tipo: Tinto crianza<br />
Bodega: Bodegas Palmera<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades de uva: 50% Tempranillo, 50% Cabernet Saucignon Buena nariz, duro en la boca. La cosecha cálida marcó la vendimia, con mucho grado y corto de maduración de los componentes fenólicos de la uva.<br />
Vista: Rojo cereza granate intenso.<br />
Nariz: Aromas de fruta y de crianza bien ensamblados y finos, aunque algo faltos de profundidad; recuerods ahumados y de cedro. Buena potencia.<br />
Boca: Con cuerpo y vigoroso pero bastante tánico, con puntas que dejan sensación vegetal secante; tiene buen equilibrio, es sabroso y expresivo.<br />
Evolución positiva: Hasta 2009-2010<br />
Gastronomía: Carnes gelatinosas, como carrillera, callos y similares<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Megala ‘03 7,5/10<br />
Tipo: Tinto crianza<br />
Bodega: Bodegas Enguera<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades de uva: 50% Monastrell, 50% Syrah La selección de vinos y barricas da lugar a dos marcas, Sueño de Megala y este meritorio Megala, prueba de buen trabajo en la bodega.<br />
Vista: Rojo rubí-cereza de buena intensidad, borde teja.<br />
Nariz: Aromas francos de fruta madura sobre fondos minerales (marcado recuerdo de hierro), especiados (pimienta) y de tinta. No es muy intenso.<br />
Boca: Buena estructura en la boca, con cuerpo y equilibrado, taninos firmes de buena calidad, ajustada acidez, carnoso, bien de sabores, franco en aromas.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Asados, aves de corral rellenas de carne, legumbres<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Rafael Cambra Uno ‘03 7,5/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Rafael Cambra<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades de uva: Monastrell Una de la firmas de las que más se habla en los círculos de enófilos de la región en los últimos tiempos. Tinto de aire juvenil, fresco y frutal.<br />
Vista: Rojo cereza granate muy intenso y vivo.<br />
Nariz: Aromas finos, francos y frescos de uvas sanas y maduras, con recuerdos de frutos de ribazo y frutas rojas, toque discreto de madera.<br />
Boca: Buen paso de boca. Tiene cuerpo, taninos algo en punta y potencia de sabores, pero es fluido, con buen equilibrio y mucho nervio, carácter frutal.<br />
Evolución positiva: Hasta 2009-2010<br />
Gastronomía: Arroz con anguila o con conejo, guisos de carne<br />
Consumo: 16-18ºC</p>
<p>Casa Don Ángel Bobal ‘02 7/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Vera de Estenas<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades de uva: Bobal La nueva línea de una de las firmas tradicionales que apuesta claramente por la renovación, pero sin perder las raíces de la zona y de la variedad.<br />
Vista: Rojo rubí cereza de buena intensidad, tonos teja en el borde.<br />
Nariz: Aromas de fruta roja bien madura bien ensamblados con notas de crianza; recuerdos especiados, notas minerales, fondo de tinta.<br />
Boca: Cuer pomedio, equilibrado, vivo y sabroso, con taninos de fruta y de madera algo en punta pero no molestos, ajustada acidez, final frutal.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Asados, parrillada (costillas de cerdo), arroces, pasta<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>El Miracle ’04 7/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Vicente Gandía Pla<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades de uva: 65% Tempranillo, 35% Syrah Nuevas experiencias de una de las grandes casas de la región, tal vez la de carácter más próximo a las bodegas del Nuevo Mundo.<br />
Vista: Rojo rubí de buena intensidad, tonos teja en el borde.<br />
Nariz: Aromas frutales frescos y juveniles que predominan en un conjunto más bien sencillo pero franco; recuerdos de fresas, picotas maduras y zarzamoras.<br />
Boca: Cuerpo medio-ligero, correcto equilibrio aunque le falte algo de carne, taninos no excesicos que le dan relieve sin molestar, sensación de frescura.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Pescados azules, carnes frías, ensaladilla, huevos, pasta<br />
Consumo: 14-16ºC</p>
<p>Emilio Clemente ‘02 7/10<br />
Tipo: Tinto crianza<br />
Bodega: Emilio Clemente<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades de uva: 80% Tempranillo, 20% Cabernet Sauvignon<br />
Crianza: seis meses en barricas nuevas de roble francés<br />
Tinto de amplio espectro, tanto comercial como gastronómico, con paso de boca amable y sencillo, equilibrado y agradable.<br />
Vista: Rojo rubí de buena intensidad, borde teja.<br />
Nariz: Aromas de madera nueva estufada, tonos de frutas rojas y pequeño sfurtos silvestres, fondo de mineral de hierro. Potencia media.<br />
Boca: Equilibrado en cuerpo medio, taninos bastante fundidos, acidez bien conjuntada, bien de sabores sin ser muy potente, franco en aromas.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Arroces de verduras, pasta, guisos suaves<br />
Consumo: 16-18ºC</p>
<p>Las Alcaydías 7/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Casa Sicilia<br />
Zona: vino de mesa<br />
Variedades de uva: 80% Cabernet Sauvignon, 20% Syrah<br />
Crianza: tres meses en barrica Prácticamente el lanzamiento de una nueva bodega situada en Elda y apadrinada en su presentación en sociedad por Mariano García (Mauro).<br />
Vista: Rojo rubí de buena intensidad, tonos teja poco marcados.<br />
Nariz: Aromas de fruta madura y de maderas de calidad bien ensamblados y con cierta finura; tonos ahumados, de café y de frutas rojas. No muy potente.<br />
Boca: Buen equilibrio en cuerpo medio, taninos todavía algo en punta y ajustada acidez que le da frescura, bien dotado de sabores.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Guisos suaves de carne, pata de ternera al horno<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Mestizaje ‘04 7/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Bodega Mustiguillo<br />
Zona: VT El Terrerazo<br />
Variedades de uva: 50% Bobal, 10% Tempranillo, 10% Merlot, 10% Cabernet Sauvignon, 10% Garnacha, 10% Syrah<br />
Las carencias de la viña joven en vinos de larga crianza se aprovechan para un tinto ligero, fresco, de grato discurrir, sin demasiadas complicaciones. Vista: Rojo Rojo cereza granate intenso y vivo.<br />
Nariz: En la nariz predominan los aromas frutales, bien definidos y con bastantes matices, ensalzados por notas discretas de crianza y especias.<br />
Boca: Buen equilibrio en cuerpo medio, fresco y juvenil, taninos vivos pero no molestos, seco, bien dotado de sabores, predominio de fruta en aromas y final.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Platos sencillos de carne, aves de corral, sardinas<br />
Consumo: 14-16ºC</p>
<p>Sanfir ‘03 7/10<br />
Tipo: Tinto crianza<br />
Bodega: Bodegas Casa del Pinar<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades de uva: 45% Bobal, 30% Cabernet Sauvignon, 10% Tempranillo, 10% Merlot, 5% Syrah<br />
Crianza: fermentación en grandes barricas de roble; 8 meses en barrica Atractivo aunque la madera tiene bastante protagonismo todavía.Uvas de siempre y nuevas en una buena armonía.<br />
Vista: Rojo rubí de buena intensidad, seno cereza borde rubí-teja.<br />
Nariz: En la nariz predominan sensaciones de crianza en barrica aunque hay también tonos de fruta bien madura y minerales (carbón de turba).<br />
Boca: Buen paso de boca, equilibrado, cuerpo medio, acidez muybien ajustada, ligeras puntas de roble, bien de sabores sin ser muy potente.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Parrillada de carne (asado de tira), arroz con aves<br />
Consumo: 16-18ºC</p>
<p>Sybarus Cabernet Sauvignon ‘03 7/10<br />
Tipo: Tinto crianza<br />
Bodega: Bodegas Torroja<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades de uva: Cabernet Sauvignon<br />
Crianza: fermentación y un año en barrica La rusticidad de una Cabernet Sauvigno en la que faltó un poco de paciencia para aguardar a una maduración más perfecta.<br />
Vista: Rojo rubí de buena intensidad, borde teja.<br />
Nariz: Aromas finos de frutos pequeños maduros, tonos discretos de barica de roble de calidad, fondos de café y ahumados. No muy potente pero fino.<br />
Boca: Taninos marcados de fruta y de roble que dan un paso un tanto difícil; tiene cuerpo y equilibrio, es sabroso y bastante amplio en aromas de boca.<br />
Evolución positiva: Hasta 2009-2010<br />
Gastronomía: Guisos salseados de carne, legumbres, arroces de caza<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Valle del Tejo ‘99 7/10<br />
Tipo: Tinto reserva<br />
Bodega: Hijos de Ernesto Cárcel<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades de uva: Bobal<br />
Crianza: 20 meses en barricas de roble americano Un acercamiento al perfil moderno de los vinos tintos, pero, tal vez por alta producción, le falta carne para arropar mejor a los taninos.<br />
Vista: Rojo rubí de buena intensidad, borde teja.<br />
Nariz: Aromas frutales y tostados; sensación de madurez de fruta y de maderas de calidad tal vez un punto demasiado tostadas.<br />
Boca: Con estructura y cierto cuerpo, fresco y con nervio, bien dotado de sabores; puntas secantes de roble que entorpecen el paso de boca.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Guisos de carne (ternera con verduras)<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Vera de Estenas ‘01 7/10<br />
Tipo: Tinto reserva<br />
Bodega: Vera de Estenas<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades de uva: 25% Tempranillo, 25% Bobal, 25% Cabernet Sauvignon, 25% Merlot Gama comercial con sustrato. La madera tiene cierto portagonismo pero no hay un poder absoluto, deja sitio a los aromas de fruta..<br />
Vista: Rojo rubí de buena intensidad, borde teja.<br />
Nariz: Aromas desarrollados de crianza con tonos especiados y recuerdos de maderas nuevas de buena calidad, fondos frutales. Potencia media.<br />
Boca: Buena estructura y equilibrio de sabores, cuerpo medio, bien orgnizado en torno a un firme esqueleto tánico, viva acidez bien conjuntada.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: parrillada de carne estilo argentino, aves de tiro estofadas<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Viña Carrasses ‘02 7/10<br />
Tipo: Tinto crianza<br />
Bodega: Bodegas Vegamar<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades de uva: 80% Tempranillo, 10% Merlot, 10% Cabernet Sauvignon<br />
Crianza: 12 meses en barricas nuevas de roble francés Tinto sencillo, de amplio espectro, es bastante amable, equilibrado, agradable. La línea comercial bien entendida, sin alardes de ebanistería.<br />
Vista: Rojo rubí de buena intensidad, borde teja.<br />
Nariz: Aromas de madera nueva estufada, de frutas rojas y de pequeños frutos silvestres; fondo de mineral de hierro. Potencia media.<br />
Boca: Buen paso de boca, equilibrado en cuerpo medio, taninos civilizados, bastante fundidos, acidez conjuntada, bien de sabores sin ser muy potente.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Arroces de verduras, pasta, guisos suaves<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Casta Diva rojo y Negro ‘04 6,5/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Bodegas Gutiérrez de la Vega<br />
Zona: DO Alicante Un tanto cargado de madera, que se hace notar sobre todo en la boca.<br />
Vista: Rojo rubí-cereza intenso, tonos teja en el borde.<br />
Nariz: Aromas de fruta madura con notas de madera de crianza; recuerdos de pequeños frutos silvestres, maderas curtidas y cierta vinosidad.<br />
Boca: Cierto cuerpo y bien de sabores pero con un paso de boca entorpecido por taninos secantes de roble un punto secantes y astringentes.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Guisos salseados de carnes, parrilla (costillas de cerdo)<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Corolilla ’02 6,5/10<br />
Tipo: Tinto crianza<br />
Bodega: Bodegas Murviedro<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades: Bobal<br />
