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Madrid, 10 de mayo de 2010- RP.- Los vinos navarros demuestran desde hace años que tienen calidad más allá de los rosados, por los que han sido conocidos y reconocidos en el territorio nacional. Tintos elegantes y potentes han entrado en la escena y han provocado que se hable de Navarra como una región con vinos de interés, mucho potencial y capaces de competir en el mercado, además, con una buena relación entre calidad y precio.

Un total de 21 bodegas acudieron el pasado jueves a Madrid durante el Salón de los Vinos D.O. Navarra con sus vinos de siempre, con nuevas añadas y con novedades para mostrar a profesionales y aficionados, entre ellos, los suscriptores de PlanetAVino. Más de 1.000 personas desfilaron por la muestra a lo largo de todo el día, un éxito que la organización, el propio Consejo Regulador de la Denominación de Origen, califica como “sin precedentes”.

Blancos de Navarra, o la apuesta por la Chardonnay

Sobre lías o sin crianza, los blancos navarros más destacables son los elaborados con la variedad Chardonnay, que ha dado aquí grandes vinos, empezando por uno de los blancos más emblemáticos del país, el Colección 125 Chardonnay, que elabora Bodegas Chivite. Bodegas como Señorío de Sarría o Castillo de Monjardín dejaron claro que conocen esta variedad y saben cómo sacarle partido, aunque había algún blanco, como el Orchídea de Inurrieta, que también es una muestra de un aceptable Sauvignon Blanc.

Buen hacer, buenos rosados

En Navarra los rosados tienen casi tanta diversidad como bodegas hay en la región, pues cada una apuesta por variedades y coupages diferentes para lograr unos vinos frescos, más o menos complejos según la edad del viñedo o la crianza sobre lías, que conforman también una paleta de tonos que alegra la vista. Desde las Garnachas de los rosados de Palacio de Sada, Señorío de Sarría, o Pagos de Araiz, hasta las mezclas de Chivite o Marco Real, hay vinos para casi todos los gustos.

Tintos navarros, el colofón

Si bien la Garnacha sigue estando presente en las elaboraciones de los tintos navarros, variedades importadas como la Merlot, la Cabernet Sauvignon o la Syrah y nacionales como la Tempranillo participan en los coupages logrando un abanico de vinos aptos para tapeo, comidas y grandes vinos, que también hay en Navarra.

En el salón se encontraron variantes de ambas tendencias: las garnachas de Palacio de Sada y Alzania, o las de Bodegas Alconde son buenos ejemplos del carácter de esta uva, mientras que vinos de bodegas como Alex, Pago San Gabriel, Pago de Larrainzar o Camilo Castilla son muestras de elaboraciones de vinos varietales y de coupage de uvas como la Merlot, la Tempranillo, la Graciano y la Cabernet Sauvignon.

Se echó de menos la presencia de más dulces de Moscatel de Grano Menudo, que tiene algunos de sus exponentes más destacados en la DO Navarra, pero la muestra fue un escaparate claro de la tendencia del vino navarro, y sobre todo de su potencial, a la altura de los grandes vinos españoles.

Bodegas participantes en la muestra: Alex, viñedos de calidad; Bodegas y Viñedos Alzania; Bodegas Alconde; Bodegas Beramendi; Bodegas Camilo Castilla; Bodegas Campos de Enanzo; Bodegas Castillo de Monjardín; Bodegas Chivite; Bodegas Inurrieta; Bodegas Irache; Bodegas Macaya; Bodegas Marco Real; Bodegas Otazu; Bodegas Pagos de Araiz; Bodegas Pago de Cirsus; Bodegas Pago de Larrainzar; Pago de San Gabriel, Bodega de Sada; Bodega de Sarría; Tandem; Viña Aliaga.