Crianza: 8 meses en barricas nuevas de roble allier Claramente enmarcado en la línea comercial, con gran aporte de la madera.<br />
Vista: Rojo cereza de buena intensidad, tonos teja en el borde.<br />
Nariz: Aroma frutal con tonos de crianza y fondo mineral; recuerdos de frutas rojas frescas, notas destacadas de cedro y canela, toque de hierro.<br />
Boca: Cuerpo medio, buen equilibrio, taninos de roble algo secante, bien dotado de sabores sin ser muy potente, fluido, fresco, franco en aromas.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Parrillada de carne (chuletillas), carnes frías, huevos<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Generación 1 6,5/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Vicente Gandía Pla<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades: 70% Bobal, 20% Cabernet Sauvignon, 10% Garnacha<br />
Crianza: un año en barrica.No indica cosecha. Carácter comercial; tal vez asimile el roble en el futuro.<br />
Vista: Rojo rubí de capa media, tonos teja en el borde.<br />
Nariz: Predominan sensaciones de crianza de la gama especiada fina, con recuerdos de canela y vainilla, toques tostados y de coco, fondo frutal.<br />
Boca: Cuerpo medio y firmes taninos, puntas de roble algo secantes, bien dotado de sabores, francos aromas de crianza en la vía retronasal y posgusto.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Asados castellanos, arroz con carne<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Martínez Bermell Merlot ’05 6,5/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Vera de Estenas<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades: Merlot<br />
Crianza: fermentado en barrica Menos expresivo que en cosechas anteriores pero fresco y de fácil paso.<br />
Vista: Rojo cereza de capa ligera.<br />
Nariz: Aroma frutal y notas discretas de madera en un conjunto sencillo y fresco, de potencia media. Recuerdos frutales en la gama de frutas rojas.<br />
Boca: Ligero de cuerpo, fresco, bien equilibrado, bien de sabores aunque no es muy potente, algunas puntas de roble le dan relieve, franco en aromas.<br />
Evolución positiva: Hasta 2007-2008<br />
Gastronomía: Huevos rellenos, carnes blancas, arroces de pescado<br />
Consumo: 12-14ºC</p>
<p>Murviedro ’02 6,5/10<br />
Tipo: Tinto reserva<br />
Bodega: Bodegas Murviedro<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Crianza: un año en barricas de roble americano y francés Comercial; aunque tiene cierta estructura, no es suficiente para tanto roble.<br />
Vista: Rojo cereza-rubí de buena intensidad.<br />
Nariz: Predominan aromas especiados de crianza con tonos animales (cuero) y fondos sencillos de fruta. No es muy potente.<br />
Boca: Buen equilibrio en cuerpo medio, vivo y sabroso, con paso un tanto secante por el roble, que se hace notar también en aromas de boca.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Carnes blancas, parrillada argentina, pescados azules<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Sybarus ‘01 6,5/10<br />
Tipo: Tinto reserva<br />
Bodega: Bodegas Torroja<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades: 80% Tempranillo, 15% Cabernet Sauvignon, 5% Merlot<br />
Crianza: dos años en barricas de roble francés y americanoy dos en botellero. De amplio espectro, pero no es el tinto comercial ramplón.<br />
Vista: Rojo cereza de buena intensidad, borde teja<br />
Nariz: Predominan sensaciones de crianza en madera, hay tonos de cierta evolución (frutos secos) y prácticamente ningún recuerdo de fruta.<br />
Boca: Cuerpo medio, bien equilibrado, sabroso, taninos de madera algo en punta pero no molestos, marcados recuerdos de crianza en barrica.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Asados, carnes a la parrilla (costillas de cerdo)<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Sybarus Bobal ‘03 6,5/10<br />
Tipo: Tinto crianza<br />
Bodega: Bodegas Torroja<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades: Bobal<br />
Crianza: fermentación y un año en barricas con sus lías Sencillo, sin demasiado relieve pero sin defectos.<br />
Vista: Rojo rubí de capa media, apuntes teja en el borde<br />
Nariz: Franco, agradable; marcadas notas de madera, tostados, ahumados y lácteos; fondo frutal sencillo y fresco (picotas). Potencia media.<br />
Boca: Fácil paso de boca, sin taninos agresivos que entorpezcan, cuerpo medio, buen equilibrio, ajustado en potencia de sabores, sencillo en aromas.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Carnes sencillas, guisos suaves, ensalada de pasta<br />
Consumo: 14ºC</p>
<p>Vegamar ‘03 6,5/10<br />
Tipo: Tinto crianza<br />
Bodega: Bodegas Vegamar<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades: 80% Tempranillo, 20% Cabernet Sauvignon<br />
Crianza: 12 meses en barricas de roble francés y americano y 6 en botellero. Perfil comercial con cierta prestancia; le sobran puntas tánicas.<br />
Vista: Rojo rubí intenso, tonos cereza en el seno y teja en el borde.<br />
Nariz: Dominan los aromas de crianza en barrica (vainilla, canela, coco, toque tostado) pero sin ocultar los tonos de fruta roja madura.<br />
Boca: Buen equilibrio, cuerpo medio-alto, algo tánico, buena acidez bien arropada, sabroso y con energía, especias y fruta roja en aromas de boca.<br />
Evolución positiva: Hasta 2009-2010<br />
Gastronomía: Asados castellanos (cabrito), guisos (estofados)<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Viña Ulises ‘03 6,5/10<br />
Tipo: Tinto crianza<br />
Bodega: Bodegas Gutiérrez de la Vega<br />
Zona: DO Alicante Tinto comercial, franco, sin defectos y bien elaborado. Correcto.<br />
Vista: Rojo rubí de buena intensidad, borde teja<br />
Nariz: Aromas frutales y de crianza más bien sencillos pero bien ensamblados y francos; recuerdos especiados, de maderas curtidas y frutas maduras.<br />
Boca: Cuerpo medio, equilibrado, vivo, con cierta tonicidad de roble (secante) y de fruta (astringente) que no llega a molestar, bien de sabores, franco, largo.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Parrillada de carne, arroz con conejo<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Daniel Belda Tempranillo ‘00 6/10<br />
Tipo: Tinto reserva<br />
Bodega: Bodegas J. Belda<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades: Tempranillo<br />
Crianza: 16 meses en barrica Desarrollado, amable, domado por la crianza, paso redondo.<br />
Vista: Rojo rubí de buena intensidad, tonos teja en el borde.<br />
Nariz: Aromas especiados de crianza en barrica bien ensamblados con notas de frutas rojas, apunte floral y fondo mineral. Potencia media.<br />
Boca: Buen equilibrio, cierto cuerpo, bien de sabores. La madera está bastante presente, sobre todo en el paso de boca un tanto secante; aromas especiados.<br />
Evolución positiva: Hasta 2007-2008<br />
Gastronomía: Guisos de carne (ternera con setas), legumbres<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Daniel Belda Cabernet Sauvignon ‘01 6/10<br />
Tipo: Tinto<br />
Bodega: Bodegas J. Belda<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades: Cabernet Sauvignon<br />
Crianza: 18 meses en barrica Le falta presencia en la nariz, pero no tiene mal paso de boca.<br />
Vista: Rojo rubí de mediana intensidad, marcado borde teja.<br />
Nariz: Poco expresivo en la nariz, falto de potencia. Aromas de crianza en barrica y ligeros tonos de crianza en barrica.<br />
Boca: Buen equilibrio en cuerpo medio, con algunas puntas de taninos vegetales que no llegan a ser agresivas, bien de sabores, sencillo en aromas.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Guisos salseados y grasos de carne<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Daniel Belda Merlot ‘02 6/10<br />
Tipo: Tinto reserva<br />
Bodega: Bodegas J. Belda<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades: Merlot<br />
Crianza: 14 meses en barrica Tiene finura en los aromas pero le falta fluidez en el paso de boca.<br />
Vista: Rojo cereza-rubí de buena intensidad, borde teja.<br />
Nariz: Aromas sencillos de frutas rojas bien maduras, con recuerdos de picotas y ciruelas matizados por notas discretas de crianza. Potencia media-baja.<br />
Boca: Cierta estructura en la boca, con cuerpo y buen equilibrio, algunas puntas desligadas de taninos vegetales entorpecen algo el paso de boca.<br />
Evolución positiva: Hasta 2008-2009<br />
Gastronomía: Guisos de carne, arroz caldoso con atún, pasta con carne<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Hoya de Cadenas Reserva Privada ‘01 6/10<br />
Tipo: Tinto reserva<br />
Bodega: Vicente Gandía Pla<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades: 85% Tempranillo, 15% Cabernet Sauvignon<br />
Crianza: 14 meses en barrica nueva de roble americano Prototipo del tinto valenciano actual de amplio espectro, en línea internacional<br />
Vista: Rojo rubí de capa media-alta, borde teja.<br />
Nariz: Aromas especiados de crianza francos y finos aunque poco acompañados por la fruta; buena intensidad aromática.<br />
Boca: Ligero de cuerpo aunque bien equilibrado, resulta un tanto anguloso, con puntas secantes de roble; dominan sensaciones especiadas de crianza.<br />
Evolución positiva: Hasta 2007-2008<br />
Gastronomía: Carnes blancas, aves de corral, pasta, huevos rellenos<br />
Consumo: 16-18ºC</p>
<p>Murviedro ‘03 6/10<br />
Tipo: Tinto crianza<br />
Bodega: Bodegas Murviedro<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades: 33% Bobal, 33% Monastrell, 33% Tempranillo Carácter comercial sin pretensiones y sin defectos. Bien elaborado. Correcto.<br />
Vista: Rojo cereza de buena intensidad.<br />
Nariz: Aromas frutales y de crianza sencillos y agradables. Recuerdos de frutas rojas y especias, notas de roble curtido. No es muy potente.<br />
Boca: Buen equilibrio en cuerpo medio-ligero, con paso de boca fluido y amable, con algunas puntas de roble que no molestan, bien de sabores.<br />
Evolución positiva: Hasta 2007-2008<br />
Gastronomía: Parrillada con pollo, conejo, hortalizas…<br />
Consumo: 16-18ºC</p>
<p>Pasiego ’03 6/10<br />
Tipo: Tinto crianza<br />
Bodega: Criadores Artesanos<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades: 75% Tempranillo, 15% Cabernet Sauvignon, 10% Merlot<br />
Crianza: 8 meses en barricas de roble americano Algo desequilibrado por la acidez, queda algo afilado.<br />
Vista: Rojo rubí de capa media, tonos teja en el borde.<br />
Nariz: Aromas frutales y de crianza bien ensamblados; recuerdos de frutas maduras, maderas curtidas y especias. Mediana intensidad, más bien sencillo.<br />
Boca: Cuerpo medio y viva acidez algo desligada, mucho nervio, algunas aristas de roble, no es muy potente en sabores, franco y sencillo en aromas.<br />
Evolución positiva: Hasta 2009-2010<br />
Gastronomía: Guisos salseados de carne, arroces caldosos<br />
Consumo: 18ºC</p>
<p>Los mejores blancos<br />
Los Monteros ‘05 7,5/10<br />
Tipo: Blanco<br />
Bodega: Bodegas Murviedro<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades: 50% Merseguera, 50% Moscatel de Alejandría Un buen ejemplo de la senda actual de muchos blancos de Valencia, con fragancias frutales procedentes de las variedades de uva de siempre.<br />
Vista: Amarillo pajizo pálido.<br />
Nariz: Aromas frutales francos y sencillos dominados por recuerdos de Moscatel fresca (notas florales y gratos tonos cítricos). Buena potencia.<br />
Boca: Buen paso de boca, ajustada acidez y tacto casi sedoso, amable, bien dotado de sabores, fragancia frutal en aromas de boca, largo posgusto.<br />
Evolución positiva: Consumo a corto plazo<br />
Gastronomía: Aperitivos, entradas con mariscos, ensalada de gambas<br />
Consumo: 6ºC</p>
<p>Marqués de Caro 7/10<br />
Tipo: Blanco<br />
Bodega: Cherubino Valsangiacomo<br />
Zona: DO Valencia (Alto Turia)<br />
Variedades: 90% Merseguera, 10% Moscatel No indica cosecha. Reivindicación de la subzona Alto Turia, comarca histórica de blancos, y su variedad característica, con el refuerzo de Moscatel.<br />
Vista: Amarillo pajizo con reflejos dorados.<br />
Nariz: Aromas frutales con tonos florales (amoscatelado discreto) y un grato recuerdo de almendras crudas. Buena potencia.<br />
Boca: En la boca sí se hace notar más el Moscatel, sobre todo en la salida ligeramente amarga de uva no del todo madura; seco, sabroso, franco, largo.<br />
Evolución positiva: Consumo a corto plazo<br />
Gastronomía: Pescados blancos fritos (pescadilla), ensalada de patata<br />
Consumo: 6ºC</p>
<p>Murviedro ‘05 7/10<br />
Tipo: Blanco<br />
Bodega: Bodegas Murviedro<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades: Macabeo, Merseguera y Moscatel Agradable en su sencillez; una buena vía para los blancos valencianos, usando las variedades de uva de la tierra.<br />
Vista: Amarillo pajizo pálido.<br />
Nariz: Aroma sencillo y no muy potente pero bien definido y franco; recuerdos de manzana madura y apuntes amoscatelados (flores, cítricos).<br />
Boca: Ligero de cuerpo, suave, con acidez notable y no del todo conjuntada, bastante seco, bien dotado de sabores, sencillo y directo en aromas de boca.<br />
Evolución positiva: Consumo a corto plazo<br />
Gastronomía: Aperitivos, pescados blancos sencillos<br />
Consumo: 6ºC</p>
<p>Señor de Sirera Selección de Barricas 7/10<br />
Tipo: Blanco<br />
Bodega: Bodega y Viñedos Heretat de Cesilia<br />
Zona: Vino de mesa<br />
Variedades: 90% Albariño, 10% Chardonnay<br />
Crianza: Fermentación y 9 meses en barricas nuevas de roble francés Como vino de mesa, no indica cosecha (la indicación “Lote 2003” seguro que es una pista). Mezcla varietal revolucionaria, como la presencia de Albariño.<br />
Vista: Dorado de cierta intensidad.<br />
Nariz: No es muy potente pero tiene rasgos de finura. Aromas frutales de la gama floral, notas de madera nueva, toques herbáceos frescos.<br />
Boca: Muy buena presencia en la boca, con cuerpo y textura ligeramente glicérica pero fresco, buena acidez bien conjuntada, suave, fino.<br />
Evolución positiva: Hasta 2007-2008<br />
Gastronomía: Pescados al horno o a la sal, mariscos cocidos<br />
Consumo: 6ºC</p>
<p>Daniel Belda Chardonnay ‘05 6,5/10<br />
Tipo: Blanco<br />
Bodega: Bodega J. Belda<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades: Chardonnay<br />
Crianza: fermentado en barrica Aire del Nuevo Mundo en clave sencilla, marcado por la madera. Correcto.<br />
Vista: Dorado de cierta intensidad.<br />
Nariz: Predominio de sensaciones de madera que no ocultan del todo unos tonos de fruta muy madura (melón, piña, pera) y notas lácteas (matequilla).<br />
Boca: Glicérico en la boca, textura ligeramente cremosa, algo corto de acidez, paso amable aunque con cierta falta de frescura, toque amargo de salida.<br />
Evolución positiva: Hasta 2007-2008<br />
Gastronomía: Pescados grasos (salmón), ahumados, carnes frías, fiambres<br />
Consumo: 6ºC</p>
<p>El Miracle ‘05 6,5/10<br />
Tipo: Blanco<br />
Bodega: Vicente Gandía Pla<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades: 60% Chardonnay, 40% Sauvignon Blanc Una fórmula varietal imaginativa en busca de una vía personal.<br />
Vista: Amarillo pajizo ligeramente pardo.<br />
Nariz: Aromas frutales algo faltos de potencia teniendo en cuenta las variedades; se imponen notas de manzana y un tono de melón.<br />
Boca: Tiene cierta prestancia en la boca, con cuerpo y textura ligeramente glicérica, paso amable y bien dotado de sabores, notas frutales demadurez.<br />
Evolución positiva: Consumo a corto plazo<br />
Gastronomía: Pescados blancos al horno o a la sal<br />
Consumo: 6ºC</p>
<p>Enrique Mendoza ‘05 6,5/10<br />
Tipo: Blanco<br />
Bodega: Bodegas E. Mendoza<br />
Zona: DO Alicante<br />
Variedades: Chardonnay<br />
Crianza: Fermentación y 4 meses en barrica. Mediterráneo con aires del Nuevo Mundo, quizá la única alternativa en la zona.<br />
Vista: Dorado pálido.<br />
Nariz: Aromas frutales de madurez, con recuerdos de frutas carnosas de hueso (albaricoque) y pétalos de flores marchitas; toque tostado.<br />
Boca: En la boca es un poco denso y ligeramente cálido, glicérico, suave, más bien poco fluido, sabroso, con marcados aromas frutales de madurez, largo.<br />
Evolución positiva: 2007-2008<br />
Gastronomía: Pescados y mariscos salseados (koskera, changurro)<br />
Consumo: 6ºC</p>
<p>Sybarus Tardana ‘05 6,5/10<br />
Tipo: Blanco<br />
Bodega: Bodegas Torroja<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades: Tardana La autóctona Tardana o Planta Nova es una de las “novedades” de la zona<br />
Vista: Amarillo pajizo pálido.<br />
Nariz: Aromas frutales de la gama de las peras amarillas, con un toque de levaduras frescas. No es muy potente.<br />
Boca: Ligero de cuerpo, con viva acidez bien conjuntada, seco, bien dotado de sabores sin ser muy potente, equilibrado, con cierta estructura terpénica.<br />
Evolución positiva: 2007-2008<br />
Gastronomía: Pescados salseados, como rodaballo a la gallega<br />
Consumo: 6ºC</p>
<p>Viña Lidón ‘03 6/10<br />
Tipo: Blanco<br />
Bodega: Vera de Estenas<br />
Zona: DO Utiel-Requena<br />
Variedades: Chardonnay Destaca el fácil paso de boca en un vino que tiene cuerpo y bastante grado.<br />
Vista: Dorado de cierta intensidad, ligeramente pardo.<br />
Nariz: No es muy potente; aromas de maderas de crianza (cedro) y notas lácteas y tostadas; recuerdos de mantequilla tostada en la sartén.<br />
Boca: Buen paso de boca, sin aristas que molesten, textura ligeramente cremosa y tacto suave, buen equilibrio, correcto en sabores, franco en aromas.<br />
Evolución positiva: 2007-2008<br />
Gastronomía: Pescados grasos y salseados (salmón)<br />
Consumo: 6ºC</p>
<p>El mejor rosado<br />
Murviedro ‘05 6,5/10<br />
Tipo: Rosado<br />
Bodega: Bodegas Murviedro<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades: Bobal, Monastrell y Tempranillo Una excepción; prueba palpable de que el impulso de los tintos restó prestancia a la producción de rosados.<br />
Vista: Rosa grosella de buena intensidad, reflejos salmón.<br />
Nariz: Algo perfumado en la nariz; aromas frutales con notas florales. Recuerdos de fresa un tanto artificiales (recuerda a lápiz de labios).<br />
Boca: Buena presencia en la boca; tiene cuerpo y cierta glicerina, apunte dulce de entrada y paso suave; notas de fresa y de hoja de higuera.<br />
Evolución positiva: Consumo a corto plazo<br />
Gastronomía: Platos suaves de pasta y de arroz, ensalada de legumbres<br />
Consumo: 6ºC</p>
<p>Los mejores dulces<br />
Casta Diva Cosecha Miel ‘05 8,5/10<br />
Tipo: Dulce<br />
Bodega: Bodegas Gutiérrez de la Vega<br />
Zona: DO Alicante<br />
Variedades: Moscatel Pionero de los moscateles modernos, no sólo en la Comunidad Valenciana, sino en el conjunto de España. Muy personal.<br />
Vista: Dorado pálido.<br />
Nariz: Aroma potente de fruta madura, con recuerdos de cítricos confitados y un toque de alcohol de calidad. Recupera su grato recuerdo de licor de naranja.<br />
Boca: Muy buena presencia en la boca, muy suave y ligeramente licoroso, con alcohol de gran calidad que diluye el intenso dulzor y facilita el paso de boca.<br />
Evolución positiva: 2009-2010<br />
Gastronomía: Tarta de frutas, ensalada de piña<br />
Consumo: 6ºC</p>
<p>Estrella 10 8,5/10<br />
Tipo: Dulce<br />
Bodega: Bodegas Murviedro<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades: Moscatel No indica cosecha. Un blanco dulce singular, con 10 grados de alcohol y una perfecta definición en la nariz. De trago largo.<br />
Vista: amarillo pajizo muy pálido.<br />
Nariz: Aroma potente de Moscatel madura pero no sobremadura. Notas florales (azahar, jazmín) y cítricas (mandarina); toque de albahaca.<br />
Boca: Ligero y nada pastoso, con un gran equilibrio y muy suave, dulzor fino que no empalaga, fragante en los aromas de boca y en el posgusto.<br />
Evolución positiva: Consumo a corto plazo<br />
Gastronomía: En solitario, en el aperitivo o como copa de entrehoras<br />
Consumo: 6ºC</p>
<p>Casta Diva Fondillón 15 años 8/10<br />
Tipo: Dulce<br />
Bodega: Bodegas Gutiérrez de la Vega<br />
Zona: DO Alicante<br />
Variedades: Monastrell Recuperó el estilo del fondillón genuino, que no era un vino rancio, sino un tinto dulce que compitió (y aventajó) con el oporto.<br />
Vista: Rojo rubí de buena intensidad, borde teja-castaño.<br />
Nariz: Aroma complejo, desarrollado, con base de pasas (pan de higo) y confituras de frutas rojas, especias, maderas perfumadas y frutos secos.<br />
Boca: Licoroso, aterciopelado, con intenso dulzor bien equilibrado, gratamente cálido, con centro untuoso, amplio en aromas de boca, larga persistencia.<br />
Evolución positiva: 2010-2012<br />
Gastronomía: Final de las comidas, con quesos o con frutas pasificadas<br />
Consumo: 12ºC</p>
<p>Casta Diva La Diva ‘04 7,5/10<br />
Tipo: Dulce<br />
Bodega: Bodegas Gutiérrez de la Vega<br />
Zona: DO Alicante<br />
Variedades: Moscatel<br />
Crianza: Fermentado en barrica Una de las experiencias desarrolladas por esta pequeña bodega familiar que interpreta complejas partituras con un único instrumento: la uva Moscatel.<br />
Vista: Oro viejo con reflejos cobre.<br />
Nariz: Aromas frutales de la gama de las confituras, cítricos (lima muy madura) y de dulce de membrillo, toques tostados, de roble y de licor de hierbas.<br />
Boca: Cuerpo medio, no es muy denso, con dulzor intenso equilibrado por el alcohol, licoroso pero ni ardiente ni empalagoso, con marcado tono de hierbas.<br />
Evolución positiva: 2009-2010<br />
Gastronomía: Hojaldres dulces<br />
Consumo: 10ºC</p>
<p>Dolce Vita 7/10<br />
Tipo: Dulce<br />
Bodega: Bodegas Mamerto de la Vara<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades: Moscatel No indica añada. Parece mezcla de vinos de dos vendimias, una precoz y otra tardía. El amargor de la primera refresca el intenso dulzor de la segunda.<br />
Vista: Dorado con ligeros reflejos cobrizos.<br />
Nariz: Aroma franco de fruta muy madura, con tonos de miel y de confituras de cítricos; no resulta pesado por no ser demasiado perfumado. Sencillo.<br />
Boca: Algo oleoso, suave y denso en la boca, dulzor de calidad nada empalagoso, ligeramente cálido (licoroso) y ligeramente amargo de salida.<br />
Evolución positiva: Consumo a corto plazo<br />
Gastronomía: Filloas, hojaldres dulces<br />
Consumo: 10ºC</p>
<p>Mistelanova Monserrat 7/10<br />
Tipo: Dulce<br />
Bodega: Sociedad Cooperativa Agrovinícola de Monserrat<br />
Zona: DO Valencia<br />
Variedades: Moscatel No indica cosecha. Línea clásica renovada. Mantiene notas de Moscatel muy madura (pastelería) pero es franco, nada evolucionado y nada pastoso.<br />
Vista: Amarillo pajizo con reflejos dorados.<br />
Nariz: Aroma clásico de Moscatel muy madura, notas de cítricos, albaricoque, dulce de membrillo y miel de brezo. Potente, franco, alcohol de calidad.<br />
Boca: Ligeramente licoroso y algo cálido, muy suave, dulzor intenso pero sin excesos, aromático, con recuerdos frutales de la gama de la pastelería.<br />
Evolución positiva: Consumo a corto plazo<br />
Gastronomía: Postres con frutas, macedonia<br />
Consumo: 6ºC</p>
<p>Casta Diva Furtiva Lágrima ‘04 6,5/10<br />
Tipo: Dulce<br />
Bodega: Bodegas Gutiérrez de la Vega<br />
Zona: DO Alicante<br />
Variedades: Moscatel<br />
Crianza: 6 meses en depósito con sus lías Todas las opciones son buenas para esta bodega. Le falta finura en la nariz.<br />
Vista: Dorado pálido.<br />
Nariz: Aromas amoscatelados entorpecidos por unos recuerdos de melazas y por notas recocidas.<br />
Boca: Más bien ligero de cuerpo, muy suave (sedoso), con dulzor no empalagoso, una grata punta de acidez refresca el conjunto; recuerdos de miel.<br />
Evolución positiva: 2007-2008<br />
Gastronomía: Pasteles con crema<br />
Consumo: 6º</p>
<p>Cristal•li 6,5/10<br />
Tipo: Dulce<br />
Bodega: Vins del Comtat<br />
Zona: Vino de mesa<br />
Variedades: Moscatel Da la impresión de que intervienen vinos diferentes que no se han conjuntado.<br />
Vista: Amarillo pajizo muy pálido.<br />
Nariz: Aromas no muy potentes clásicos de Moscatel. Tonos de cítricos m Boca: Buen paso de boca, suave y algo oleoso, dulzor notable, ligeramente licoroso, amplio y frutal en aromas de boca, toque margo de salida.<br />
Evolución positiva: Consumo a corto plazo<br />
Gastronomía: Frutas tropicales, como guayabo o mango<br />
Consumo: 6ºC</p>
<p>Casta Diva Cosecha Fondillón ‘97 6/10<br />
Tipo: Dulce<br />
Bodega: Bodegas Gutiérrez de la Vega<br />
Zona: DO Alicante<br />
Variedades: Monastrell En la onda de los nuevos tintos dulces, pero más bien ligero y algo durillo. Vista: Rojo rubí intenso, ligero borde teja.<br />
Nariz: Aroma intenso de fruta pasificada, notas de pan de higo y de confituras (de ciruelas, de arándanos), toques especiados.<br />
Boca: Le falta carne en el paso de boca; dulzor adecuado pero con puntas tánicas que no parece que vaya a pulir. Pasas en aromas de boca y posgusto.<br />
Evolución positiva: 2008-2009<br />
Gastronomía: Final de las comidas, con quesos<br />
Consumo: 12ºC</p>
<p>La Mata Parque Natural Torrevieja 6/10<br />
Tipo: Dulce<br />
Bodega: Bodegas Bernabé Navarro<br />
Zona: Vino de mesa<br />
Variedades: Moscatel Línea clásica en cuanto a madurez de fruta, moderno en limpieza. Algo denso.<br />
Vista: Amarillo pajizo con reflejos dorados.<br />
Nariz: Aroma frutal sencillo y franco, con tonos de confitura de naranja y algunas notas vegetales (pétalos de rosa frescos), tonos melosos.<br />
Boca: Agradable en la boca, dulzor intenso y ligeramente pesado, bastante suave; sensaciones dominantes de fruta muy madura.<br />
Evolución positiva: 2008-2009<br />
Gastronomía: Tarta de manzana, profiteroles<br />
Consumo: 6º</p>
<p>Fecha publicación:Enero de 2006<br />
Medio: Anuario Gastronómico de la Comunidad Valenciana</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.proensa.com/vinos-en-la-encrucijada/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Bodegas Riojanas: un punto de referencia</title>
		<link>https://www.proensa.com/bodegas-riojanas-un-punto-de-referencia/</link>
		<comments>https://www.proensa.com/bodegas-riojanas-un-punto-de-referencia/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 01 Jan 2006 13:02:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[proensa]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Articulos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www..com/?p=2975</guid>
		<description><![CDATA[Uno de los rasgos que distingue a las grandes zonas vinícolas y también a las grandes bodegas es el respeto. El respeto a la trayectoria de la zona o de la bodega, al estilo de sus vinos y a los consumidores. Una gran zona o una gran bodega ha de ser fiel a sí misma [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Uno de los rasgos que distingue a las grandes zonas vinícolas y también a las grandes bodegas es el respeto. El respeto a la trayectoria de la zona o de la bodega, al estilo de sus vinos y a los consumidores. Una gran zona o una gran bodega ha de ser fiel a sí misma y a sus clientes, que tienen encontrar en los vinos de esa comarca o de esa firma el perfil que conocen y que desean. Cualquier cambio podría ser considerado como un fraude y las grandes regiones vinícolas y las grandes casas son grandes precisamente porque no defraudan a sus fieles.</p>
<p>En contra de lo que puede parecer, no se trata aquí de hacer un canto al inmovilismo. Muchos pueden caer en la tentación de detener el tiempo, de dejar los vinos congelados en un determinado estilo de éxito, como en una foto fija. No caen en la cuenta de que la foto pierde color y actualidad, se degenera no por sus cualidades intrínsecas, sino por los cambios que se producen en el entorno. Una foto en blanco y negro de hace medio siglo, por buena que fuera la cámara y el fotógrafo, fue en gran medida superada por la fotografía en color, que era otra cosa diferente pero que gustaba más a la gente porque era una reproducción más fiel de la realidad.</p>
<p>Después se fue disponiendo de medios mejores para reflejar la realidad: el superocho célebre, la cámara de vídeo, ahora la cámara digital, imprimían movimiento y proporcionaban sonido. Tal vez pronto haya nuevas tecnologías que permitan, por ejemplo, conservar y reproducir olores junto a las imágenes. O todo lo que se nos pueda ocurrir, incluso facetas que ahora ni siquiera imaginamos.</p>
<p>Sin embargo, ni la diapositiva en color, ni la cámara digital, ni el vídeo casero han hecho desaparecer la buena foto en blanco y negro. Se guarda como una alternativa adecuada, y se diría que insuperable, para determinadas circunstancias que requieren una reproducción tal vez no tan fiel a la realidad y sí más artística. Y como un punto de referencia, un conocimiento del punto de partida en el que se inició el camino desde los primeros daguerrotipos hasta la fotografía digital.</p>
<p>En el mundo del vino ocurre algo parecido. Las grandes zonas y las grandes bodegas no se quedan paradas, pero tampoco desprecian sus orígenes. Es necesario conservar los puntos de referencia como punto de partida para la evolución y la actualización. Es necesario poder disponer de esos puntos de referencia por muchos motivos, no sólo por ser una especie de reliquia o una pieza de museo, sino porque hay consumidores que relaman ese estilo de vinos, que es con el que se han formado como consumidores y que constituyen su punto de referencia cualitativo.</p>
<p>Además, con pinceladas de diferentes colores o con diferentes tonos de negro, es como se pinta un cuadro de relieve. En una comarca vinícola grande y en una bodega grande debemos pedir precisamente ese relieve. Lo mejor es poder disponer de vinos de diferentes estilos, de manera que se pueda conseguir el objetivo utópico de contar con un vino para cada momento, ya que sabemos que sí hay un momento para cada vino.</p>
<p>A lo largo de más de cien años, Bodegas Riojanas ha sido uno de esos puntos de referencia que precisan las grandes zonas productoras. Y a estas alturas nadie puede poner en duda que Rioja es uno de los grandes nombres del vino mundial. Gracias a sus condiciones naturales, a sus variedades de uva, a la sabiduría de sus campesinos y, sobre todo, gracias a las grandes bodegas que son las que le han dado su principal lustre. Bodegas Riojanas ha sido fiel al clasicismo que hizo grande el nombre de Rioja, pero no ha quedado como una foto fija manteniendo ese estilo de forma inamovible. Contribuyó a crear el perfil de los tintos de Rioja tal como lo conocemos hoy. Viña Albina es heredero directo de aquellos “vinos finos de Rioja” que terminaron por imponer su ley de calidad a finales del siglo XIX.</p>
<p>Esos vinos revolucionarios no hicieron desaparecer los estilos más clásicos de la zona, los tintos jóvenes o los rosados de poco color, que eran los que primaban y que aún hoy constituyen el estilo preferido de muchos consumidores. Del mismo modo, hay otros consumidores que prefieren un estilo de vino algo diferente, con crianza pero con más estructura que los “vinos finos” (si no son finos, ¿serán vinos bastos?). Bodegas Riojanas también prestó atención a esos consumidores con su Monte Real, un corte de vino que podría ser antecedente de la modernidad (si los modernos son “alta expresión”, como mantienen algunos, ¿acaso los “finos” como Viña Albina o los “bastos” como Monte Real son de baja expresión?).</p>
<p>Bodegas Riojanas, como algunas otras, sirvió al mercado los dos estilos de tinto y trabajó en otros vinos: en los crianza, en los jóvenes, en los rosados, en los blancos, secos y semisecos, en los modernos fermentados en barrica que se han impuesto en los últimos años. Ha ido desarrollando nuevos vinos de forma pausada, sin movimientos bruscos, con respeto a sus consumidores, que llevan toda la vida viajando con los vinos de esta firma centenaria por la senda del rioja de calidad. El avance no se detiene, no ha de haber inmovilismo. Pero el movimiento ha de ser respetuoso. Como corresponde a un punto de referencia.</p>
<p>Artículo incluido en el libro Bodegas Riojanas 1890-2005<br />
Cenicero (La Rioja), 2006</p>
<p>Fecha publicación:Enero de 2006<br />
Medio: Libro Bodegas Riojanas 1895-2005</p>
<p><span style="color: #0a0a0a; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; line-height: normal;"> </span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.proensa.com/bodegas-riojanas-un-punto-de-referencia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Las uvas secretas.  Variedades en busca de autor</title>
		<link>https://www.proensa.com/las-uvas-secretas-variedades-en-busca-de-autor/</link>
		<comments>https://www.proensa.com/las-uvas-secretas-variedades-en-busca-de-autor/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 09 Mar 2005 12:02:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Andrés Proensa]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Articulos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www..com/?p=2935</guid>
		<description><![CDATA[Fecha publicación:Marzo de 2005 Medio: Sobremesa &#160; Todo por la singularidad. El vino de vanguardia se ha salido de los carriles establecidos y ha ido asimilando los cambios en la elaboración y la crianza, las nuevas técnicas enológicas y agrícolas, las variedades foráneas y las mejoradas versiones de las autóctonas. Una nueva corriente se une [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<h4>Fecha publicación:Marzo de 2005<br />
Medio: Sobremesa</h4>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Todo por la singularidad. El vino de vanguardia se ha salido de los carriles establecidos y ha ido asimilando los cambios en la elaboración y la crianza, las nuevas técnicas enológicas y agrícolas, las variedades foráneas y las mejoradas versiones de las autóctonas. Una nueva corriente se une a todas ellas: la recuperación, a veces resurrección, de las uvas más minoritarias. Es como un tesoro olvidado que empieza a salir a la luz.</p>
<p style="text-align: justify;">La persecución gratuita del más difícil todavía está llevando a algunos enólogos a perpetrar no pocas barbaridades, casi siempre con el único objetivo de preparar algo así como el triple salto mortal con tirabuzón que lleve a una bodega a ocupar un espacio en los medios especializados. Sin embargo, también hay una corriente, que puede ser calificada como de más noble, de búsqueda de nuevas vías de calidad y de la anhelada personalidad. En ese sentido hay que interpretar la investigación con variedades de uva autóctonas que ha traído etapas de esplendor desconocidas a variedades que hasta hace unos pocos años eran poco menos que repudiadas.</p>
<p style="text-align: justify;">En una primera fase, la renovación de las variedades estuvo claramente impuesta por la necesidad. Los tipos de uva dominantes en la mayor parte de las zonas habían sido adoptados con objetivos claramente diferentes de los actuales. La obtención de vinos de cuerpo, grado y color para ser vendidos a granel o bien el puro rendimiento en viñas cuya producción era dirigida directamente hacia la destilería eran lo habitual en un viñedo que se fue empobreciendo paulatinamente al mismo ritmo que se especializaba en esa producción industrial.</p>
<p style="text-align: justify;">Eran vinos de circulación rápida, concebidos y producidos para la mezcla y el transporte a granel, en cisternas, y no para la crianza. En consecuencia, su capacidad de envejecimiento preocupaba más bien poco. Cuando llegó la hora de mejorar la calidad, una necesidad ante el desarrollo de la cultura vinícola entre los consumidores y la caída espectacular del mercado de los vinos de pasto, las principales zonas productoras se encontraron ante el abismo.</p>
<p style="text-align: justify;">Hubo que renovar todos los conceptos. Se comenzó por las bodegas de elaboración, amuebladas con acero inoxidable y equipos de frío a un ritmo espectacular en prácticamente todas las zonas de España. No era suficiente y se trajeron las llamadas “variedades mejorantes”, en especial Cabernet Sauvignon, destinadas a reforzar a las cepas autóctonas, consideradas “oxidativas” en su mayor parte.</p>
<p style="text-align: justify;">Con la tecnología y la aportación de las nuevas variedades se mejoró de forma notable el nivel medio de calidad en amplias comarcas. Sin embargo, se trajeron también algunos nuevos defectos (superproducción en viñedos generosamente regados, maduraciones incorrectas que trajeron el famoso pimiento verde, vinos-piedra de difícil consumo por sus marcados taninos verdes) y, en todo caso, se mostraron claramente insuficientes para obtener vinos de primera línea mundial. Entre otras razones porque el mundo buscaba antídotos contra la sobredosis de cabernets y chardonnays.</p>
<p style="text-align: justify;">Esos antídotos ante lo que algunos consideran una plaga comparable a la de las algas japonesas que invaden el Mediterráneo, estaban en las variedades autóctonas. El mundo, al menos en los segmentos más sofisticados del mercado, buscaba nuevas sensaciones y reivindicó los vinos de nuevas variedades. Se impulsaron primero las Tempranillo, Sangiovese o Touriga Nacional; o las Malbec, Zinfandel o Carmenet, que hacen las veces de uvas autóctonas en los países del Nuevo Mundo. Enseguida se profundizó en la investigación de otras.</p>
<p style="text-align: justify;">En España se señaló rápidamente a la tinta Tempranillo como la uva de mayor calidad de las que se cultivan en España, favorecida por su trayectoria en Rioja y por sus buenas prestaciones en la cuenca del Duero. Adquirió rango de variedad representativa del vino español y llegó a tomar en algunas regiones (Levante, valle del Ebro, áreas de la Meseta e incluso en zonas de Cataluña) un papel invasor equivalente, aunque en menor intensidad, al de las llamadas “variedades mejorantes” forasteras.</p>
<p style="text-align: justify;">Esas nuevas variedades acarreaban también la importación de nuevas filosofías de trabajo que, aplicadas a las uvas autóctonas, dieron una nueva dimensión a los vinos de muchas zonas productoras. Así, han ido revitalizando su imagen variedades como Monastrell, Garnacha, Mencía o Bobal y se han “descubierto” otras, como Graciano, Cariñena, Prieto Picudo o Moristel, al mismo tiempo que se inicia un proceso similar con las variedades blancas.</p>
<p style="text-align: justify;">En este capítulo de las uvas blancas, la auténtica reserva de cepas de rasgos singulares es Galicia. La fiebre de la uva Albariño, iniciada en el paso de los setenta a los ochenta por el vino de Santiago Ruiz, abrió el camino para la recuperación de las uvas autóctonas gallegas. Uvas como Loureira, Caíño o Torrontés acompañaron tímidamente a la estrella y aún hoy apenas se empiezan a desarrollar vinos sustentados en ellas.</p>
<p style="text-align: justify;">Otra cosa bien distinta ocurre con Treixadura, la uva típica del Ribeiro, y, sobre todo, con Godello, la variedad más característica del valle del Sil, recuperada por el plan Revival (Reestructuración del Viñedo de Caldeorras), puesto en marcha a mediados de los setenta. La uva Godello, la única que hace frente a la fama de la estrella Albariño, resucitó a partir de únicamente cuatrocientas plantas supervivientes de la invasión de la productiva Palomino o de los célebres híbridos productores directos y hoy es el sustento de la D.O. Valdeorras, además de la esperanza de la vecina D.O. Bierzo, que es como el negativo de Valdeorras, con el triunfo de la cepa Mencía, que no termina de despegar en la comarca gallega, y la escasa relevancia de sus blancos de Godello.</p>
<p style="text-align: justify;">El mismo camino que la Godello podría seguir la variedad Lado, una de las clásicas del Ribeiro. Fue arrinconada (y no es un juego de palabras) por la invasora Palomino de tal manera que ni siquiera forma parte de las variedades reflejadas en el reglamento de la D.O. Ribeiro; da vinos ligeros y con viva acidez e interviene en algunos de los nuevos ribeiros (Emilio Rojo).</p>
<p style="text-align: justify;">Es un ejemplo de lo que ocurre con otras cepas gallegas, entre las que cabe contar las tintas tradicionales (Sousón, Ferrón, Espadeiro, Loureira tinta, Caíño tinto), que son perfectamente desconocidas, con la única excepción (parcial) de la Mencía y de la casi desaparecida Arauxa de la D.O. Monterrei, que es el nombre gallego de la Tempranillo de la cuenca del Duero, a la que pertenece el valle de Monterrei.</p>
<p style="text-align: justify;">Muchas menos alternativas ofrecen las comarcas de la región vecina, Castilla y León, donde la dominante Tempranillo en sus diferentes versiones apenas tiene oposición ni siquiera por parte de las más prestigiosas variedades francesas. La uva Tempranillo ha actuado como invasora en zonas como el Páramo Leonés, una amplia comarca que abarca las zonas de vinos de la tierra de Benavente-Los Valles y Tierra de León, zonas en las que la cepa característica es la tinta Prieto Picudo, tradicionalmente destinada a la producción de rosados (“claretes” en toda Castilla y León) y hoy reivindicada como uva de calidad para tintos de larga vida.</p>
<p style="text-align: justify;">También se están reivindicando otras variedades, como la propia Garnacha, casi desplazada del todo en Toro y Tierra del Vino, o Juan García, del último tramo español del Duero, la zona de Arribes del Duero, donde también se cultiva, en mucha menor proporción, la peculiar Bruñal, a la que algunos emparentan con la portuguesa Touriga Nacional. Más al sur, la también tinta Rufete, es la más característica de la Sierra de Salamanca, en la frontera con Extremadura. Todas ellas resisten a duras penas la presión de las nuevas plantaciones de Tempranillo, lo mismo que los viejos viñedos de Cigales, en los que la mezcla de variedades (Tempranillo, Garnacha. Albillo, Verdejo y otras) proporcionaba desde el campo la fórmula varietal de sus famosos “claretes”.</p>
<p style="text-align: justify;">Las uvas blancas Albillo y Malvasía, que han retrocedido por la pujanza de las tintas en amplias zonas, están siendo investigadas también con la esperanza de ofrecer una alternativa a los blancos de Rueda, sustentados en la uva Verdejo, otra cepa recuperada para el vino blanco de calidad cuando era destinada a la producción de vinos licorosos. La uva Albillo es, junto con la sosa Malvar, apenas un punto más interesante que la manchega Airén, el rasgo de singularidad varietal de la D.O. Vinos de Madrid, donde el viñedo se ha repartido entre Tempranillo, Garnacha y Airén, apenas adornadas recientemente con las uvas francesas de rigor.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro tanto ocurre en las comarcas de Castilla-La Mancha, dominadas por la blanca Airén, a la que se buscan sin parar parejas de baile para darle cierto relieve, y la tinta Cencibel, versión manchega de Tempranillo. Allí, las variedades autóctonas alternativas fueron desplazadas a los confines de la región, caso de las Garnachas de Méntrida o la Bobal en las zonas orientales, o bien directamente laminadas, como la manchega Moravia, una uva parece que no muy distinguida en cuanto a calidad que sobrevive en pequeñas cantidades en algunos viñedos viejos y en la normativa de la D.O. La Mancha.</p>
<p style="text-align: justify;">Superviviente de los viejos tiempos de los graneles es la Garnacha Tintorera, una de las pocas uvas en las que la pulpa aparece coloreada, que se cultiva sobre todo en el sureste de Castilla-La Mancha. Apenas se han comenzado a investigar las posibilidades de una cepa que tiene cierta presencia en la zona de Almansa (el varietal Tintoralba) y denominaciones vecinas y que ha sido mejor aprovechada en Portugal (Quinta do Carmo, uno de los mejores tintos portugueses).</p>
<p style="text-align: justify;">La ausencia de alternativas autóctonas de la gran llanura castellana contrasta vivamente con la situación en los dos extremos del valle del Ebro. En Rioja, cerrada a cal y canto a toda influencia varietal foránea, se recuperan algunas de las variedades ancestrales desaparecidas, o casi, en el último siglo. No es sólo el caso de Graciano, que pasó del “gracias, no” a objeto de deseo, encumbrada como alternativa nada menos que a la miss internacional, la Cabernet. Algunos han investigado con los restos de viejas variedades y no falta el aprovechamiento de algunos accidentes.</p>
<p style="text-align: justify;">En el primer caso hay que situar los ensayos con las dos versiones de Maturana, una vieja variedad casi extinguida, de la que ya hay un vino blanco (Viña Ijalba) y se prepara otro tinto (Bodegas Valdemar). En el segundo, la reproducción por parte de la Consejería de Agricultura del Gobierno de La Rioja de la novísima variedad Tempranillo Blanco, una mutación descubierta en 1993 por Nicolás de Gregorio, padre del autor de Aurus y Finca Allende, en una viña familiar de Murillo de Río Leza. La Consejería ha elaborado vinos experimentales y el ensayo es prometedor.</p>
<p style="text-align: justify;">En Rioja parece ser válida cualquier experiencia que sirva para cerrar el paso a las variedades francesas, en especial a la gran proscrita, la Cabernet Sauvignon, que, no obstante, se cultiva en la zona desde hace más de un siglo y medio y fue protagonista de los primeros vinos que adoptaron los sistemas bordeleses a mediados del XIX y cambiaron la historia del vino riojano. Algo parecido a lo que está ocurriendo en Navarra y en amplias zonas de Aragón, dos regiones con dos situaciones bien diferentes, debidas a su diferente grado de desarrollo enológico.</p>
<p style="text-align: justify;">En Navarra los vinos de mejor calidad se sustentan en la influencia de las variedades importadas de Francia o en la aportación de Tempranillo, con algunas experiencias con variedades como Graciano, la moderna reivindicación de la Garnacha o la recuperación de Moscatel de Grano Menudo. La región ha sido siempre muy diligente a la hora de adoptar nuevas variedades: en su día la Garnacha desplazó casi por completo al resto de las variedades y recientemente las nuevas uvas van camino de hace lo propio con la misma Garnacha en algunas zonas.</p>
<p style="text-align: justify;">Esa rapidez no se ha dado en Aragón, donde, tal vez por la ausencia de ayudas oficiales tan importantes como en la región vecina, el cambio ha sido más tardío y menos generalizado. Eso ha dado lugar a la conservación de algunas variedades autóctonas, sobre todo el norte, en el Somontano, donde la invasión de la Garnacha no fue tan absoluta como en las zonas meridionales (en Cariñena casi desapareció la propia uva Cariñena). En la D.O. Somontano se conservaron la tinta Moristel, que no ha dado hasta ahora grandes cosas en solitario, salvo para tintos jóvenes, y Parraleta, escasa y que fue emparentada con la riojana Graciano (parece que, tras analizar nuevas muestras, se desmintió el parentesco) y que, como aquélla, no es muy querida por los viticultores; no obstante, Bodega Pirineos elaboró un varietal de gran calidad, aunque no se repitió la experiencia. También autóctona es la blanca Alcañón, que tampoco parece dar para mucho.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay que intercalar todas las reservas mentales posibles a la hora de repudiar variedades que no dan hoy la talla, porque puede ocurrir que de un momento a otro desmientan su fama anterior. Eso ha ocurrido en Cataluña con algunas variedades, lo que ha hecho renovar el afán investigador de unas zonas caracterizadas por su apertura a las novedades.</p>
<p style="text-align: justify;">Así, la uva Xarel•lo, tal vez la más característica de las cepas blancas catalanas, está proporcionando alegrías en el terreno de los vinos tranquilos (Marqués de Alella Clásico, Segura Viudas Creu de la Vit, el viejo Raventós i Blanc varietal o el actual Montserrat Blanc, con Chardonnay). Y en la oculta zona de Pla de Bages, la desconocida Picapoll también empieza a dar una buena cara (Abadal). En lo que se refiere a las uvas tintas, aún no pasó la fiebre de las uvas foráneas, pero hay una nueva reivindicación de algunas de las clásicas más abundantes, en especial Garnacha y Cariñena, por el tirón de los tintos del Priorato, y Garnacha Blanca un poco por necesidad al ser una de las blancas más abundantes en las comarcas meridionales.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay que hacer un pequeño inciso para mencionar una variante que se va destacando dentro de cada tipo de uva: el clon. En zonas como el Priorato se pone el acento en un tipo de Garnacha, bautizado como “Garnacha País”, que resulta menos productiva y al parecer mejor adaptada a las características de la zona. El del clon es un tema interesante y más extendido de lo que parece: en la Ribera del Duero se distingue el llamado “Aragonés”, una variante de Tempranillo, y en la propia Rioja algunos (familia Eguren) distinguen el “Tempranillo Peludo”, una singularidad de algunos viejos viñedos.</p>
<p style="text-align: justify;">El tirón de algunas de las variedades catalanas más abundantes apenas se ha notado en las investigaciones para la recuperación de otras autóctonas minoritarias, terreno en el que se distingue la siempre inquieta firma Miguel Torres. En la casa de Vilafranca del Penedés se ensayan docenas de experiencias, con variedades foráneas y también con algunas de esas uvas secretas del panorama catalán. La más destacada en esos ensayos ha sido la uva tinta Garró o Garrut, que participa en el tinto Grans Muralles, una de las etiquetas estelares de la firma, junto con otras cepas de toda la vida, como Garnacha, Monastrell, Cariñena y la tradicional Samsó. Es ésta última otra de las uvas tradicionalmente denostadas y que algunos se empeñan en recuperar para el vino de calidad: Jané Ventura realiza experiencias con Samsó, viejas Garnachas y otras uvas supervivientes del Penedés.</p>
<p style="text-align: justify;">El problema de amplias zonas de Cataluña es el mismo que en Valencia, incluso más acusado en la Comunidad Valenciana. Se trata de comarcas especializadas durante muchos años en la venta de vinos a granel, incluso en mayor medida que las propias comarcas manchegas, ya que son las más cercanas al puerto de Valencia, histórica vía de salida de esos vinos. Las zonas levantinas, además de sus variedades de buen rendimientos (Bobal, Monastrell), ofrecieron la posibilidad de algo así como “graneles a la carta” y plantaron nuevas variedades según necesidades: Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot, sobre todo.</p>
<p style="text-align: justify;">Ese carácter acabó casi por completo con las variedades autóctonas, subsistiendo sobre todo las aprovechables por su rendimiento (Bobal, Merseguera) o por la elaboración de vinos tradicionales (Moscatel). Hay alguna excepción, como la un tanto misteriosa uva Mandó, tinta del sur de la D.O. Valencia que está siendo recuperada por Pablo Calatayud en su Celler del Roure. Es la única rareza en una región levantina dominada al norte por Bobal y al sur por Monastrell.</p>
<p style="text-align: justify;">El feudo de la Monastrell, con mayoría absoluta en las comarcas murcianas, se prolonga de alguna manera a ciertas zonas andaluzas. En Andalucía todo lo que no eran vinos generosos podía ser considerado como viñedo marginal y la situación actual de la mayor parte de las comarcas situadas fuera de las cuatro denominaciones de origen es bastante atrasada. Además, las nuevas bodegas que están poniendo en marcha los vinos tintos andaluces se basan en las variedades internacionales contrastadas: Cabernet Sauvignon, Syrah, algo de Cabernet Franc y recientemente Petit Verdot.</p>
<p style="text-align: justify;">Ese retraso en su evolución puede tener la ventaja de que pervivan variedades autóctonas singulares. Las zonas de la costa mediterránea, con los intrincados y viejos viñedos de las Alpujarras, la Contraviesa, La Axarquía o la Serranía de Ronda podrían proporcionar algunas novedades interesantes, como la uva Rome o Romé, que se ensaya en López Hermanos y que tiene dos versiones, tinta en Málaga y blanca en Granada, donde también es denominada Romer. También podría resucitar la legendaria Tintilla de Rota, que algunos hacen pariente cercana de la Tempranillo, y que pervive en dos o tres viñas del marco de Jerez.</p>
<p style="text-align: justify;">Puede haber en Andalucía auténticas reservas de viejas variedades desaparecidas en otras zonas. Pero nunca será comparable al gran vivero que podrían ser las islas Canarias. El archipiélago canario fue durante siglos etapa intermedia de aclimatación de plantas destinadas a ser plantadas en América y recibió todo tipo de variedades. Como quiera que las Canarias quedaron libres de la filoxera, se mantienen innumerables cepas cuyos nombres no siempre suponen una correspondencia con sus homónimas peninsulares.</p>
<p style="text-align: justify;">Esa riqueza varietal oculta, que es evidente en las zonas zonas más recónditas, como la agreste península de Anaga, en la D.O. Tacoronte Acentejo, apenas se encuentra en fase de catalogación, pero ya apunta su enorme potencial en vinos en los que intervienen uvas de nombres tan sugestivos como Vijiriego, Gual, Sabro, las diversas Malvasía, Marmajuelo o Verdello, entre otras muchas.</p>
<p style="text-align: justify;">Deberán seguir el camino emprendido también en las otras islas, en las Baleares, donde, después de coquetear, como todos, con Cabernet Sauvignon y otras foráneas, las bodegas de vanguardia han vuelto a mirar hacia lo que había en casa. Se ha intentado casi de todo con la productiva Manto Negro, que parece resignada a su destino de ser reforzada con alguna “mejorante”, pero la estrella de los últimos años es la Callet, gracias, sobre todo, a los tintos de ÁN Negra Viticultors y en especial al ÁN Son Negre.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay más movimiento en las islas, como el intento de devolver a la vida a las legendarias malvasías de Banyalbufar, en la comarca de la Sierra de Tramontana, en Mallorca, o la recuperación de la variedad Gargollassa, que, según los hostoriadores locales, era la uva mayoritaria en toda la isla de Mallorca hasta la llegada de la filoxera. Con esa cepa histórica, desaparecida de todas las listas legales de la comunidad autónoma de las Baleares, se elabora el Sió Contrast, de Hereus de Ribas, presentado en sociedad en verano de 2004.</p>
<p style="text-align: justify;">Paradójicamente, la normativa, que ampara y refrenda (con excepciones) la llegada de variedades foráneas, podría ser el principal obstáculo para la recuperación de las viejas cepas autóctonas. La ley prohíbe la plantación de variedades de uva que no estén recogidas en listas de variedades autorizadas en cada una de las comunidades autónomas. Afortunadamente, la modificación de esas listas viene a ser algo más sencilla que las de las diferentes denominaciones de origen, pero mientras se incorporan a la nómina de las cepas autorizadas, las nuevas plantaciones de las uvas secretas lo son también de uvas proscritas.</p>
<p style="text-align: justify;">
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.proensa.com/las-uvas-secretas-variedades-en-busca-de-autor/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Fiebre de viña vieja</title>
		<link>https://www.proensa.com/fiebre-de-vina-vieja/</link>
		<comments>https://www.proensa.com/fiebre-de-vina-vieja/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 09 Jan 2005 12:02:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Andrés Proensa]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Articulos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www..com/?p=2940</guid>
		<description><![CDATA[Fecha publicación:Enero de 2005 Medio: Spain Gourmetour &#160; Todos quieren tener viña vieja, centenaria, prefiloxérica o plantada por los abuelos. Incluso las bodegas nuevas buscan afanosamente unas parcelas de viña vieja que den lustre a su viñedo. Se ha despertado la fiebre de la viña vieja y lo que hace unos pocos años era considerado [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<h4>Fecha publicación:Enero de 2005<br />
Medio: Spain Gourmetour</h4>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Todos quieren tener viña vieja, centenaria, prefiloxérica o plantada por los abuelos. Incluso las bodegas nuevas buscan afanosamente unas parcelas de viña vieja que den lustre a su viñedo. Se ha despertado la fiebre de la viña vieja y lo que hace unos pocos años era considerado viñedo marginal hoy se cotiza muy alto.</p>
<p style="text-align: justify;">Toda bodega española que quiere ser algo desarrolla un vino de selección. Un vino que dé prestigio a la casa, normalmente de precio alto o muy alto y de producción baja o muy baja, al que se aplican todo tipo de mimos enológicos: selección de uvas de los pagos más selectos; selección de robles de los más prestigiosos bosques, las elaboraciones más vanguardistas y la barrica más nueva. Y, por supuesto, las viñas más viejas. Algunos técnicos ya cuentan la fórmula del éxito con sorna: “Tengo una parcela estupenda que voy a plantar este año y dentro de cuatro o cinco años ya tendré una viña centenaria”.</p>
<p style="text-align: justify;">La pasión por la viña vieja es consecuencia de los nuevos tiempos. En los años ochenta España no confiaba en sus variedades de uva ancestrales. Con la única excepción de la uva Tempanillo, que mostraba sus cualidades desde antiguo en Rioja, las cepas españolas más abundantes tenían fama de ser poco aptas para la crianza. Las Garnacha, Cariñena, Monastrell, Bobal y otras estaban muy mal consideradas y se pensaba que era necesario el refuerzo de las que se denominaron “variedades mejorantes”, especialmente Cabernet Sauvignon y, más adelante, ya en los últimos años noventa, Syrah. El problema es que, con excepciones gloriosas, las “mejorantes” no mejoraban demasiado y contribuían a la pérdida de personalidad de los vinos.</p>
<p style="text-align: justify;">Se hizo necesario recuperar personalidad y utilizar el arma de la distinción para luchar con los miles de cabernet, merlot y syrah mundiales. Las bodegas más despiertas volvieron los ojos a lo que siempre hubo en sus zonas, a las cepas autóctonas, que, en muchos casos, tras la reconversión realizada en los viñedos a partir de los ochenta, estaban refugiadas en los más viejos viñedos. Eran viejas plantaciones, tenidas por marginales y poco rentables, casi abandonadas o en manos de viejos campesinos, que se conservaron por la peculiar fisonomía de muchas zonas vinícolas españolas y por la propia estructura arcaica de la producción.</p>
<p style="text-align: justify;">Atraso positivo<br />
Por una vez, el atraso ancestral del campo español tuvo algún aspecto positivo. A partir de mediados de los ochenta el viñedo español afrontó una reconversión casi revolucionaria. Se imponían las nuevas plantaciones, realizadas en espaldera para que se pudiera mecanizar el cultivo (y realizar instalaciones para el riego, prohibido hasta hace muy poco), y ocupadas con esas “variedades mejorantes”. En muchas comarcas la renovación se realizó tan a fondo que prácticamente desaparecieron las cepas de toda la vida. En no pocas zonas se dieron síntomas del “síndrome murchante”: Murchante es una localidad navarra cuya cooperativa tiene que comprar Garnacha, la uva mayoritaria en la D.O. Navarra, en otros pueblos para cubrir sus necesidades para la producción de los famosos rosados de la zona; a cambio, tiene Cabernet Sauvignon (y otras: Merlot, Tempranillo, Chardonnay) en abundancia.</p>
<p style="text-align: justify;">En algunas comarcas construidas casi por completo a partir de variedades foráneas, caso de Somontano o Costers del Segre, por ejemplo, las cepas de siempre, como la reivindicada Parraleta de la zona aragonesa o las Cariñenas y Garnachas de los montes leridanos, se podría decir que son acechadas por su escasez. Se han conservado en viñedos antiguos, que no se renovaron por estar plantados en zonas donde la mecanización es muy difícil y donde tampoco hay muchas posibilidades de cultivos alternativos.</p>
<p style="text-align: justify;">Y también sobrevivieron en lugares donde la renovación llegó tan tarde que no hubo tiempo de sustituir demasiado viñedo. Es el caso de comarcas como Campo de Borja, con sus espectaculares Garnachas de más de cien años, Toro y sus viejos viñedos de Tinta de Toro plantados a pie franco, Jumilla y sus Monastrell, también con abundante cultivo sin portainjertos, Utiel-Requena con la tantas veces denostada Bobal y otras zonas y otras variedades que van a ir apareciendo en los próximos años.</p>
<p style="text-align: justify;">El caso paradigmático en este sentido es el del Priorato. Cuando René Barbier y sus amigos llegaron a finales de los ochenta al Priorato llevaban bajo el brazo sus Cabernet y Syrah, con los que esperaban sostener el vino. “Pensábamos en la Garnacha, recuerda René Barbier, que sí necesita el refuerzo de Cabernet Sauvignon o de Syrah, o de ambas, y nos dimos cuenta de que la Cariñena puede ejercer esa función, con la ventaja de su peculiaridad”.</p>
<p style="text-align: justify;">En otras zonas, el viñedo viejo se salvó del afán renovador por la propia estructura de la producción y la escasa profesionalización de los campesinos. Los pequeños productores, propietarios de parcelas de reducido tamaño dispersas en una comarca, no podían vivir del producto de la viña. En esas condiciones, el cultivo era una actividad complementaria de cualquier otra, en el campo o, sobre todo, en la industria o en el sector servicios, y se trabajaba en fin de semana. O bien quedaba en manos de los más ancianos, los únicos que permanecían en el pueblo, y que seleccionaban una porción reducida de su viña, la que podían trabajar personalmente y que, ¡albricias!, solía ser la mejor en cuanto a calidad aunque no fuera muy productiva.</p>
<p style="text-align: justify;">Esas viñas que cuidaba el abuelo, en ocasiones con la ayuda esporádica, en fin de semana o en vacaciones, de hijos y nietos, que eran los que realizaban las vendimias, han sido en ocasiones la base de proyectos más grandes. Se puede citar muchos casos, como los de dos bodegas de Pedrosa de Duero (Ribera del Duero): los hermanos Pérez Pascuas sustentan su magnífico gran reserva Pérez Pascuas en las viñas que conservó el padre de los propietarios, don Mauro, contra viento y marea, cuando los viejos viñedos fueron sustituidos por cereal; o su vecino de enfrente, Francisco Rodero, que emigró a Barcelona y al volver tuvo la suerte de encontrar todavía parte de las viñas familiares para fundar Pago de los Capellanes.</p>
<p style="text-align: justify;">Reliquias recuperadas<br />
De esa forma un tanto casual se han conservado auténticas reliquias vitícolas que ahora nos dan alegrías en forma de vinos de gran calidad. Es el caso de las cepas centenarias de Albariño que cultiva con mimo en el valle del Salnés Gerardo Méndez Lázaro y que dan lugar a uno de los mejores vinos blancos de España, el Do Ferreiro Cepas Vellas. Son unos 300 ejemplares espectaculares, unos emparrados que hacen una sombra en algún caso de más de cincuenta metros, con troncos como de árboles, delas que el propietario no puede calcular la edad: “Podrían tener doscientos años. Cuando mi padre compró la finca y la casa, en 1966, había cinco ancianas; la mayor, doña Genoveva, murió con 95 años y recordaba que su abuela le contaba que las viñas estaban ahí toda su vida”.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay otros muchos casos repartidos por toda España. Dos de los tintos que más están sonando en los últimos meses, Mancuso y Secastilla, se aprovechan de la supervivencia de esos viejos viñedos. El primero procede de prácticamente toda la viña de Garnacha superviviente en Jarque de Moncayo, una zona perdida situada en las faldas del Moncayo, cerca pero fuera de los límites de las denominaciones de origen Rioja, Navarra y Campo de Borja y ha sido recuperado por Carlos San Pedro, propietario de Bodegas y Viñedos Pujanza (D.O.C. Rioja) en colaboración con Jorge Navascués, joven vástago de una prestigiosa dinastía de enólogos aragoneses. También es protagonista la vieja Garnacha del tinto Secastilla, la última obra de Pedro Aibar, enólogo de Viñas del Vero (D.O. Somontano), elaborado a partir de unas viejas viñas cultivadas en el recóndito valle de Secastilla, en la zona más alta del Somontano.</p>
<p style="text-align: justify;">La tantas veces denostada Garnacha se reivindica en todas las zonas, pero destaca sobre todo la situación en Rioja, donde se dijo que su presencia era directamente proporcional a la rapidez de evolución de los vinos. Jesús Martínez Bujanda se enfrentó a esa mala fama con su magnífico Valdemar Reserva Garnacha y otros quisieron destacar las cualidades de las viejas viñas de Garnacha de pagos como La Pedriza, en Tudelilla (Rioja Baja). Es el caso de dos espléndidos monovarietales de Garnacha, Paisajes I, firmado por Miguel Ángel de Gregorio (Finca Allende) o el nuevo Pagos del Camino (Bodegas Bretón).</p>
<p style="text-align: justify;">A partir de esos viñedos marginales, incluso de viejas viñas en las que se plantaban distintos tipos de uvas mezcladas, se han recuperado algunas variedades. Es el caso de la gallega Godello, característica de la D.O. Valdeorras, de las antiguas variedades catalanas que estudian en Miguel Torres y que ya intervienen en algunos de sus vinos más peculiares, como el Grans Muralles (D.O. Conca de Barberá), de la Parraleta del Somontano, de la tinta Callet de Mallorca, de la valenciana Mandó, que investiga Pablo Calatayud en su Celler del Roure, o de la tinta Maturana, en la D.O.C. Rioja. Es el caso también de la mallorquina Gargollassa, que era la uva mayoritaria en Binissalem en el siglo XIX y está siendo recuperada por Hereus de Ribas a partir de las cuatro últimas plantas que existían, cultivadas en una viña vieja y que han dado su primer vino en verano de este mismo año 2004.</p>
<p style="text-align: justify;">Elogios casi unánimes<br />
Los buenos resultados obtenidos con el fruto de esas viñas han traído una prosperidad nunca vista a zonas como Priorato, Montsant, Toro, Jumilla o Utiel-Requena, por citar las que se destacan en los últimos tiempos por las instalación de nuevas bodegas y la aparición de muchos nuevos vinos de calidad. Sin embargo, también han influido en la trayectoria de otras más consolidadas, como la D.O. Ribera del Duero o la propia Rioja, cuyos vinos de vanguardia se sustentan en buena medida en viñas viejas.</p>
<p style="text-align: justify;">Son mayoría los que valoran positivamente las cualidades de las uvas de la viña vieja, pero, como no podía ser menos, no hay unanimidad. Hay matizaciones y algunos (pocos) que desprecian olímpicamente la pasión por la viña vieja. El más destacado del partido minoritario es Alejandro Fernández. Al creador del tinto Pesquera las viñas viejas, de 50 o 60 años, le gustan “sólo si están bien cuidadas, pero no son para echar las campanas al vuelo. Yo nunca hablo de viñas viejas; tengo 400 hectáreas de 20 a 25 años, que están en lo mejor y estarán así hasta los 50 o 60; luego, si se cuidan bien, aún pueden aguantar unos años, pero hay que verlo. En Condado de Haza arrancamos todo lo viejo para poder trabajar.”</p>
<p style="text-align: justify;">Alejandro Fernández se muestra partidario de dirigir el cultivo, de tener armas para modificar el resultado final. “El problema es de seguimiento de la viña; el vino se hace en la viña. Cuando era chaval se consideraban mejores las viñas de 10 o 12 años porque producían más. Ahora sabemos que hay que tirar uva al suelo, hay que hacer poda en verde y dejar muy poca carga: 2 o 3 kilos en las viñas nuevas, 4 o 5 en las más maduras; las viejas no llegan. Prefiero hablar de tierra fresca, de terrenos que no hayan tenido viña nunca o hayan estado sin viña durante bastantes años. Esos sí que dan la calidad que me gusta”.</p>
<p style="text-align: justify;">Viña vieja y terruño<br />
El único antídoto contra la fiebre de la viña vieja es otra pasión, la del terruño. Y casi siempre son complementarias. Miguel Ángel de Gregorio, de Finca Allende (Rioja), es un firme partidario de la viña vieja, pero no a ciegas, con matices. El creado de Aurus y Calvario lo ilustra con unas pocas palabras: “Dame una buena tierra con viña joven antes que una mala tierra con viña vieja. En un buen terruño una viña joven puede dar un vino de buena calidad, cuando la viña sea madura dará un vino grande y cuando sea vieja dará un vino sublime. Es más importante la calidad del pago que la edad de la viña; es tan importante la calidad de la variedad y del portainjertos como la edad de la viña. La edad no es un factor absoluto de calidad”.</p>
<p style="text-align: justify;">René Barbier, autor de Clos Mogador, Clos Figueras y Clos Manyetes, piensa parecido: “Lo más importante es el terroir, pero va ligado. Cuanto más vieja es una viña, más profundas son las raíces y extraen más carácter del terruño. Yo trabajo para provocar que las raíces de mis viñas profundicen en la tierra; persigo el desarrollo de las raíces para buscar el carácter del terruño”.</p>
<p style="text-align: justify;">El riojano Marcos Eguren, creador de vinos de vanguardia de Rioja, como San Vicente, Finca El Bosque, Sierra Cantabria Colección Privada o los recientes Amancio y El Puntido, y que trabaja con viña muy vieja en Toro para elaborar sus Numanthia y Termanthia, también tiene matices. “Soy partidario de la viña vieja siempre que esté cultivada con una viticultura racional. Si se pretende que produzca como una viña joven, la calidad puede ser incluso inferior a la que da una viña joven. Sin embargo, si cultivas bien, la calidad de la viña vieja está un escalón por encima de la viña joven. Es más fácil conseguir equilibrio en la viña vieja; la viña joven la puede dirigir, pero si te equivocas, la pifias, no hay solución. En Termanthia va todo rodado con poco trabajo. A igualdad de condiciones, de labores, de abono, de tratamientos e incluso de producción no cabe duda de que la viña vieja está por encima de la joven”.</p>
<p style="text-align: justify;">Una de las claves es la producción, pero no la única. Desde luego, todos asocian viña vieja con producción limitada. Cabe citar vinos como el rioja Hiru 3 Racimos, de Bodegas Luis Cañas, en el que se utilizan exclusivamente los frutos de viñas de forma natural producen únicamente tres racimos o menos de uvas. O el caso de muchos de los viejos viñedos de Priorato, como el de Vall Llach, que procede de viñas “de coster” (plantadas laderas sin abancalar) que producen menos de un kilo de uva por planta.</p>
<p style="text-align: justify;">La fuerza dela naturaleza<br />
Sin embargo, hay que contar también con la naturaleza y la vocación reproductiva de todos los seres vivos para explicar el fondo de la cuestión. El afán de supervivencia de una planta de la resistencia de la viña es la causa de las cualidades que los enólogos ven en las viñas viejas. Como afirma Miguel Ángel de Gregorio, “hacemos vino porque la vida se abre paso”. La viña busca la reproducción y para ello tiene que difundir sus semillas; tiene que hacer unas semillas atractivas para que las coman los pájaros y las difundan con sus heces. Así, la planta fabrica uvas lo más dulces que le es posible y de eso se aprovechan los enólogos para hacer vinos de calidad.</p>
<p style="text-align: justify;">La viña joven es vigorosa, tiene mucha energía y tiende a producir mucho de todo: hojas, sarmientos largos y muchas semillas, es decir, muchos granos de uva. Sin embargo, mide mal sus fuerzas y no es capaz de madurar bien todas las frutas. Se dan así dos estrategias reproductivas: la cantidad y la calidad. La viña joven produce mucha cantidad de semillas pero no son muy atractivas para los pájaros, su vehículo natural de difusión, porque no son muy dulces. La viña vieja produce menos, pero de mayor calidad. Como tiene menos fuerza que la viña joven para producir hojas, dedica su energía a la semilla, la rodea de un fruto muy dulce, irresistible para los pájaros.</p>
<p style="text-align: justify;">La importancia de las raíces<br />
No obstante, no puede ser esa la única explicación, porque se pude moderar el ímpetu juvenil de las viñas nuevas: se eliminan racimos en el momento justo y se consigue que la planta concentre su energía en menor número de unidades, produciendo azúcar. Sin embargo, parece que no es lo mismo, que la viña vieja da una mayor cantidad de matices, unos vinos más complejos. La razón está en las raíces.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo explica Miguel Ángel de Gregorio: “Una parte muy importante de la energía de la viña vieja procede del almidón de la madera, de las raíces y del tronco, mientras que la viña joven la obtiene de su mayor producción de hojas. El metabolismo del almidón es mucho más complejo que el de la glucosa procedente de las hojas y da lugar a productos muchos más complejos que se suelen traducir en aromas y sabores que consideramos de mayor calidad”.</p>
<p style="text-align: justify;">La raíz incide también. En los viñedos muy viejos de algunas zonas, especialmente en Toro o Jumilla, pero también en otras, subsisten todavía viñas plantadas a pie franco, sin injertar en la raíz americana. Dan vinos más complejos porque acumulan más almidón en las raíces. La raíz americana acumula poco almidón, por eso es inmune a la filoxera y no, como se publica a veces, por ninguna sustancia tóxica. La filoxera no come la raíz americana sencillamente porque no tiene almidón y no obtiene alimento de ella.</p>
<p style="text-align: justify;">Marcos Eguren apunta otra ventaja importante de la viña vieja: “Tras la vendimia, en la viña vieja se mantiene la vegetación todavía durante un tiempo; como no tiene racimo y tampoco una gran masa de hojas, acumula reservas. Y tiene mucho sitio para acumular reservas, bien en un sistema radicular poderoso, bien en la gran cantidad de madera que tiene. El contrapunto es que los caminos para que lleguen esas reservas son más sinuosos, pero hasta los inconvenientes de ese tipo son buenos para la calidad. Hay que pensar que hasta ciertas enfermedades, ciertos virus, que limitan el tamaño del grano, el tamaño del racimo o incluso la excesiva masa foliar, acaban redundando favorablemente en la calidad”.</p>
<p style="text-align: justify;">La viña vieja, como el diablo, sabe más por vieja que por diablo, y tiene la capacidad de autorregularse. “Mientras a la viña joven hay que cortarle las alas, afirma Miguel Ángel de Gregorio, la viña vieja regula su producción en función de la energía que es capaz de dedicar a trabajar en lo que arropa a la semilla, es decir, a madurar la fruta”. Marcos Eguren destaca “la increíble adaptación al medio de las viñas viejas, que en un viñedo joven está por ver” y sentencia: “La viña es un ser vivo y funciona de forma comparable a una persona. Un individuo de 60 años sano y bien cuidada no va a correr como un chico de 20, pero, coo sabe regularse y medir sus fuerzas, igual llega más lejos”.</p>
<p style="text-align: justify;">La vida de la cepa<br />
Una viña puede dar fruto prácticamente al año siguiente de ser plantada, sobre todo en algunas variedades y si se planta ya injertada. El procedimiento tradicional consiste en plantar la vid americana y, al año siguiente, podarla a ras de sulo e injertar con un sarmiento de la variedad elegida. Luego hay que esperar dos o tres años para que entre en una producción de calidad mínima aceptable, aunque los frutos presentan muy escasa riqueza de componentes y los vinos, muy ligeros y con tendencia a los aromas y sabores vegetales, son poco aptos para las largas crianzas.</p>
<p style="text-align: justify;">La mayor parte de los técnicos consideran que la viña empieza a entrar en la madurez a partir de los siete u ocho años, si bien algunos van más allá, como Vegas Sicilia, que no emplea en sus vinos frutos de viñas de menos de 10-12 años. Miguel Ángel de Gregorio piensa que “la viña tiene exceso de energía hasta los 20 o 25 años. La madurez de la planta varía en función de muchos parámetros, pero se considera que está madura a los 20-25 años, cuando tiene un desarrollo radicular importante y, si se ha conducido bien, las raíces han penetrado en profundidad, han alcanzado las reservas de agua y extraen muchos elementos de la tierra”.</p>
<p style="text-align: justify;">La edad en la que se considera “vieja” tampoco está muy bien definida pero de Gregorio la cifra “en torno a los 45-50 años; a esa edad es más delicada, le cuesta recuperarse de una agresión, de una sequía o de un accidente climático (un granizo o una helada, por ejemplo)”. En cuanto a la hora de la jubilación, no hay criterios técnicos, sino económicos, y depende del precio al que se pague la uva. Normalmente, las viñas se sustituyen a partir de los 50 años, cuando la producción no compensa los costos de cultivo y recolección.</p>
<p style="text-align: justify;">“La vida de una viña es casi eterna, afirma Miguel Ángel de Gregorio; puede superar ampliamente los cien años y nunca se muere sola; siempre es a causa de factores externos, fundamentalmente por hongos, pero también por virus o bacterias. Muere a partir de los 30 años, cuando hay madera formada, ya que los hongos atacan a la madera. Nosotros no arrancamos una viña nunca, nos limitamos a suplir las bajas”.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #0a0a0a; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; line-height: normal;"> </span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.proensa.com/fiebre-de-vina-vieja/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El vino en la encrucijada</title>
		<link>https://www.proensa.com/el-vino-en-la-encrucijada/</link>
		<comments>https://www.proensa.com/el-vino-en-la-encrucijada/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 01 Jan 2005 13:02:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[proensa]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Articulos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www..com/?p=2929</guid>
		<description><![CDATA[Las cosechas crecientes en España (46 millones de hectolitros), en Francia (casi 60 millones, diez más que el año pasado) y en Italia (también se recupera: más de 50 millones de hectolitros). El consumo menguante, con descensos en casi todos los países productores constantes desde hace más de veinte años. El crecimiento de la producción [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Las cosechas crecientes en España (46 millones de hectolitros), en Francia (casi 60 millones, diez más que el año pasado) y en Italia (también se recupera: más de 50 millones de hectolitros). El consumo menguante, con descensos en casi todos los países productores constantes desde hace más de veinte años. El crecimiento de la producción en los países del Nuevo Mundo vinícola, superior al incremento del consumo en esos países (países como Chile o Australia han duplicado su superficie de viñedo y compiten con mucha ventaja en precio). Las cada vez más duras restricciones al consumo, con el nítido objetivo de tasa cero de alcoholemia para los conductores y con controles policiales apostados a la caza en las zonas de consumo potencial (algunos restaurantes de los de celebraciones masivas han sufrido las consecuencias de un control frecuente en sus proximidades).</p>
<p>Todos ellos son motivos de preocupación para el mundo del vino, que es utilizado como símbolo en las campañas contra los excesos, cuando los excesos peligrosos son los del consumo de otras bebidas, las del trago rápido e insensato, sin el amortiguador de ser acompañadas por algún sólido. Esa campaña contra los excesos no se complementa con la necesaria información al consumidor sobre los límites de la ingesta y los beneficios demostrados de un consumo moderado de vino. En el horizonte planea un trato similar al que recibe el tabaco: prohibición de toda publicidad y de cualquier acción que se piense que incita al consumo.</p>
<p>La calificación del vino como alimento, vendida como una victoria en la anterior legislatura cuando la pugna se planteó entre dos ministerios, el de Agricultura y el de Sanidad, ocupados, que se sepa, por el mismo partido político, podría ser una victoria pírrica si se consolida la tendencia actual. Así lo han visto los viticultores franceses, que en los primeros días de diciembre llenaron las calles de Burdeos, Tours, Maçon y las principales ciudades vinícolas del país para protestar contra lo que consideran una campaña agresiva del gobierno francés contra el consumo de vino.</p>
<p>Un duro anuncio emitidos por televisión ha sido el detonante para un sector muy preocupado por los motivos arriba expuestos y por el factor añadido de la cada vez más dura competencia que sufren en todos los mercados por la llegada de vinos de alta calidad a precios más competitivos, no sólo procedentes de los países productores emergentes, sino también de los clásicos.</p>
<p>España es uno de esos países competitivos, con una calidad media uqe ha alcanzado un nivel bastante bueno y unos precios que todavía son interesantes. Sin embargo, no es nada bueno dormirse en los laureles porque ya hay problemas en algunos países consumidores, con los vinos del Nuevo Mundo desplazando a base de calidad razonable y precios bajos a no pocos vinos españoles que en los últimos años no han mantenido la tensión en la calidad y se han relajado en el factor precio.</p>
<p>Cuando las barbas del vecino veas cortar&#8230; En España la situación no ha llegado todavía al nivel de la francesa, pero hay síntomas preocupantes. Hoy por hoy, un catarro del vino francés no se traduce en un beneficio inmediato en las zonas de alrededor, sino en un nuevo crecimiento de los nuevos países productores. Si el mercado norteamericano boicotea los productos franceses, lo hace en beneficio de su producción propia, de la australiana, claramente defendida por los prescriptores norteamericanos, o de la de los países de América del Sur, con un vino chileno muy bien situado y con Argentina tomando posiciones en el campo de la calidad.</p>
<p>España aún se va defendiendo, pero no está claro que sea por mucho tiempo. Además, en el panorama interno se ven los primeros apuntes de las mismas sombras que preocupan a los viticultores franceses: precios menos competitivos, calidades con alguna frecuencia poco consistentes, ofensiva contra el consumo de bebidas alcohólicas simbolizadas en la copa de vino (¿por qué no aparecen los enormes vasos del botellón callejero?), que ya se sitúa claramente junto a la jeringuilla o las pastillas de anfetaminas o éxtasis, y una ya alarmante falta de información objetiva sobre el consumo de vino y otras bebidas.</p>
<p>Parece urgente que se inicien acciones para evitar que en poco tiempo nademos en un mar de vino sobrante. Los sectores implicados implicadas (sindicatos y organizaciones agrarias, patronales, hostelería y hasta consumidores) harían bien en empezar a organizarse sin esperar, como siempre, el maná de la administración, que vive en una situación de esquizofrenia, con los responsables de Agricultura intentando aplicar tímidas iniciativas de promoción mientras sus colegas de Interior (Tráfico) y Sanidad empujan en dirección contraria.</p>
<p>Y deberían corregir la miopía de las cataplasmas del corto plazo (subvenciones a la destilación, ayudas coyunturales, “planes” oficiales de actuación que no cristalizan o se olvidan) para entrar en políticas consistentes y duraderas de calidad, de educación del consumidor, de apertura de nuevos mercados (en el ámbito interno, con la incidencia en segmentos que todavía ignoran el vino de calidad, y en la exportación, con el acceso a países emergentes que constituyen el futuro), de promoción sensata del vino como producto sofisticado, alimenticio y cultural y de publicidad de los beneficios que en todos los sentidos aporta un consumo inteligente de vino.</p>
<p>Fecha publicación:Enero de 2005<br />
Medio: El Trasnocho del Proensa</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.proensa.com/el-vino-en-la-encrucijada/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
